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7 poses de poder para ser más exitoso

Te decimos cómo usar el lenguaje corporal para proyectar dominio y confianza en ti mismo en situaciones laborales comunes.
7 poses de poder para ser más exitoso
Crédito: Depositphotos.com

Es el truco de vida más barato y menos tecnológico que encontrarás: Las poses de poder. Se trata del acto de tomar una postura de confianza, incluso cuando no te sientes seguro de ti mismo, para hacerte lucir más dominante.

La psicóloga social Amy Cuddy obtuvo excelente respuesta cuando dio una conferencia durante TEDGlobal 2012 sobre las evidencias científicas detrás de las poses de poder. Su estudio demostraba que pararse o sentarse de cierta manera (aunque sea por dos minutos) incrementa los niveles de testosterona y reduce la hormona cortisol, considerada como la del estrés.

Estos cambios inmediatos en tu química corporal pueden afectar la manera en que haces tu trabajo e interactúas con otras personas. Incluso, podría tener un impacto en tus probabilidades de éxito.

Primero, iremos a través de la ciencia de las poses de poder. Después, dividiremos qué pose usar en siete situaciones comunes que afectan tu éxito laboral.

Las poses de alto poder se tratan de "abrirse", dice Coddy. Expandes tu cuerpo para tomar cuanto espacio sea posible. Esto funciona también en el ReinoAnimal. Cuando los primates se sienten poderosos, expanden sus pechos para verse más grandes.


En los humanos, esto ocurre de igual manera. Los estudios demuestran que incluso las personas que nacen con ceguera alzan sus brazos en forma de V y levantan la barbilla cuando ganan una competencia física.


Mientras tanto, las personas asumen posiciones de poco poder cuando se sienten vulnerables o vencidos. Se cierran, se envuelven con sus brazos y encogen las rodillas.

Las poses de poder producen cambios significativos e inmediatos en tu química corporal. Después de sólo dos minutos en una pose de poder, tus niveles de testosterona incrementan en un 20%. También provocan que tus niveles de cortisol, la hormona del estrés, caigan, lo que te permite manejar mejor las situaciones estresantes.

Las poses de alto poder y de bajo poder tienden a complementarse en ciertas interacciones. Una persona está al mando, y la otra no. Observa cómo Obama toma el espacio, mientras que Joe Biden se encoge en su asiento.


Ahora te diremos qué poses usar en siete situaciones del mundo laboral:

Para dormir: Duerme en una posición abierta, con tus piernas estiradas.


Sentirse poderoso inicia con la noche anterior. Es momento de olvidar la posición fetal. Dormir de lado con tus brazos y piernas encogidos hacia el torso es considerado como una posición de bajo poder, dice Cuddy. Puedes levantarte sintiéndote sensible y vulnerable sin entender por qué, lo cual no es una buena forma de enfrentar los competidos espacios laborales.

La pose de poder alternativa es la que llamamos la "Marissa Mayer", que te hace sentir más grande y, por tanto, más poderoso. Se trata de poner tus brazos detrás de la cabeza.

Para hablar en una reunión: Cruza tus brazos en tu pecho y haz tus hombros para atrás.


Esta postura puede ayudarte a afianzar tu argumento en una reunión. La postura de tus hombros en esta posición es clave para modelar la manera en que los observadores interpretan los brazos cruzados. Si los hombros están hacia adelante, los demás interpretarán una señal de debilidad, enviando la señal de que estás asustado. Pero si rolas tus hombros hacia atrás y mantienes la cabeza alta, los brazos cruzados se convierten en señal de confianza.

Cuddy dice que es importante abrir las manos para extender completamente tu brazo, tomando espacio, y no poner el codo en la mesa. Las mujeres tienden a doblar el brazo más que los hombres.

Para cerrar un trato: Pon tus manos sobre la mesa e inclínate hacia adelante.


Cuando te encuentres en la última parte de tu presentación y preparándote para dar una oferta, haz esta pose. Inclinarte hacia adelante mientras estás parado demuestra que estás en una posición de dominio.

Para entrevistas: Planta tus pies abiertamente y sube los brazos en forma de V.


Hacer esta pose de poder en la oficina del entrevistador puede tomarse como algo ofensivo, señala Cuddy; pero hay una alternativa, a la cual ella llama "El Performer" en honor a Mick Jagger.

Antes de la entrevista, lanza tus brazos al aire y expándete, como si estuvieras recibiendo los aplausos en un concierto. Hazlo en el elevador o en las escaleras cuando estés yendo a la oficina, o en el baño antes de entrar a la recepción. Mantén la pose por dos minutos y pon a trabajar esos cambios hormonales que te darán la confianza que necesitas en la entrevista.

Para hacer entrevistas: Descansa tu brazo en el respaldo de tu silla, mantén las rodillas separadas y reclínate.


Ésta es la mejor forma de demostrar tu confianza y nivel de confort al entrevistar a un candidato. Esta pose, un poco menos abierta que la "Obama", enfatiza en abrir el cuerpo, mientras mantienes los pies sobre la tierra. Cuddy llama a esta pose "La CEO" después de ver una foto de Oprah Winfrey luciendo como una verdadera jefa.

Las variaciones incluyen poner las manos detrás de la cabeza y descansar un talón en la rodilla.

Para hablar con tu jefe: Saca el pecho, planta tus manos en tu cadera y abre un poco los pies.


Cuando tu jefe se te una a la fila de la máquina de café, quizás te pongas nervioso pensando en mejores conversaciones que "¿Qué tal tu fin de semana?".
Canaliza tu superheroína favorita y aplica la pose "Mujer Maravilla". Sube tu barbilla para maximizar tu poder. Esta pose tiene el efecto contrario a tocar tu cuello, lo que sugiere ansiedad y falta de control, que es considerado como la pose de poder más baja.

Para negociar un aumento de sueldo: Aprieta ligeramente tus párpados inferiores.


La última moda en lenguaje corporal es lo que el fotógrafo Peter Hurley considera como “entrecerrar levemente los ojos”. El video de Hurley, que ha sido visto más de un millón de veces, demuestra cómo cerrar un poco los ojos hace a las celebridades instantáneamente más fotogénicas.

"La confianza viene de los ojos", dice Hurley. "También el miedo". Cuando abres mucho los ojos, envías la señal de que estás nervioso; pero entrecerrarlos te ayuda a demostrar a tu jefe tu valor.