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¿Está lista tu startup para comprar sillas?

Cuando inicias un negocio debes enfocarte en lo que es importante, no en la decoración de tu lugar de trabajo.
¿Está lista tu startup para comprar sillas?
Crédito: Depositphotos.com

Frente al edificio que albergó una de las agencias digitales más grandes en los tiempos del .com, había cientos de sillas Herman Miller Aeron, valuadas cada una en 1800 dólares. Fue esa imagen la que nos llevó a la filosofía de “no compres sillas”.

No es sobre perder el enfoque o el dinero en tonterías que nos distraigan. Es sobre resistir la urgencia para comprar objetos costosos como una fuente para tu lobby porque piensas que mejorará tu modelo de negocios. Es sobre invertir en la calidad de tu producto, fortaleciendo la perseverancia de tu equipo y asegurándote de que tus clientes les cuenten a sus amigos sobre tu negocio.

Cuando puedas revisar estos puntos en tu plan de negocios, te habrás ganado el derecho de comprar tus sillas. Aquí está el porqué:

Valora el dinero de tus primeros partidarios. Si empezaste tu negocio con dinero de tus amigos y familia, luego fuiste y te compraste una silla para ti, ¡qué vergüenza! No hagas eso. Cualquiera que te da dinero en un inicio, así como cualquier futuro inversor, amará la forma en la que lo ahorras cuando buscas un nuevo negocio.

Deshazte de los procrastinadores divertidos. Es fácil enfocarse en cosas que no están ayudando en nada, sino rompiendo tu modelo, tu espacio de oficina, decoraciones y el logo. Ese logotipo no está representando al negocio, sino a un par de hombres o mujeres jugando a que hacen negocios. Como cuando juegas a la casita y crías una familia real, viene un momento en el que realmente debes ser un adulto y alzar ese negocio, sus productos y las ganancias.

Hay una razón por la que se llaman ganancias. Viniendo de la era .com, vimos montones de compañías elevarse frente a nosotros. Visitábamos sus espacios, los cuales siempre eran exquisitos y chic y por un segundo teníamos un poco de celos. Luego nos dábamos cuenta que nada de eso era real. Alguien les dio un montón de dinero y lo usaron para decorar su lugar.

Sin embargo no era visualmente muy atractivo, nuestro lugar estaba ordenado y nos dio mucho orgullo ser capaces de traer a alguien.

Hablábamos sobre nuestros clientes, negocios y ganancias y eso fue más sexy que las ilusiones de una oficina gigante.

Esto requiere guardar tu ego y tener paciencia, porque tener éxito toma tiempo. Nunca querrás estar en un lugar donde debas admitir fracaso laboral y luego desmantelar un Tiki Bar.

Es humano procrastinar y natural desear cosas que realmente no necesitas. Alguien pensó que necesitaban esas sillas de Herman Miller para ser rentables. Si el sentido común es algo que tú y tus socios valoran, este obstáculo puede ser superado sin dolor y podrás entonces enfocarte en el centro de tu plan de negocios.