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El lado positivo de la ambición

Hay una gran diferencia entre la codicia mala y la buena. Aprende a ser un líder efectivo buscando la satisfacción de ambas partes.
El lado positivo de la ambición
Crédito: Depositphotos.com
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El término “ambicioso” tiene una connotación extremadamente negativa -- y por una buena razón. Cuando tienes a Bernie Madoff y a Gordon Gekko arruinando vidas solamente por su propio beneficio, la codicia tiene todo que ver con ello. Ganan y todos los demás pierden es como normalmente sucede.

Hay circunstancias en las que la codicia es buena y aunque pensarías que la mayoría de la gente con un pequeño pedazo de hueso honesto en su cuerpo puede notar la diferencia entre la codicia mala y buena, asegurémonos de estar en la misma página e indaguemos.

Cuando la codicia es “mala”. Las relaciones se tratan de dar y recibir, no de tomar y tomar—claramente no es un nuevo concepto. La mala codicia toma lugar cuando dos o más partes se comprometen en un acuerdo o trato que resulta en que una de ellas gana y la otra pierde. Lo que pierdan o ganen pueden ser muchas cosas y no necesariamente tiene que ver con el dinero, aunque normalmente sí.

Estos acuerdos crean relaciones cortas que nunca van a durar y que llevarán a la compañía al suelo en poco tiempo.

Veamos algunos ejemplos que realmente han sucedido:

Si como dueño de una empresa has pronunciado estas palabras “ganan lo suficiente” cuando te refieres a una de tus personas de ventas, estás siendo codicioso. O si has desviado los ingresos de la compañía con el propósito de evitar pagarle a la gente de ventas lo que han ganado, eres codicioso y probablemente estás rompiendo la ley.

Otro gran ejemplo es cuando los dueños ofrecen participación en el capital a alguien que claramente se lo ganó pero que limita la habilidad para vender el interés y su valor. En lugar de eso están usando la equidad como palanca para evitar que la persona se vaya.

¿Quieres un tip en cómo identificar estos tipos de “codicia mala”? Probablemente no perderán la oportunidad para decirte lo generosos que son y como siempre son justos cuando se trata de relaciones cuando claramente es lo opuesto—sólo se convencen a ellos mismos.

Cuando la codicia es "buena". América se ha convertido en una de las economías más grandes de la historia como resultado del capitalismo y mientras que hay muchas oportunidades para tener “codicia mala” hay también muchas para la buena.

Cuando hay dos o más partes que se unen para llegar a un acuerdo con el fin último de generar ingresos o valor substancial –o hasta los dos—y todas las partes ganan, la codicia buena funciona. El capitalismo marcha bien basado en la idea de que, generar la mayor cantidad de ingresos como sea posible en una empresa, es algo bueno, mientras que no sea a expensas o en perjuicio de otro.

Hay por supuesto una gran excepción a esta regla que sucede cuando se hace a expensa de un competidor en batalla.

Veamos algunos ejemplos de “codicia buena”:

Un empleado reúne un plan incentivado de compensación para su equipo de ventas que es justo y que les permite hacer la mayor cantidad de dinero posible mientras que son exitosos sin limitación.

Cuando la compañía hace dinero la gente de ventas hace dinero.

Otro gran ejemplo es el reciente crecimiento del impacto social del capitalismo con empresas como Toms and OneHope Wine, quienes dieron un porcentaje substancial de sus ganancias hasta el 50 por ciento con OneHope, para conducir un impacto social mucho mayor. Mientras que este tipo de empresas generan más ventas, sus esfuerzos filantrópicos aumentan en línea y todos ganan. La codicia buena en su máximo esplendor.

No hay duda de que mientras el mundo gire, habrán aquellos que sientan la necesidad de ser codiciosos—de la mala forma claro—mientras que trabajan para aprovecharse de otros. Pero es importante que usemos la codicia como algo positivo y de una manera motivadora que te lleve a tener relaciones a largo plazo y mayor éxito para todas las partes involucradas.