Recursos Humanos

3 competencias del directivo

Para convertirte en un buen líder para tu empresa, necesitas desarrollar tus habilidades para relacionarte con el exterior, el interior y contigo mismo.
3 competencias del directivo
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La capacidad para liderar a un equipo no es algo con lo que todas las personas nacen. Sin embargo, es posible desarrollar las habilidades de liderazgo por medio de la práctica y la disciplina, con estrategias bien definidas.

Para conseguirlo, lo primero que debe hacer un directivo es determinar sus propias fortalezas y debilidades. Este proceso no es simple (no siempre estamos conscientes de ellos)  y puede requerir de la retroalimentación de tus familiares, amigos, colegas, jefes y empleados. Esta retroalimentación (si es sincera) puede servirte para mejorar tus aptitudes y actitudes como líder de una compañía.

Pero como directivo, ¿qué tipo de competencias debes tener y cómo puedes aprender a cultivarlas o potenciarlas? Las competencias hacen referencia a la utilización del conocimiento en una situación concreta y se dividen en tres, dependiendo del contexto y de las personas que en ellas estén involucradas.
Conócelas y auto-evalúate en estas áreas (toma en cuenta que las tres son necesarias para convertirte en un directivo eficiente):

1) Competencias estratégicas. Son aquellas que hacen referencia a la capacidad del directivo para generar alianzas y acuerdos externos. Son las que permiten generar estrategias que impulsen al crecimiento de la empresa, empezando por factores no internos que tengan influencia sobre ellas.

Entre éstas se incluyen la aptitud para reunir a un equipo talentoso, la actitud para llevar a cabo y cumplir con la misión y visión de la organización, la atención y el servicio al cliente, la orientación a los resultados, las habilidades de negociación, la gestión de recursos y la capacidad organizativa.

¿Cómo puedes desarrollarlas? El primer paso es establecer o comprender la misión y la visión de la empresa. A partir de estos elementos, podrás desarrollar estrategias que te permitan alcanzar los objetivos, siguiendo la cultura empresarial que deseas generar en tu organización. Recuerda que tu imagen exterior siempre debe ser un reflejo del interior; conociendo tu empresa a profundidad podrás comunicar de manera clara tus valores en toda negociación e interacción con personas del exterior.

2) Competencias intratégicas. Éstas hacen referencia a todas las interacciones y actitudes al interior de la empresa. Son aquellas que dependen de la capacidad ejecutiva y del liderazgo del directivo. Tienen que ver con el desarrollo y la lealtad de los empleados, así como con la delimitación de responsabilidades y la motivación que favorezcan la obtención de buenos resultados.

Entre éstas se encuentran la efectividad en la comunicación (recuerda que todo comienza con el ejemplo), con la capacidad de delegación de tareas a las personas correctas, la motivación, la empatía, el trabajo en equipo, la labor de coaching y el incremento de las aptitudes y el compromiso de los empleados.

¿Cómo puedes desarrollarlas? El primer paso para comunicarte con tu equipo y conseguir mayores niveles de motivación está en escuchar sus dudas y opiniones, y actuar con base en esa retroalimentación. Aprende a elegir a las personas correctas (con un proceso correcto de reclutamiento), a delegar responsabilidades y a compaginar los objetivos personales con los de la empresa.

3) Competencias de eficacia personal. Son aquellos hábitos que facilitan a una persona tener una relación eficaz con su entorno. Hacen referencia tanto al equilibrio como al desarrollo personal. Tener y potenciar estos hábitos ayudarán al directivo a mejorar su relación con el ambiente, con las personas que lo rodean y con sí mismo.

Entre estas competencias están la proactividad, que también incluye el poder de iniciativa, la creatividad y la autonomía; la disciplina, el auto-control, la concentración y enfoque, la administración del tiempo, la gestión del estrés, la credibilidad y el autoconocimiento, que es lo que impulsa el aprendizaje y el desarrollo de nuevas habilidades.

¿Cómo puedes desarrollarlas? Debes definir tus fortalezas y debilidades, tanto como directivo como persona. A partir de ello, identificar áreas de mejora y estrategias para lograrlo. En este punto es esencial que aprendas a balancear tu vida personal con la profesional y a cultivar una mentalidad positiva y abierta al conocimiento. La auto-disciplina será la que te ayude a formar hábitos que impulsen tu crecimiento y una mejora en tu calidad de vida.