Franquicias

Cómo ganar con varias franquicias

Noé Hernández tuvo la visión de ser un franquiciatario exitoso. Creó una relación con distintas marcas, vinculó operaciones y reafirmó su valor.
Cómo ganar con varias franquicias
Crédito: Depositphotos.com
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Hace 10 años Noé Hernández decidió emprender a través de una oportunidad de negocios. Dado que implicaba involucrar sus ahorros y los de sus padres, eligió el modelo de franquicias, justo cuando estaba por egresar de la Universidad Iberoamericana de la carrera de Relaciones Industriales.

“Juntamos dinero entre los miembros de la familia para adquirir la primera franquicia”, explica Noé. “Nos apoyamos en la revista Entrepreneur cuando comenzamos a elegir las opciones de negocio, ya conscientes de que la franquicia es un concepto probado, donde no desaparece el riesgo, pero se asegura que el modelo reditúa y es rentable”, agrega el emprendedor.

En un inicio Noé tenía dos alternativas: Tintorerías Max y Los Bisquets, Bisquets Obregón. Al final, optó por la que requería un monto menor para arrancar. “De hecho, nos traspasaron una tintorería ya instalada en la zona donde vivíamos, que tenía unos dos o tres años funcionando, y la comenzamos a operar”, añade.

Hoy ya tienen cinco sucursales de esta marca en la Ciudad de México y Cuernavaca, Morelos, además de otras tres franquicias de dos marcas diferentes: dos de Stromboli –salón de fiestas para niños– y una de Arréglalo –negocio que se especializa en la compostura de prendas–. “Si algo descubrí en este mundo, y que se torna esencial para saber entenderse con una marca, es que todo radica en involucrarse de lleno en la operación”, asegura.

Obedecer y crear al mismo tiempo

Para Noé, el mito de la obediencia total y sin propuestas a las franquicias impide que se entable una relación natural con la marca franquiciante. “A mí me gusta crear relaciones positivas con las marcas que manejo. Es cuestión de saber dialogar y transmitir el conocimiento adquirido en la práctica a quienes coordinan las operaciones”, explica el franquiciatario.

Eso sí: los primeros 18 meses son fundamentales para ganar la credibilidad frente a la marca, captar datos precisos, pruebas concretas y soluciones más rentables y prácticas que las existentes, “pues de otro modo, uno podría incurrir en errores o ideas que la marca ya ha descartado por no ser funcionales a la larga”, dice.

Según el emprendedor, primero se obedece, luego se propone. “Y la mayoría de los casos que conozco están dispuestos a adoptar los cambios que se sugieren para tener más ventas y lograr un mayor ingreso, ya que es un beneficio para ambas partes sin duda”.

Esta flexibilidad le ha permitido al franquiciatario vincular operaciones de dos marcas diferentes: Tintorerías Max y Arréglalo. “En la primera se reciben necesidades que la segunda puede resolver. De este modo, puedo abaratar costos y hasta dar servicios que las marcas no ofrecían originalmente (sastrería y costura en Tintorerías Max; servicios de lavado y tintorería en Arréglalo)”, detalla Noé.

Esto deviene en una forma de operar las franquicias mucho más orgánica y, al mismo tiempo, permite trabajar mejor aprovechando lo exitoso de la marca, pero siempre manteniendo la atención en lo que acontece en el mercado. Por ello el empresario cree que es bueno acercarse a los franquiciatarios y preguntar: “cuál ha sido su experiencia con la marca”.

Negocios más allá de la economía

En su calidad de franquiciatario experimentado, Noé opina que “las crisis económicas no son una razón para no invertir o para temer una debacle de las unidades que uno tiene operando; al contrario, es momento de intensificar los esfuerzos por satisfacer al cliente más que nunca y reafirmar el valor de la marca”.

¿El secreto? No conformarse con una sola unidad de franquicia. “Hay que arriesgarse a invertir más, una vez probada una primera experiencia con una marca”, concluye.