Recursos Humanos

Apuesta por un reclutador interno

Si tu negocio está en crecimiento, contar con un cazador de talento dentro de tu organización tiene ventajas: es más efectivo y te ahorra dinero.
Apuesta por un reclutador interno
Crédito: Depositphotos.com
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Como alto ejecutivo de Google, Douglas Merrill pasó cinco años contratando a algunos de los talentos tecnológicos de altos vuelos de Silicon Valley. Cuando fundó ZestFinance –una firma de análisis de riesgo crediticio con sede en Los Ángeles, California–, al inicio prefirió recurrir a reclutadores externos. Pero ahora que su empresa está creciendo, afirma que ha tenido mucho más éxito –e incluso, ha ahorrado recursos– desde que trajo a un reclutador de personal profesional.

¿La razón? Contratar se trata de hallar al candidato perfecto. En el mundo de los negocios, esto significa encontrar gente inteligente con un pedigrí impresionante que pueda desarrollarse dentro de la cultura de tu empresa. “Para las startups, la cultura es cuestión de vida o muerte: la forma en que interactúan, su estilo de trabajo, su carácter distintivo en general”, dice Merrill. “Con los reclutadores externos es difícil lograrlo, porque no pasan todos los días en tu oficina”.

Douglas asegura que el principal error en que incurren las empresas es elegir candidatos basándose exclusivamente en sus habilidades técnicas y no en lo que él llama “caballos de potencia” o “fuerza intelectual bruta”. Por supuesto, contratar talentos de primer orden –y retenerlos a largo plazo– es vital para la sobrevivencia de todo emprendimiento, en especial, para uno que opera con un presupuesto ajustado. De ahí que hacerte de los servicios de un reclutador de tiempo completo tiene ventajas económicas.

En 2010 la compañía de Merrill (que entonces se llamaba ZestCash) le pagó US$125,000 a una compañía externa para que contratara seis empleados. Tres años después, sólo uno de ellos continuaba en funciones; los otros se fueron en el curso de 12 meses. “No sumamos personas que no fueran listas y trabajadoras, sino que nos topamos con gente que no prosperó en nuestra cultura”, explica. Al final, estas transiciones aceleradas significaron pasar más tiempo reclutando y capacitando, en lugar de avanzar.

“Pero regresar al punto de partida sale caro”, asegura Douglas, quien en agosto de 2011 contrató a un reclutador de tiempo completo para la compañía. Desde entonces, la empresa ha integrado 50 empleados. Y todos (excepto cuatro) siguen ahí.

Claro que los reclutadores internos no salen baratos, aunque la experiencia de Merill muestra que la inversión puede sufragarse por sí misma. “La típica agencia de contratación de personal cobra entre 20 y 30% del salario de cada nueva adquisición.