No evites tener conversaciones difíciles

Cuando surge un conflicto, lo natural es que queramos huir. Sin embargo, la mejor solución es enfrentarlo lo más pronto posible.
No evites tener conversaciones difíciles
Crédito: Depositphotos.com
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Aunque algunos son mejores lidiando con el conflicto que otros, nadie realmente disfruta las conversaciones incómodas o retadoras. Desde terminar una relación hasta despedir a alguien, aquí hay tres razones que debes tomar en cuenta para tener conversaciones difíciles.

1. La evasión causa el aumento de estrés interno. No hablar de los problemas raramente hace que éstos desaparezcan, más bien nos estresamos y somos infelices.

El estrés causa todo tipo de problemas, desde mal sueño hasta tener poca paciencia con las personas a tu alrededor. Esa incongruencia entre cómo te sientes por dentro y no hacer ni decir algo sobre eso causa estrés interno. Aunque tener esas conversaciones puede ser retador, la ansiedad de la incertidumbre que nos lleva a ese tipo de pláticas es a veces mucho peor que la confrontación en sí.

Evita lo antes posible, sobreponerte a mucho estrés y a tener conflictos internos al hablar con otros sobre cómo te sientes.

2. La frustración lleva a arrebatos emocionales. Todos tienen un punto de ebullición. El guardar resentimientos que no están propiamente dirigidos, te llevarán a una explosión emocional que será contraproducente. La persona cuyo comportamiento te ha hecho enojar, no tiene idea que estás tan enojado o molesto. Como resultado de esta explosión, se va a sentir herida, amargada y confundida.

Al compartir los problemas desde antes, tendrás artículos claros y accionables que puedes usar para resolver esta molestia o pensar en terminar la relación evitando una confusión.

La mayoría de las personas son razonables y harán cambios con gusto. Aquellos que no, al menos entenderán porqué la relación está lastimada y no los tomarán por sorpresa. Define las expectativas y responsabiliza a todos. Esto te dará algunas conversaciones incómodas, pero es mejor tener todas tus cartas sobre la mesa que dejar que un problema se salga de control.

3. La procastinación usualmente crea problemas más grandes. Cuando no tomas en cuenta el mal comportamiento en una conversación incómoda, los problemas se duplican y se pone peor. Eso lastimará tus relaciones y podría conducir a gran contragolpe. Por ejemplo, si tienes un empleado que no está cumpliendo tus estándares de conducta, pero sigues evitando una confrontación, las probabilidades son que el comportamiento se verá más afectado en un futuro.

¿Estás tratando tus estándares como un salto alto o como un limbo? ¿Los otros están saltando sobre los estándares que pones o están por debajo de la barra? Ten la conversación retadora hoy y explica por qué esperas que tu equipo salte más alto. Si tratas con los conflictos ahora, te evitarás un desastre seguro.