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¿De dónde viene la innovación?

Para tener éxito, debes aprender a escuchar tu voz interior y a mejorar lo que ya existe satisfaciendo las necesidades del cliente.
¿De dónde viene la innovación?
Crédito: Depositphotos.com

Todo mundo quiere saber de dónde viene la innovación. Tal vez sea más importante saber de dónde NO viene. No viene de un blog, libro o artículo. Tampoco de frases inspiradoras e historias. No viene de los influenciadores de LinkedIn o de alguien que sigues en Twitter. Tampoco de los conferencistas motivacionales y menos de una actividad productiva.

Al haber trabajado con personas innovadoras durante décadas en la industria tecnológica, puedo decirte con certeza de dónde viene la innovación.

Viene de tu interior. A veces parece que las ideas, inspiración e innovación llegan de tu alrededor, pero no es así. Siempre vienen de tu interior. La única excepción son los pequeños equipos, pero sólo los grupos íntimos en el mundo real, nunca de grandes colaboraciones.

Viene de la obsesión. Albert Einstein creía que la luz era especial, única. Estaba obsesionado con la luz. Elon Musk está obsesionado con los viajes espaciales tripulados y los coches eléctricos, entre otras cosas. Cada fundador exitoso que he conocido estaba inspirado por la obsesión. Si estás obsesionado nunca tendrás que estar inspirado por otra cosa.

Viene de la historia. La arquitectura de microprocesador viene de la forma en la que fueron diseñados la unidad central y los microprocesadores hace varias décadas. Tanta innovación viene de la historia antigua. ¿Para qué reinventar la rueda cuando no tienes que hacerlo?

Viene de la perseverancia. Steve Jobs dijo “Debes tener una idea, un problema o algo malo que quieras corregir y que te apasione, de otra manera no vas a tener la suficiente perseverancia para seguir. Creo que esa es la mitad de la batalla”.

Viene del enfoque, disciplina y paciencia. Actualmente todos están obsesionados con exprimir hasta la última gota de productividad y superación personal. Eso sólo te aleja más de la innovación. Ésta viene de enfocarse en una cosa y dejar que lo demás se quede atrás. Si ves todo desde una sola perspectiva pensarás en soluciones únicas para los problemas.

Viene de tener que probar algo. La mente humana es muy poderosa, especialmente en términos de la necesidad de probar que puedes hacerlo. Aunque se manifiesta muy temprano, la motivación tiende a quedarse con nosotros y se convierte en una profecía cumplida. No parece importar si sabes a quién le estás demostrando algo, tus papás o a los maestros que dijeron que nunca lograrías algo.

Viene del subconsciente. Las grandes ideas vienen cuando menos lo esperas o cuando no estás poniendo atención. Tal vez llegue a nosotros en sueños, durante la meditación, en la regadera o cuando estamos preocupados con alguna cosa que permite que nuestras emociones y pensamientos se entrelacen. Distraerte con las redes sociales o juegos no es lo mismo.

Viene de identificar problemas. En el curso de mi carrera me he dado cuenta de cómo la innovación viene de la forma en la que la gente identifica los problemas. Debe haber una solución pero el problema viene primero. La razón es simple. Sin un problema que nos preocupe no hay necesidad de una solución. Hasta que identifiques ese problema, tu solución no será innovadora. ¿Qué necesitan o quieren las personas que no pueden obtener ahora?