Recursos Humanos

8 señales de un mal director

Si tienes alguna de estas características, tal vez no estás listo para asumir un rol de liderazgo en tu empresa.
8 señales de un mal director
Crédito: Depositphotos.com
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Es una situación interesante. Si dices que eres un gerente, un ejecutivo senior o un empleado de recursos humanos, tu trabajo al final del día es ser un líder, pero también debes elegir a otros líderes para decidir quién tendrá un aumento o más responsabilidades. ¿Cómo saber quién hará un buen trabajo a pesar de las circunstancias?

Hay muchos artículos por ahí sobre los atributos que tiene un gran líder, pero, ¿cuáles son las características de un mal líder? Propongo que si el candidato tiene uno o más de estos puntos no se le considere para una posición de liderazgo:  

1. Falta de empatía. No tener esta habilidad es el indicador clave de un mal líder. Si la persona no puede ponerse en los zapatos del otro y ver las cosas desde otra perspectiva nunca será un gran dirigente.

2. Miedo al cambio. El cambio es algo de lo que todos tenemos miedo, especialmente cuando involucra mucho dinero o el trabajo de ciertas personas. Los líderes que no pueden afrontar el cambio están destinados a quedarse atrás.

3. Demasiado dispuesto a comprometerse. La habilidad para encontrar una situación ganar-ganar es un regalo para un líder, pero cualquiera que sea muy rápido en comprometer sus ideas o ideales no va a beneficiar al equipo. Hay una delgada línea entre defender tu punto y saber cuándo debes de ceder.

4. Es muy mandón. No es cierto que las personas mandonas son excelentes jefes. De hecho, es lo opuesto. Alguien que simplemente da órdenes no va a ganarse la lealtad de la gente.

5. No puede tomar decisiones. Los líderes deben decidir, así que, si parecen vacilar en alguna elección, grande o pequeña, tal vez no podrán con una posición de liderazgo. Esto indica falta de confianza.

6. No sabe juzgar a las personas. Alguien que tiene un punto ciego cuando se trata de amigos y colaboradores y que elabora excusas o no es capaz de ver el verdadero carácter de las otras personas, no se rodeará de la clase de individuos que lo ayudarán a crecer.

7. No tiene equilibrio. Si una persona es la primera en llegar a la oficina todos los días y es la última en irse de noche, tal vez parezca un buen candidato para escalar, pero pregúntate si tiene algún tipo de balance en su vida. La falta de equilibrio puede llevar al agotamiento y también tal vez sea una señal de que tiene las expectativas erróneas del resto del equipo.

8. Falta de humildad. El individuo que actúa como si pudiera hacerlo todo y piensa que sólo él o ella puede hacerlo bien, no va a crecer como líder, ya que estará muy ocupado haciendo el trabajo de los demás.

Esto no quiere decir que si tienes alguna de estas características nunca podrás ser un líder, de hecho creo que la gente puede aprender a dejar atrás estos malos hábitos y convertirse en un gran dirigente.

Pero si alguien tiene más de dos, es mejor afirmar que no está listo todavía. Si puedes ayudarlos a crecer, tómate el tiempo para decirles esto y dales la oportunidad de mejorar.