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Parkimóvil: Más que un parquímetro

Esta plataforma ofrece el servicio de registro, monitoreo y pago del estacionamiento en la calle a través del celular, tarjeta de crédito o efectivo.
Parkimóvil: Más que un parquímetro
Crédito: Depositphotos.com

Para Carlos Anaya, abogado poblano de 30 años, hay dos formas de emprender: generando una necesidad o encontrando soluciones a problemas. Bajo esta perspectiva, los emprendedores latinoamericanos tienen mucha tela de dónde cortar, pues basta analizar qué los aqueja para detectar más de una oportunidad de negocios.

Esa fórmula fue la que llevó a Carlos a comenzar su propia empresa en diciembre de 2011. El problema: la movilidad y estacionamiento en ciudades con más de 50,000 habitantes, sobre todo, en la zona centro que es donde reside el poder civil, eclesiástico, atractivos turísticos y comercios.

Mientras encuentran dónde estacionarse, esos autos causan el 30% de la congestión vial, según revela el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés). Cierto, los parquímetros pueden resolver el problema. Pero son costosos de colocar y de mantener, propensos al vandalismo y poco prácticos, ya que sólo aceptan monedas para que el usuario pague y se ubican cada 20 cajones.

Al ver esta situación, Carlos pensó en su deseo de emprender un negocio relacionado con mobile money, para convertir el celular en la cartera de las personas. Así que unió los puntos. El resultado fue Parkimóvil, una plataforma de registro y control del estacionamiento en la vía pública que utiliza tecnología y telecomunicaciones y que, al estar basado en Internet, no requiere de la instalación o mantenimiento de aparatos, por lo que su tiempo de implementación es de 15 días.

Su “conejillo de Indias” fue Zacatlán de las Manzanas, en Puebla. Las condiciones no eran tan favorables: un pueblo pequeño, en la sierra norte del estado, con alta población indígena no acostumbrada al pago con celular. “Si funcionaba aquí, lo haría en cualquier lado”, afirma el emprendedor. La respuesta fue positiva, al grado que luego de un año de operación, el municipio recibió el reconocimiento a Mejor Pueblo Mágico del País –de entre los 83 que existen– por parte de la Secretaría de Turismo. “La gente no podía creer que esta innovación existiera en Zacatlán y no en Nueva York o Dubai. Eso trajo mucho orgullo”, señala Carlos, contento.

Luego del reconocimiento, los demás Pueblos Mágicos querían a Parkimóvil en sus localidades. Hoy, ya opera en cuatro ciudades más: Chignahuapan, Tlatlauquitepec y San Martín Texmelucan en Puebla y Huamantla, Tlaxcala, sumando 1.4 millones de transacciones, y el plan es ubicarse en otras siete en diversos estados. La meta es cerrar 2014 con 20 municipios del país.

Más por menos

El corredor Juárez-Cuauhtémoc-Zona Rosa de la Ciudad de México conoció los parquímetros mecánicos –inventados hace más de 70 años– en 1995 y en enero de 2012 se instalaron en Polanco, Lomas de Chapultepec y Virreyes, esta vez, digitales. “Esta es la nueva generación, la virtual”, explica Carlos. Y es que su sistema rompe paradigmas.

Por un lado, aunque el costo por hora lo establece cada ciudad, éste va de $2.50 a $5 por hora, contra $7 a $10 en otros sistemas. La razón: no hay que amortizar los aparatos, su mantenimiento o recolección, y se elimina el uso de papel.

A diferencia de sus antecesores, el pago en Parkimóvil se puede realizar por tres vías, con la información de las placas del auto y la clave de cada cajón (por ejemplo, ABC 123) colocada en la banqueta:
SMS: desde cualquier equipo y compañía, se envía un mensaje gratis. El costo por el tiempo se descuenta del saldo del celular.
App: se cobra a una tarjeta o al saldo precomprado en la aplicación o página Web de la empresa.
Negocio: se paga directamente en alguno de los comercios autorizados.

“Es un negocio centavero”, confiesa el emprendedor. De cada transacción, las telefónicas cobran el 60%, el comercio se lleva el 30% (si pagan en él) y el restante se destina a la empresa. “Mi apuesta es tener millones de transacciones para generar ingresos interesantes”, aclara.

Gracias al registro de las placas y los lugares que ocupan en el espacio público, la autoridad (que no tiene que invertir en la implementación del sistema) puede saber de dónde vienen sus visitantes y su recurrencia, y el usuario puede consultar dónde hay disponibilidad para estacionarse. Y como esa información se comparte con áreas de seguridad pública, se pueden buscar y recuperar autos robados.

Seguro para los usuarios

Otro valor agregado es una póliza contra robo, daños y cristalazos, incluida en el costo por hora, otorgada por ABA Seguros. A partir de esta iniciativa, en abril pasado la Asamblea del Distrito Federal propuso que todas las proveedoras de parquímetros incluyan un seguro para los usuarios.

Por otro lado, Parkimóvil garantiza cero corrupción, pues todo queda grabado en la plataforma gracias a que la empresa dota a los oficiales de aparatos con geolocalización, plan de datos, radiocomunicación y cámara. Si luego de 10 minutos de tolerancia no se detecta el pago, el aparato indica al oficial que puede multar y, según determine cada municipio, se levanta una infracción, se retira la placa o se inmoviliza. Así, el municipio puede comprobarle al usuario su falta con foto, placa, cajón y horario, llevándose el 100% de la multa.

Carlos sabe que su modelo tiene potencial global. No por nada aprobó el proceso de la aceleradora de negocios Endeavor en seis meses, cuando el periodo normal es de dos a tres años. En el corto plazo, montará pilotos en Colombia, Estados Unidos y Argentina, y explorará la gestión de estacionamientos en centros comerciales, dotando de información de los consumidores para campañas de fidelización.

Sus planes también incluyen mejoras a la plataforma: concretar una alianza con Google para vincularse con Waze, el desarrollo de más productos de mobile money, y obtener una patente internacional. “Con una oferta innovadora, siempre delante de la competencia, llegaremos más rápido que cualquiera”, confía el emprendedor.