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Grúas Gorilas: Profesionaliza tu industria

Jaime Castillo dedicó ?cinco años a transformar el servicio de traslado ?de vehículos. Hoy, el mercado está listo ?para recibir su oferta de franquicia.
Grúas Gorilas: Profesionaliza tu industria
Crédito: Depositphotos.com
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Primer acto: un automóvil averiado a mitad de la avenida y el conductor a la espera de una grúa que lo lleve al taller mecánico más próximo. Segundo acto: una unidad de traslado en mal estado conducida por un chofer desaliñado, con cara de pocos amigos y actitud lejana a lo profesional. Tercer acto: el vehículo llega a su destino con la defensa dañada debido al gancho de la grúa, faltan algunas pertenencias del cliente y el precio –por ser de emergencia– va de $750 a $800.

Desafortunadamente, esa experiencia se repetía, en menor o mayor medida, en la mayoría de los casos de traslado de vehículos, según comprobó Jaime Castillo antes de lanzar su negocio al mercado. “Dediqué dos años a analizar el sector de las grúas en México y mi diagnóstico fue desalentador”, recuerda. Y es que se trataba de empresas familiares sin manuales ni procesos, con operaciones empíricas y sin calidad en el servicio. Aunado a ello, el cliente quedaba expuesto a precios no regulados, robo y mal trato.

Más que desanimarse por esta situación, Jaime vio un área de oportunidad donde los demás sólo veían problemas y decidió incursionar en el sector dándole una vuelta de tuerca a partir de la profesionalización del servicio. Así nació en 2009 Grúas Gorilas, una empresa dedicada al traslado de vehículos de hasta tres toneladas en el interior de la República Mexicana.

Marcar la diferencia

A diferencia del clásico traslado ”gruyero” –como se le conoce a las grúas estacionadas en los cruceros a la espera de un percance–, Grúas Gorilas ofrece a sus clientes atención de calidad sin importar que el automóvil tenga cero kilómetros o sea un modelo antiguo. A diferencia de sus competidores, la flotilla de la empresa cuenta con un seguro para garantizar el buen estado de la carga así como con un sistema de geolocalización satelital que permite ubicar la grúa en tiempo real, medir su velocidad y monitorear hábitos de conducción.

“No nos dedicamos al traslado de vehículos, sino al auxilio a personas en dificultades”, puntualiza el emprendedor. Bajo esta premisa, Grúas Gorilas brinda además el servicio de teléfono y taxi si el cliente así lo requiere e implementó opciones de pago que van desde la espera en cajeros automáticos hasta la recolección del pago en el domicilio de quien haya contratado el servicio. Por si fuera poco, los operadores están capacitados para brindar un trato personalizado, respetuoso y profesional.

La oferta de la empresa se eleva gracias a que todas sus unidades cuentan con emplacamiento federal, lo que les permite hacer viajes en todo el país. Y aunque pudiera parecer que las acciones socialmente responsables son prácticamente impensables en este sector, Jaime adoptó tecnología de última generación para que todas las grúas de su flotilla utilizaran combustibles híbridos a base de gas y gasolina. Esto, en el mediano plazo, representa un ahorro en insumos y tiempo de traslado, que para el cliente significa pagar menos por más.

Otra ventaja para el dueño de un vehículo que necesita un traslado es que puede agendar el servicio con algunos días de anticipación. Esta modalidad nació al detectar que no todo servicio proviene de una falla mecánica o siniestro en medio del tráfico. “La profesionalización nos permitió detectar una oportunidad de negocio que nadie más explotaba antes, como es el traslado planeado”, afirma el fundador. Y aunque muchos pensarán que por todo esto Grúas Gorilas es una opción costosa, un servicio dentro del Distrito Federal cuesta tan sólo $500, con un descuento del 50% si se hace con previa cita.

Una gran oportunidad

Jaime desarrolló una sensibilidad para detectar oportunidades de negocio en el sector automotriz gracias a que durante 25 años formó parte de él. Esto le permitió identificar que el negocio de las grúas tenía mucho potencial en todo el país, con un mercado meta que iba desde particulares hasta cadenas de servicio automotriz, aseguradoras y clubes de asistencia. Asimismo, conoció varias empresas que ofrecían este servicio y pudo constatar que sus limitantes estaban ligadas a factores como la falta de procesos, la poca capacitación del personal y dificultades en la logística (como el espacio para resguardar las unidades).

Otro elemento que diferenció a su concepto de otros es que desde el inicio el emprendedor lo pensó como un modelo replicable a través de franquicias por dos motivos: los clientes potenciales no faltarán nunca –para 2030, el parque vehicular privado a nivel nacional alcanzará 70 millones de unidades– y se trata de un modelo fácil de implementar y operar. “Siempre he creído que al franquiciatario debe irle mejor que al franquiciante y mi modelo está diseñado para que eso ocurra”, asegura Jaime.

El 4 de febrero de 2011, las dos primeras unidades de Grúas Gorilas salieron a recorrer las calles de la Ciudad de México y, a partir de ese momento, su creador se dio a la tarea de documentar cualquier imprevisto con sus posibles soluciones. Gracias a ello, hoy ofrece a sus franquiciatarios manuales operativos completos y a prueba de errores.

 “Las empresas de traslado invierten fuertes cantidades en terrenos para almacenar sus unidades. En cambio, nosotros buscamos alianzas con pensiones por toda la ciudad con lo que las unidades están seguras y cubren más territorios”, comenta el director general.

Por una inversión de $1,850,000, el franquiciatario recibe tres grúas completas, equipamiento, capital operativo y software administrativo; con un retorno de la inversión calculado en 36 meses y siete años de contrato (renovable).

Además, obtiene apoyo en la selección del personal y ubicación, manuales para todas las áreas, asistencia 24/7 y publicidad. “Es un negocio tan noble que una persona sin experiencia puede implementarlo sin problemas”, afirma Jaime.

Pensar en grande

En menos de 24 meses, Grúas Gorilas conquistó y abrió mercados tanto para su oferta como para la de sus futuros franquiciatarios.
Actualmente, el 60% de sus clientes son clubes de asistencia, mientras que el 40% restante se distribuye entre agencias automotrices, centros de servicio y particulares. De hecho, el servicio opera con tan altos estándares de calidad que ya tiene convenios firmados con las cuatro franquicias de servicio automotriz más grandes de México.

Un acierto más para la empresa es haber conseguido un acuerdo estratégico con la aseguradora GNP. El resultado: una póliza exclusiva para Grúas Gorilas con la que obtienen cobertura de responsabilidad civil para (y por) la carga a un costo competitivo. Otra de sus alianzas clave fue con la entidad Fondo Inteligente de México (Finmex), que certificó a la compañía a fin de otorgar crédito a sus futuros franquiciatarios.

Con dos franquicias otorgadas a tan sólo seis meses de haber lanzado su modelo, el dueño de Grúas Gorilas tiene fuertes planes de crecimiento para 2014, que incluyen extender operaciones a Puebla, Querétaro y Acapulco. Para los próximos cinco años, proyecta la cobertura de todo el territorio mexicano y conquistar Centroamérica, específicamente Costa Rica y Panamá.