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No dejes que tu startup se apague

Conociendo a tu audiencia y sus necesidades serás capaz de innovar y recuperar tu espíritu emprendedor.
No dejes que tu startup se apague
Crédito: Depositphotos.com

Mientras tu compañía crece, es difícil mantener ese truco innovador del crecimiento. Muchos dueños de negocios, al menos aquellos lo suficientemente afortunados para encontrar una compañía que despegue, se encuentran después de unos años pensando “¿todavía soy un emprendedor?”.

Las startups exitosas llegan a un punto en el cual la magia comienza a desaparecer, la emoción de la cacería desaparece y se siente más como una administración regular de un viejo negocio, que la actitud emprendedora que los llevó ahí.

Este sentimiento es frecuentemente precedido por una falta de inspiración, junto con una falta de enfoque sobre qué hacer después para sostener ese crecimiento. La transición de tratar de dirigir un crucero, al contrario de un bote de carreras, lleva casi siempre a los emprendedores a luchar, algunas veces costándoles hasta su compañía, como sucedió con Andrew Mason y Groupon.

Los instintos y recursos que te llevaron ahí no te mantendrán en ese lugar. Un marco más disciplinado es necesario. Incidentemente, éste es el reto que los gerentes de marketing en grandes empresas enfrentan todos los días. La belleza es, siguiendo la innovadora ecuación, el crecimiento emprendedor que puede ser logrado hasta en la organización más grande. Y aunque no es fácil, es muy simple.

Para impulsar la exitosa innovación, son necesarios tres componentes: una audiencia, la necesidad de un diseño del ADN y la manera única de cómo lo estás logrando.

En la fase de startup, muchos fundadores tienen automáticamente una “constante” a la que se aferran. Ya sea un ingeniero aplicando la física para hacer una nueva válvula de corazón (diseñar ADN), un codificador escribiendo un algoritmo para una nueva aplicación sobre dietas (una necesidad), o una mamá emprendedora buscando una red social como una forma de conocer a otras madres (una audiencia), su constante es la clave para resolver las otras dos variables.

Mientras tu compañía crece surgen muchas más opciones, haciendo a la constante aún más oscura por una gama de opciones cada vez mayor.  La manera de recapturar ese enfoque y llevar a la organización a la siguiente fase -y hacerlo en una forma flexible y ágil- viene con un restablecimiento de la constante para guiar tu trabajo.

¿La audiencia es tu constante? ¿Los conoces? ¿Puedes describir a tu audiencia como lo harías con un amigo? ¿Puedes explicar sus gustos, miedos, lo que les gusta, lo que les disgusta y sus características? ¿Por lo menos sabes sobre ellos? ¿Puedes explicar qué tan grandes son, dónde compran, en qué tipo de comunidad viven?

Por ejemplo si sabes quiénes son, puedes estarte dirigiendo a un grupo que conoces íntimamente, como a los entusiastas de los coches clásicos. Si sabes sobre ellos tal vez estés interesado en crecer la cuota del mercado de tu marca con millennials, por ejemplo. Cualquiera es una constate aceptable con las cuales trabajar, si no, sigue adelante.

¿Es la necesidad tu constante? Este territorio se vuelve un poco más matizado, pero un resumen sencillo recae en las siguientes dos preguntas: ¿Qué es lo que necesita el mercado? ¿De qué carece?

Si has identificado una necesidad y tienes una respuesta bastante buena a esas preguntas, probablemente has encontrado tu constante. No olvides la segunda. Es una trampa bastante común en las organizaciones grandes enfocarse en las necesidades, ignorando si la escasez existe o no y esto les creará una gran ventaja.

Por ejemplo, es fácil observar que la gente necesita energía. También que las bebidas energéticas no son escazas. Así que tal vez has observado que la gente necesita energía pero que nos los deje nerviosos. Probablemente tengas una constante con la cual trabajar. Puedes establecer una identificación sobre quién lo necesita más y cómo lo vas a entregar de una manera única.

¿Tu constante es el diseño del ADN? Un gran ejemplo de esto es cuando tu co-fundador técnico entra con un nuevo algoritmo asesino que escribió (o el equivalente en tu mundo). Ahora tienes el diseño de ADN—la capacidad—como tu constante y tu trabajo llega a ser determinante sobre quién lo necesita y qué necesidad resuelve.  

Cualquier de estas tres es un variable constante, una manera segura de llevar a tu equipo más allá de la pérdida de clientes que vienen con las innovaciones en las compañías establecidas. Simplemente identificando tu constante no sólo te asegurará crear plataformas de innovación sustancial, sino que llevarás a tu equipo hacia el crecimiento con los mejores, el pie más competitivo por delante.