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Cómo tomar riesgos con sabiduría

Aunque iniciar un negocio requiere que te arriesgues, un buen emprendedor sabe cómo minimizar sus efectos.
Cómo tomar riesgos con sabiduría
Crédito: Depositphotos.com

Aunque no era el mejor estudiante de leyes, el hecho de que sabía escribir bien, era más grande que la mayoría de mis compañeros y tenía algo de experiencia en el mundo real, hizo que obtuviera uno de los mejores trabajos después de graduarnos.

Pero ese empleo soñado pronto se volvió amargo cuando me di cuenta de que no me estaban pagando lo suficiente por todo lo que hacía. Las horas eran largas y el trabajo era muy demandante. No pasó mucho tiempo para que comenzara a soñar en dejar ese trabajo y comenzar mi propia firma.

Hacer eso es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Cómo le haces para dejar la seguridad de un empleo y salario por la incertidumbre de un nuevo negocio? Los peligros potenciales parecían demasiado grandes, fue cuando recordé las palabras que un sabio emprendedor me dijo una vez:

“Un emprendedor es una persona dispuesta a tomar un riesgo con dinero para hacer dinero.”

Tenía toda la razón, el riesgo era parte del juego. No había otra manera. Probar nuevas ideas, abrir un nuevo local, lanzar un nuevo producto, todo envuelve un riesgo. Tal vez la primera cosa que debas preguntarte es si el tomarlos es parte de tu ADN.

Riesgos: los buenos, los malos y los desgarradores

¿Cómo podemos saber la diferencia? Después de todo, con grandes riesgos vienen las grandes recompensas.

De una manera es visceral, sabes que tienes un gran riesgo cuando lo miras de frente. En su libro “Blink”, Malcolm Gladwell dice que las reacciones de tu instinto son las mejores porque tu subconsciente toma toda la información disponible y registra respuestas confiables inmediatas. En otras palabras, si te encuentras despertando a la mitad de la noche preocupado sobre algo, tal vez sea cierto que eso sea un riesgo que quieres evitar en un futuro.

Con todo respeto a Gladwell, los conocedores del riesgo usan tanto el lado izquierdo de su cerebro como el derecho. Los instintos son buenos, pero no pueden substituir el típico análisis lógico.

Cuando analices un riesgo empresarial considera:

- El potencial de crecimiento. Estás arriesgándote para adelantarte, así que debes comenzar por lo que puede salir bien si funciona. El problema es que aquí es donde el análisis se detiene debido a que los resultados percibidos son tan tentadores que la gente se congela. No cometas ese error.

- El peor de los casos. Una forma en la que los emprendedores conocen los riesgos es por la experiencia, cometiendo errores. Éstos suceden en los negocios también. Es tu trabajo asegurarte que ningún error arruine tu negocio.

La última parte de la ecuación para convertirte en un emprendedor y conocedor de los riesgos es que, antes de arriesgarse, los emprendedores inteligentes ponen en su lugar mecanismos para asegurarse que su exposición nunca sea tan grande.

Éstos incluyen:

- Seguro. ¿Para qué sirve? Para reducir el riesgo. No estar apropiadamente asegurado es malo para el negocio.
- Incorporación. Cualquier persona de un negocio pequeño que quiera ser un conocedor de los riesgos habrá incorporado su negocio. Los escudos corporativos protegen tus activos personales de los riesgos y errores del negocio.
- Contratos escritos. La gente recuerda cosas diferentes. A veces no recuerdan nada o de forma incorrecta a propósito. Un contrato escrito es tu protección contra todos estos incidentes inevitables.