Consultoría

Cómo afrontar las presiones al emprender

Sigue estos tips para cuidar tu mente y cuerpo. Aprende a sobrellevar la carga psicológica al iniciar un negocio.
Cómo afrontar las presiones al emprender
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Como iniciador de negocios, se espera que respondas a las numerosas presiones con gracia, confidencia y una sonrisa. Esa es la montaña rusa psicológica de ser un emprendedor. Tiene muchas vueltas y caídas aterradoras, pero los momentos divertidos son los que te hacen sentir vivo. Estoy trabajando en mi tercera empresa y no me imagino haciendo otra cosa.

Muchas cosas pueden salir mal. Las computadoras podrían dejar de funcionar durante una presentación, los nuevos productos no servirán como planeabas, pasarás muchos días con poco o nada de sueño. Bastante gente se puede relacionar con estas cosas, sin embargo algunos nos son responsables de pagarle a la gente, mantener su casa o decidir el futuro de la compañía.

Conclusión, necesitas establecer maneras de pensamiento y actividades que te ayuden a sobrellevar la carga psicológica de la iniciativa empresarial.

Discutamos las que conoces pero no has implementado:

Sueño. Si Thomas Edison hubiera dormido más tal vez hubiera cometido menos errores. Este y muchos pensadores prominentes en la historia han preferido el trabajo a dormir. Nuestro cerebro necesita del sueño. Los neurocientíficos debaten porqué esto es cierto, pero muchas buenas razones vienen a la luz. Durante el sueño consolidamos las memorias, hacemos nuevas conexiones, conservamos la energía e inconscientemente hacemos a un lado los problemas.

Multitasking. Con tantas demandas en nuestro tiempo y atención, es tentador intentar hacer todo al mismo tiempo. De todas maneras, nuestro cerebro está optimizado para un cambio de tareas, no para apilarlas. Cuando cambiamos de labores, nuestros cerebros deben detener el procesamiento de reglas establecido y cargar uno nuevo para la siguiente tarea. Esto pasa rápidamente, pero detenerse, descargar, cargar y volver a empezar toma muchos de los recursos del cerebro. Esta es la razón por la que al final del día tienes ganas de tomar algo.

Salud. El alcohol, la falta de ejercicio y sueño y comer comida chatarra caen en esta categoría. Tomar mucho alcohol afecta tu sueño. Dormir muy poco aumenta tu necesidad por la cafeína. Esto te lleva a pensar que necesitas un trago para relajarte. Este ciclo afecta tu salud y tu valor para las organizaciones.

Ahora unas no tan obvias:

Conexiones. Tu lista de cosas por hacer siempre será larga. No dejes que eso te detenga al conectarte con otros. Un creciente cuerpo de investigación describe el cerebro como un órgano social. Muchas de sus funciones están diseñadas para procesar situaciones sociales y relaciones. De cualquier manera, nuestra lista se expande y se vuelve más difícil conectarse con otros. Esto no solamente es psicológicamente desgastante, sino que afecta a la gente de la que necesitas ayuda.

Vulnerabilidad. No compares la vulnerabilidad con la debilidad. La vulnerabilidad es de donde tomas toda tu fuerza. Como emprendedor, ser honesto emocionalmente con las personas en tu trabajo cultiva relaciones y una cultura de gente dispuesta a hacer lo que sea por otros. Es también bastante liberador cuando la gente sabe que eres humano.

Modelos mentales. Estos son los lentes por los que la gente ve al mundo. Traen significado a un evento, llenan los espacios de información, afectan la manera en la que reaccionamos frente a otros y representan cómo nos vemos a nosotros mismos, a otra gente y a las organizaciones. Un modelo mental deficiente lleva a malos entendidos, suposiciones incorrectas y caos mal intencionado.

Lo mejor que podemos hacer como emprendedores es ser conscientes de nuestros modelos mentales deficientes y trabajar para reemplazarlos con perspectivas más sanas al conectarnos y siendo más vulnerables con otros.

Finalmente haz tiempo para ti mismo. Si no te ayudas no serás capaz de atender a la gente y al negocio que te importa tanto.