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Best Day: La emoción del viaje

Ante una oferta saturada por promociones y guerras de precios, esta empresa apuesta por ofrecer experiencias de vida traducidas en turismo.
Best Day: La emoción del viaje
Crédito: Depositphotos.com

El 27 de abril de este año Best Day Travel, empresa de Cancún, Quintana Roo, que compite con las agencias de viajes por Internet más grandes a nivel global en volumen de usuarios, cumple 30 años. Su aventura inició con una historia clásica de emprendedor: poco presupuesto, un estudiante recién egresado con un autoempleo que creció hasta consolidarse en un corporativo de talla internacional. Nada que envidiarle a Steve Jobs o Mark Zuckerberg.

La primera transacción de Fernando García Zalvidea –quien en 1984 trabajaba de instructor de buceo tras haber concluido sus estudios en Ingeniería Química– fue de US$150 por un tour privado a una pareja estadounidense, “a quienes paseó en su pequeño automóvil con ‘mexican air conditioner’ (es decir, bajando las ventanas para que entrara el aire) por los lugares más exclusivos de Cancún, cuando la naturaleza era la reina del territorio”, cuenta Julián Balbuena, director general de la empresa.

Al descubrir lo rentable del servicio, Fernando decidió arrancar su operadora turística desde la comodidad del medio tiempo, inspirado por las palabras de agradecimiento de sus primeros clientes. El siguiente paso: pedir permiso a la compañía en la que trabajaba para ofrecer tours privados, aún en el papel de empleado y con su talento y un automóvil como únicos recursos. Y aunque el emprendedor falleció en 2013, su legado persevera en el hambre de expansión de su negocio, Best Day.

Del coche al imperio on line

A partir de entonces el crecimiento ha sido paulatino, “basado en la propia reinversión de recursos propios”, aclara Balbuena. La pequeña operadora tuvo la necesidad de abrir una agencia de viajes propia para tours locales; después, sumó a su modelo la operación de un hotel en Cancún; y de ahí, Fernando encontró la oportunidad de entrar a un hotel de playa, donde le pidieron comercializar cuartos.

Y así hasta dominar la transportación local, y más tarde a toda la región del sureste.

Mucho antes de la era touch, inaugurada a finales de la década pasada, Best Day demostró su apetito por innovar de la mano de avances tecnológicos. En 1990 incorporó las pantallas táctiles en módulos que comercializaban excursiones dentro de hoteles.

“La intuición era parte del modelo y desde entonces supimos que estas pantallas serían el futuro”, explica Balbuena. Pero esta innovación –que aportó ventas in situ sin invertir en islas, locales o personal–, sólo formaba parte de una estrategia más ambiciosa que los catapultó en menos de 10 años al estrellato en el sector turístico.

A poco de la llegada del Internet a México, Best Day se transformó en la primer agencia de viajes mexicana que vendió paquetes turísticos por Internet. Entre 1993 y 1994, Fernando y su equipo adquirieron por US$17,000 el software que permite encriptar información confidencial de tarjetas de crédito y demás operaciones a través de la red. Se trataba de un prototipo desarrollado por unos investigadores de la Universidad de California (UCLA).

“En esos años el uso de la Web era escaso y por eso mismo la inversión resultaba arriesgada; tanto así, que un banco nos dijo que estábamos locos, que nadie iba a poner su dinero en Internet”, recuerda Balbuena. “Hay que decirlo: nosotros seguimos en pie en nuestra plataforma on line, pero el banco que nos pronosticó fracaso ya no existe. Por otro lado, tenemos que agradecer a nuestros ingenieros de sistemas, a Miguel Ortiz, a todos los que convencieron a Fernando de comprar este sistema”.

A la fecha, la empresa ha desarrollado ocho generaciones de ese programa de la mano de ingenieros mexicanos. Asimismo, por medio del sistema informático de reservas Global Distribution System (GDS) ha desarrollado conectividad con todas las líneas aéreas internacionales. Por eso, más de 3,000 portales usan su motor de búsquedas y otros 3,000 utilizan su tecnología para rastreo de información turística.

En 2010, Best Day contaba con 1,700 hoteles afiliados en todo México y se preciaba de traer poco más de 700,000 turistas al año. Hoy tiene más de 80 destinos y casi 2,000 hoteles en el país; 3,800 hoteles afiliados en Sudamérica y 24,000 en Estados Unidos. Finalmente, dos millones de cuartos por noche fue la cúspide alcanzada en 2013 al aplicar la fórmula ganadora basada en consolidación de marca y en conseguir mejores precios que su competencia internacional; un crecimiento de 18% con relación a 2012. Esto se traduce en cerca de 1,400 empleos, más de 700 en Cancún.

En busca de la cima

El crecimiento en puntos de venta también ha sumado a su expansión. En 2011 comenzaron con 60 islas comerciales y a finales de 2013 cerraron con más de 180 en las principales plazas a nivel nacional. Por si fuera poco, el crecimiento en 2013 igualmente se manifestó con un millón de reservaciones. La resulta: Best Day ya es la agencia de viajes número uno de México. “El reto ahora es afianzar ese puesto en toda Latinoamérica”, arriesga Balbuena.

La estrategia para conseguir que en 2014 Best Day Travel consolide su marca en el país y afinque una relación emocional con sus clientes actuales, está asentada en la diferenciación. “Mantenemos la mirada en diversificarnos, pero nuestro principal interés consiste, en este momento, en lograr un contraste dentro de un mercado saturado por ofertas y descuentos, algo que ya dominamos”, sentencia Balbuena. “Todas las agencias, en materia de precios, ofrecemos prácticamente lo mismo. Lo que buscamos ahora es inspirar los viajes”.

Para apuntalar la búsqueda, Best Day optó por una campaña publicitaria. Su meta: un crecimiento aproximado de 25%, para colocar más de 3.1 millones de cuartos-noche en el mundo. “Con la evolución de la campaña, Best Day quiere combinar la confianza en el servicio con el deseo y el placer de viajar, haciendo cómplices a los clientes. Esta campaña evoca momentos en los que la presencia de un ser querido hace la diferencia”, concluye Balbuena.