Columnas

Cultura: clave para promover a México

La economía creativa es un activo importante para el Estado mexicano en política y atracción de inversiones. ¿Se aprovechará en este sexenio?

La expectativa dominaba el ambiente cultural y académico del país hasta hace unas semanas. Los más reputados especialistas mostraban su inquietud con respecto a los resultados que la muestra arrojaría, sin embargo, al presentar la primera edición de la Cuenta Satélite de Cultura de México, en esta ocasión para el periodo 2008 – 2011, Eduardo Sojo, Presidente de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) declaró “Hay muy pocos países que han trabajado la cuenta satélite de cultura; están los casos de España y Finlandia, en nuestro continente únicamente lo han hecho Colombia y Chile. Pero ninguna de estas cuentas es tan completa como la nuestra”. Rafael Tovar, Presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) lo miraba complacido.

La Cuenta Satélite de Cultura reveló que el sector contribuye con el 2.7% del PIB nacional, correspondiente a 379 mil 907 millones de pesos, al tiempo que genera 778 958 puestos formales de trabajo.

En un comparativo internacional, destaca que la participación de la cultura en el PIB de México es muy similar al de Finlandia (3.2%) y España (2.7%) y superior al de Colombia (1.8%) y Chile (1.3%), siendo estos datos comparables con el 2.1% para el caso de nuestro país, si no se incorpora el 0.6% correspondiente a la producción cultural de los hogares, que no se mide en otros países.  

Y aunque estos datos son sumamente diferentes a los datos proporcionados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el Informe sobre Economía Creativa y reconocidos por el Instituto Nacional del Emprendedor durante el lanzamiento del Programa Nacional del Fomento y Estímulo a las Industrias Creativas y Empresas Culturales, donde se hablaba de una aportación del sector superior al 7% del PIB; las cifras del INEGI siguen siendo positivas y muy favorables.

Sin embargo, propios y extraños se preguntan, ¿por qué el interés de esta administración en reconocer, primero e impulsar, después a la Economía Creativa y las Industrias Culturales al grado de generar cifras oficiales que se sabe serán la vara con la que se mida el desarrollo del sector durante el sexenio? En mi opinión, porque la cultura resulta un activo invaluable para la promoción global de las reformas y el nuevo entorno económico del país.

Para un país como México, la cultura y la creatividad no es sólo una manera de generar valor a la sociedad, sino un activo político y económico importantísimo que no siempre se aprovecha estratégicamente en toda su amplitud.

Que 2014 es el momento donde la administración federal puede jugar sus cartas en la cultura y las artes a favor de la promoción internacional de las reformas, es totalmente cierto, y eso en mi opinión no tiene nada de malo, sino todo lo contrario. Sin embargo, si el Gobierno de la República va a promover el nuevo entorno económico del país a través de la presencia cultural y artística de México en el extranjero para atraer inversiones, como ya se ha hecho en el pasado, no deberá ser de 'dientes para afuera' sino apoyando realmente el talento y los proyectos productivos relacionados a la creatividad que den de que hablar y que generen contemporáneos que se puedan promocionar, paralelamente a la herencia histórica.

Este juego es global y así debe entenderse, pues en él interfirieron muchos factores externos. Considero, a título personal, que uno de ellos es la influencia que Edward Vaizey, Ministro de Cultura, Comunicaciones e Industrias Creativas del Reino Unido ha ejercido sobre Rafael Tovar al respecto de la importancia de la Economía Creativa para una nación, pues para Inglaterra ha sido enorme y sumamente positiva. No obstante, habrá que adaptar al entorno cultural mexicano los programas que han funcionado en otros países e innovar en la generación de estrategias propias para que la administración del Presidente Enrique Peña Nieto demuestre su capacidad para cristalizar la estrategia de apoyo al sector y que ésta fructifique antes del término del sexenio; es decir, hay que plantear un ganar-ganar a clase creativa del país.

El acercamiento entre Tovar y Vaizey resulta importante no sólo para la Economía Creativa, sino en el contexto del diseño y ejecución de las magnas actividades culturales de nuestro país para 2015 en el contexto de éste como el 'Año de México en el Reino Unido', el cual aspira a ser trascendente para la proyección internacional de nuestro país en la coyuntura de las reformas y la atracción de inversiones; tal como lo fue el festival Europalia dedicado a México en 1993, donde bajo el patrocinio de S.M el Rey Balduino de Bélgica y del presidente Carlos Salinas, la intelectualidad y la clase creativa de nuestro país convivieron en toda su diversidad y pluralidad, sin ideologías ni colores, fungiendo como embajadores de la grandeza de México en el Benelux, centro financiero de Europa en ese momento.

La vara es muy alta para lo que se haga en Londres, que deseamos supere por mucho el buen trabajo ejecutado hace 21 años y que en efecto, sea positivo para atraer las miradas y las inversiones a nuestro país.

Sería imprudente juzgar hoy el actuar de quienes encabezan estos proyectos, ya que como escribió San Lucas, “Por sus frutos los conoceréis”.