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4 conductas que debes eliminar

Conviértete en un líder empático y evita juzgar a la gente sin antes conocer ambos lados de la historia.
4 conductas que debes eliminar
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La forma en la que te comunicas como líder crecerá significativamente cuando adoptes el siguiente principio: la gente tiene intenciones positivas. Hay algunas excepciones, pero las personas usualmente buscan ser respetadas y apreciadas por sus contribuciones.

Aun así, las cosas no siempre salen como las planeaste. ¿Quién no ha cometido ese error? Con esto en mente, los líderes de negocios deberían evitar juzgar a otros y tomarse el tiempo para entender todo lo que está pasando. Si eres más compasivo y generoso, serás más fácil ver las cosas desde otra perspectiva y descubrir las causas de cualquier comportamiento atípico.

Para fomentar un enfoque más imparcial, conéctate con tu lado empático. Esto requiere revisar ciertos modos de pensar como ponerse del lado del alguien en un conflicto. Trata de desarrollar hábitos mentales más saludables. Identifica y hazte responsable de tendencias críticas, incluyendo la inclinación por cierto estereotipo y juzgar a la gente precipitadamente por lo que hace.

1. Evade el resentimiento. Mucha gente llega a ciertas conclusiones, apoya a algunos, guarda rencores y juzga a los demás. Se apoyan en la proyección y la culpa. Es común que proyecten en los demás lo que ellos esconden en sus pensamientos.

Cuando juzgas duramente, guardas resentimientos y asumes lo peor, se nota normalmente de forma verbal y no verbal. Las palabras y las acciones crean impresiones que toman más poder con el tiempo. Cuando ves que tus pensamientos están enterrados por una capa de resentimientos, practica la paciencia y recuerda perdonar, ese es el último antídoto contra el rencor.

2. Gana perspectiva. Si no te pones en los zapatos de las otras personas puedes llegar a adquirir un comportamiento defensivo y la creencia de que alguien o alguna otra fuerza está detrás del estrés y dificultades en tu vida.

En lugar de asumir o juzgar, respira y gana algo de perspectiva. Después de eso, será posible darte cuenta que tal vez estás reaccionando por instinto. Flexiona tu músculo empático haciendo mejores preguntas para llegar al centro del problema. “¿Cómo puedo ayudar?” es una pregunta simple que puede mover montañas.

3. Evita quejarte. Quejarte o reaccionar primero y hacer las preguntas después es una trampa en la que muchos líderes caen. Sé consciente al condenar a los otros sin dar un punto de vista positivo o una solución colaborativa. No es tu papel ser el juez, jurado o ejecutor. La paradoja es que mientras más personas sigan con su juicio, los otros las criticarán más duro.

4. Deja de posponer el apoyo. Cuando tu mente y cuerpo están cansados y estresados, es posible que hagas juicios duros y malas decisiones. Toma en cuenta tu carga de trabajo y la forma en la que enfrentas los problemas. Si no planeas tiempo para hacer ejercicio, tener vida social y familiar, es fácil dejarlos ir.

Un beneficio adicional para un líder o dueño de negocios que se cuida, es que guía con el ejemplo y motiva a los asociados a hacer lo mismo. Juzgar a alguien o hacer suposiciones y no estar dispuesto a entender a otros afecta a todos de forma personal y profesional.

Toma algo de esfuerzo, pero cuando tengas la mente abierta las cosas serán más positivas. Hacer un esfuerzo de entender el comportamiento de tus socios, amigos y familia en lugar de automáticamente asumir que sabes lo que pasó y lo que otros están pensando, te dará grandes recompensas.