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5 estrategias para no enojarte en el trabajo

Para ser un buen líder, es importante que tengas paciencia y que controles tus emociones al tratar con clientes y empleados.
5 estrategias para no enojarte en el trabajo
Crédito: Depositphotos.com
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¿Alguna vez has recibido un correo de un cliente o compañero de trabajo que era rudo, irracional, demandante e innecesario? ¿Has tenido que solucionar el error de un empleado? Tu primer instinto tal vez fue reaccionar de inmediato al oprimir el botón de “contestar” para regañar a la persona frente a toda la empresa.

Mantener el control, sobretodo en situaciones de estrés, es uno de los atributos más importantes de un buen líder. Estos cinco tips te ayudarán a tener la mente clara y a no enojarte sin importar el estrés de tu día.

1. Da un paso hacia atrás. Trata de ver la situación como un tercero. Pretende que estás ahí para evaluar el problema desde un punto de vista lógico. Una reacción emocional o enojo desmedido casi nunca resuelve el problema. Lo que vas a provocar va a ser una situación vergonzosa en la que vas a tener que ofrecer una disculpa.

Lo peor es que puede intensificar la situación y habrán consecuencias. Pregúntate: “¿esto es algo que me hará enojar en un año?” Si no es así déjalo ir. Muchos emprendedores te dirán que las cosas que los hacían enojar no son las mismas que ahora.

2. Sé la voz de la razón. Cuando alguien te levante la voz, respira profundamente y conserva la calma. Muchas personas se darán cuenta que ellas son las agresivas de la situación y se calmarán más rápido. Tal vez algún día se disculpen por la explosión. Al mismo tiempo prepárate para disculparte si tú dices algo que no querías.

3. Piensa con cuidado antes de hablar. Una vez que algo sale de tu boca no puedes retractarte. Decir cosas que lastiman puede ser peligroso para tu reputación profesional, además de que puede destrozar tu credibilidad. Pon atención a lo que dices, cómo lo dices y dónde lo dices. Es mejor confrontar a alguien en privado cuando sea posible.

4. No te lo tomes personal. A los emprendedores les importa mucho su negocio y se enorgullecen de sus productos y servicios. Después de todo crearon la empresa entera de la nada. Si estás atado emocionalmente a tu negocio, puedes llegar a sentir que la retroalimentación negativa de los clientes es como un ataque personal, pero más bien trata de ponerte en sus zapatos. Nunca sabes qué clase de problemas tengan ellos diariamente. Trata de practicar la paciencia y entendimiento y siempre trata a todos con el respeto que te gustaría que te dieran.

5. Aléjate. Si te encuentras en una situación que puede hacerte explotar, aléjate hasta que puedas tener la mente clara. Si estás en una discusión, simplemente dile a la otra persona que sientes que la conversación se ha salido de tus manos y que te gustaría continuar en otro momento. Tómate un momento para calmarte, sal a la calle y camina un poco. Un tiempo fuera de la oficina y la actividad física te ayudarán a relajarte. Cuando regreses tendrás una perspectiva fresca que hará que encuentres la mejor solución.