Consultoría

6 formas de abandonar la procrastinación

Tus malos hábitos no sólo están afectándote a ti, sino a todos los demás a tu alrededor. Sigue estos tips y termina todas tus tareas.
6 formas de abandonar la procrastinación
Crédito: Depositphotos.com

Tal vez piensas que trabajas mejor cuando tienes una fecha límite, pero casi nunca es así, sino cuando finalmente pones las cosas en marcha. Si eliminas el mal hábito de procrastinar, podrías reducir el estrés y evitar errores innecesarios. ¿Es más fácil decirlo que hacerlo no?

Nunca es demasiado tarde para eliminar los malos hábitos. Aquí hay algunas formas seguras de apartar la procrastinación para que todos en tu vida sean más felices:

1. Usa el método de la clasificación de prioridades. Nombra algunas cosas que haces cuando procrastinas. Puede ser ver la televisión, Facebook o hasta vaciar la lavadora, en lugar de terminar un reporte. Justo como una profesión médica, todo lo que haces debe estar ordenado con la tarea más importante en primer lugar. ¿Qué es lo que más te presiona (algo que si no lo haces puedes tener problemas) y que puedes terminar pronto? Planea todos tus movimientos.

2. Sé realista respecto al tiempo. Esto es lo más difícil de arreglar, a pesar de que hayas tenido el mismo problema durante años. Sin embargo, enfocarte en el tiempo y darte un límite para cumplir las cosas es importante. Durante un mes, escribe exactamente cuánto te toma completar cada tarea, te sorprenderás.

3. Instituye un sistema de recompensas. Los procrastinadores usualmente quieren una recompensa inmediata al hacer cosas que no les gustan (tender la cama no ayuda). Por ejemplo, puedes hacer “X” cantidad de cosas en “X” cantidad de tiempo y de premio tendrás 15 minutos extra para ver Facebook.

4. Rinde cuentas. Si tienes una persona a la que haya que rendirle cuentas, como un compañero de trabajo, dale una lista de cosas que esperas cumplir y pídele que la revise contigo. Sin embargo, trata de involucrar a alguien de quien no te quieras aprovechar.

5. Escribe los efectos secundarios. Todos los días, escribe los efectos negativos al procrastinar. Incluye cómo te impacta a ti y a tu familia, amigos, trabajo y niveles de estrés. Formar la autorreflexión puede forzarte a hacer planes cuando todo lo demás falle. Además, será un recordatorio que tus acciones, o la falta de ellas, están creando una gran diferencia en la vida de los otros.

6. Obtén asesoría. Esto puede sonar extremo, pero la realidad es que casi todos pueden beneficiarse de una rutina de chequeo mental. Un terapista o consejero puede ayudarte a llegar a la raíz de tus problemas y ser una de las personas a las que puedes rendirles cuentas para que te ayuden a tener cambios positivos.