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Paddle, el smartphone deformable

Siguiendo los principios del cubo de Rubik, investigadores belgas trabajan en un dispositivo que puede ser desde una pulsera hasta una tablet.
Paddle, el smartphone deformable
Crédito: Depositphotos.com
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Imagina que un solo dispositivo albergara todos tus gadgets y que éste pudiera deformarse físicamente, cual origami, según tus necesidades. Aunque esto suene como parte de una película de ciencia ficción o al nuevo gadget de James Bond, muy pronto será una realidad. Investigadores de la Hasselt University iMinds, en Bélgica, están trabajando en un prototipo llamado “Paddle” que puede hacerlo realidad… y en el presente. 

Paddle es todo en uno: desde un smartphone hasta una tablet y una pulsera para hacer ejercicio. Este ‘teléfono’ está siendo construido siguiendo los principios de ingeniería del popular cubo de Rubik y consiste en una especie de plato de rompecabezas de ocho esquinas que puede transformarse en hasta 15 formas (y gadgets) siguiendo unos cuantos pasos, lógicos físicamente hasta cierto punto.   

Paddle puede ser más pequeño que un iPhone o una Palm y del tamaño de un iPad. Pero además de las funcionalidades típicas de estos gadgets (como la de teléfono, cámara y centro de juegos), también ofrece otras posibilidades como la de transformarse en un libro cuyas páginas pueden pasarse al igual que con un ejemplar físico, o la de ser una pulsera de entrenamiento que mida tu performance al correr. Prácticamente, las opciones podrían ser ilimitadas. 

La idea de un teléfono deformable o despegable no es nueva. Ha habido varios intentos como PaperPhone, que permite controlar el dispositivo con movimientos físicos. Sin embargo, estos prototipos han sido criticados por la falta de sincronización entre los gestos de movimientos y los controles de la vida real. En cambio, los usuarios pueden doblar Paddle físicamente a la forma que quieran, siguiendo comportamientos naturales, haciendo prácticamente imposible para el usuario distinguir entre un esfuerzo físico y uno digital. 

El diseño de Paddle cuenta con un sistema de monitoreo óptico y un proyector para reflejar imágenes en tercera dimensión y responder a los movimientos del usuario. Actualmente, el mismo dispositivo le explica al usuario cómo puede transformarse de manera sencilla: resalta las regiones donde deben colocarse los dedos o muestra mediante flechas cómo doblarse y desdoblarse. La intención es que, en poco tiempo, el individuo aprenda estas funcionalidades para desarrollarlas en cuestión de segundos y de manera casi automática.  

Finalmente, lo que esta invención hace es combinar las pantallas touch con las cualidades físicas de los controles reales, explica Fast Company. De acuerdo con Raf Ramakers, estudiante de doctorado en Human Computer Interaction, Paddle significa un primer paso al desarrollo de dispositivos que tengan la misma destreza de la mano humana, aprovechando las habilidades motrices que aprendemos desde niños y que no son del todo explotadas con los dispositivos actuales.