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De emprendedor controlador a líder

¡No trates de controlar todo! Mientras tu empresa crece, es posible dejar de ser un microgestor y volverte un mentor para tus empleados.
De emprendedor controlador a líder
Crédito: Depositphotos.com

Mientras tu empresa crece, ¿cómo dejas de ser el iniciador de un negocio y te conviertes en un líder?

Los hombres de negocios son, por naturaleza, personas con ideas. Pero no todos hacen esta transición, tal vez es la parte más engañosa de la evolución de un emprendedor.

“El emprendedor debe evolucionar constantemente y crecer como lo hace su empresa”, dijo Ed Hess, autor de “Grow to Greatness: Smart growth for Entrepreneurial Businesses”

Como profesor de la Escuela de Negocios en la Universidad de Virginia, Hess ha estudiado sobre los negocios en crecimiento y las características comunes que les permiten prosperar (o no). Su investigación muestra que, mientras un negocio crece, los emprendedores exitosos pasan por ciertas etapas: de dueño a gerente y de líder a entrenador.

En ese proceso necesitan adoptar frecuentemente cualidades personales que entren en conflicto con ser un emprendedor que quiera hacer todo a su manera. Deben aprender a delegar y a confiar.

El emprendedor debe ir de ser un obsesivo del control a un gerente confiable a un coach y mentor emocionalmente inteligente. Aun así, es raro ver a un empresario preparado para hacer esto, especialmente la parte sobre delegar.

Cuando estás empezando, haces todo. Vives y mueres cada día para eso. Cuando llegas a la etapa de delegar, te das cuenta que otras personas no van a hacerlo de la manera que quieres.

Ahí es cuando la confianza interviene. ¿Qué es el delegar sino un conocimiento implícito de que puedes confiar en alguien más para hacer el trabajo?

Entre más exitoso se vuelve tu negocio, necesitarás adaptarte más rápido y entre más grandes sean los ingresos de una empresa, deberás actualizarte más.

Mientras supervises a más gerentes, dice Hess, más pronto adoptarás el rol de líder y entrenador. Esta etapa requiere habilidades de comunicación flexibles, es decir, aprender sobre ellos y motivarlos. “La fragilidad psicológica de un negocio es algo que tiene que estar manejado contantemente, ya que necesitas diálogos constructivos, debates e investigación crítica de lado a lado y de arriba a abajo.

Los emprendedores exitosos entienden que esto es un proceso de aprendizaje continuo. “Llegas a un punto en el que no tienes control de todo, por lo tanto tienes que confiar y participar con gente en algo significativo. Es más que un trabajo, es una transformación personal."