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5 malos hábitos de un jefe

Descubre qué actitudes pueden tener un impacto negativo en tus empleados y cómo cambiarlas para convertirte en un líder efectivo.
5 malos hábitos de un jefe
Crédito: Depositphotos.com
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Eres el modelo exacto de un emprendedor moderno con energía ilimitada e ideas increíbles pero sobre todo, dedicado exclusivamente a tu negocio. ¿Te has dado cuenta que algunos de las costumbres que te han hecho sentir exitoso podrían tener un efecto negativo en tu negocio?

Las mismas cualidades que te hacen un gran emprendedor pueden estar volviendo locos a tus empleados y bajando su moral. “Quién, yo?” dirías. Puede ser.

Aquí hay cinco hábitos que hasta los mejores emprendedores tienen y te damos tips para arreglarlos.

1. Micromanaging. Sabes que nadie puede dirigir tu negocio mejor que tú. Pero si quieres que tu compañía crezca tienes que dejar de pisar a tus empleados al decirles cómo hacer las cosas. Dales las herramientas que necesitan para alcanzar las metas que has establecido, luego déjalos que averigüen cómo llegar ahí. Bonus: tendrás más tiempo para las cosas importantes, como planear el futuro crecimiento.

2. Cambias el curso cada 10 minutos. Los emprendedores tienen nuevas ideas tan naturalmente como lo es respirar, pero proponer ideas y hacerlas funcionar son dos cosas diferentes. Si los empleados saben que les vas a decir que dejen todo para hacer el Plan A en la mañana y luego haces un Plan X en la tarde dejarán de tomarte con seriedad (y seguramente estarán frustrados de ir a algún lado). Tómate el tiempo para pensar bien tus ideas, selecciona las mejores y desarrolla un plan para implementarlas antes de hacer que tus empleados realicen una búsqueda inútil.

3. Les envías un e-mail en domingo a las 4 a.m.—y esperas una respuesta. Tu negocio es la cosa más importante en tu vida. La realidad es que no es lo más importante para tus empleados, sin importar lo dedicados que sean. Y eso está bien. Darles tiempo para descansar y recargar su energía hará que le dediquen más tiempo. Esperar que trabajen 24/7 los dejará exhaustos.

4. No escuchas. Piensa en la última vez que tuviste una buena idea y nadie la escucho. ¿Recuerdas lo que sentiste? La próxima vez que un empleado se aventure a ofrecer una sugerencia, escucha lo que él o ella tenga que decir. Mejor aún, busca activamente las opiniones de tu equipo. La próxima gran idea puede salir de ellos.

5. Eres tacaño. Alzar una idea sin ayuda es el sello de todo emprendedor y levantar tu negocio del suelo sin una tonelada de capitales requiere sacar los últimos centavos de tus ahorros. Pero una vez que tu negocio está más allá de la etapa frágil y está lista para crecer, es tiempo de poner tu dinero donde están tus metas. No tires el dinero, inviértelo sabiamente en lo que sea que necesites para llegar al siguiente nivel—ya sea en tecnología, marketing o en tus empleados.