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3 tips para trabajar sin ser tan perfeccionista

No te concentres en los pequeños detalles, sigue estos consejos y completa los proyectos de tu negocio.
3 tips para trabajar sin ser tan perfeccionista
Crédito: Depositphotos.com

Como emprendedor, seguro quieres hacer lo mejor posible en cada cosa de tu vida y negocio. Aunque ser perfecto es muy bueno, completar las cosas es una mejor alternativa. Los emprendedores muchas veces se pierden en los detalles, los cuales evitan que su idea o proyecto avance. Esto no es una excusa para un trabajo de baja calidad, pero muchas veces estas personas buscan algo perfecto y se pierden en el análisis. ¡No dejes que la perfección te debilite!

Aquí hay tres formas para ayudarte a completar las cosas:

1. Cuestiona tus acciones. Las listas de pendientes son muy buenas para organizarte en un proyecto y alcanzar tus metas, pero a veces se convierten en una excusa para no terminar. La lista se hace más grande y te sientes estresado sólo con verla, así que no actúas y sigues agregando cosas sin hacer nada al respecto.

No dejes que esta lista se convierta en tu dueña. Tal vez tus esfuerzos podrían ser buenos, pero aquellos mejoramientos e ideas podrían entrar a la siguiente versión de tu producto en lugar de detenerte. Haz lo que puedas con lo que tienes. Valora la lista, pero más que nada valora la acción que te quita las cosas de enfrente.

2. Atente a las fechas límite. Los emprendedores, especialmente cuando empiezan, ponen sus fechas límite de entrega en arena en lugar de en piedra.

Tienes que hacerte responsable de las fechas y proyectos. Es fácil si has desarrollado una disciplina de no perder el tiempo hasta ver realizado el proyecto. Mira tus tareas del mes pasado ¿cuántas tenían fechas límite?

3. Acepta los nervios. Es común cuando estás a punto de actuar tener ese sentimiento como de que tienes nauseas. Cuando haces grandes cosas, es fácil sentirse nervioso. Las acciones que te hacen salir de tu zona de confort son fáciles de abandonar o de analizar en exceso.

Cuando estás  a punto de enviar un email importante o vas a responder la llamada de un inversionista importante, son momentos en los que es normal no sentirte cómodo. Pero ahí es cuando la magia surge, ¡así que no te arrepientas! Tu estomago sentirá que estás a punto de dar el salto del avión y desearás que tu paracaídas se abra. Confía en tu entrenamiento y ¡salta!