Emprendedores

10 claves de una emprendedora para triunfar

Erandi Montes, creadora de Pole Dance School, te dice cómo transformó su pasión en su principal fuente de ingreso.
10 claves de una emprendedora para triunfar
Crédito: Depositphotos.com

Si bien es cierto que cada vez existen más mujeres dispuestas a vivir bajo sus propias reglas –mujeres emprendedoras que visualizan un proyecto, lo llevan a cabo y se enfocan para mantenerlo a flote–, también lo es que tener un negocio exitoso no es una tarea fácil.

¿Cómo podemos convertirnos en empresarias sin morir en el intento? Erandi Montes, creadora y dueña de la cadena de escuelas de baile Pole Dance School México (PDS) y de su propia línea de ropa deportiva, nos comparte cuáles fueron los 10 puntos determinantes en el éxito de su negocio. Busca una pluma y un cuaderno…

Elige algo que te apasione
“Mi papá siempre me dijo que se consideraba muy afortunado por poder hacer lo que le gustaba y que le pagaran por ello. Yo amo el baile y amo enseñar, y con PDS encontré la forma de juntar ambas cosas. Cada clase que doy no es trabajo, es un placer; es algo que estaría haciendo como hobby si no me diera para vivir”.

Ponte en los zapatos de tus posibles clientes
“Pensé en lo que a mí me gustaría encontrar: cada detalle que me gustaría ver en un salón, cómo me gustaría que me trataran las maestras, qué tipo de ejercicios me gustaría que hubiera en una clase, cómo me gustaría que me explicaran, etc. Y, por supuesto, hice también una lista de las cosas que definitivamente no podría permitir que pasaran en mi escuela. Así que hice mi negocio a mi gusto, como una receta que yo misma no podría resistir probar”

Haz cuentas
“Calculé costos y ganancias. Mis números no eran altos, pero mis expectativas eran muy reales y me bastaba ganar lo mismo que ganaba en mi trabajo de oficina. Sabía que al principio tendría una ganancia que no sería económica, pero que sería la mejor de todas: disfrutar mi trabajo y ser mi propia jefa”.

Estudia la competencia
“Investigué qué negocios similares había y qué ofrecían. No quise copiar un modelo de negocio, de hecho hice todo lo contrario: quise ofrecer algo que no existía en el mercado, algo diferente para quienes, como yo, no encontraban lo que querían”.

Haz de todo
“Mi familia, mis amigos y yo pintamos, taladramos, lavamos, instalamos cables, pusimos focos… Así pude mantener los costos de la inversión inicial lo más bajos posible. Al iniciar operaciones seguí haciendo todo yo sola; fue hasta muchos meses después que pude empezar a contratar personal”.

Elige bien a tu equipo
“Me rodeé de mujeres trabajadoras y talentosas que han aportado mucho al proyecto. Hubo excepciones, como es normal, pero ante la falta de lealtad de algunas personas tuve paciencia y aprendí que no me debía tomar las cosas a pecho, que nada era personal. Aprendí que en un ambiente sano únicamente sobrevive la gente sana, y quienes no son así terminan por alejarse”.

Ten paciencia
“Muchas personas creen que mi negocio tuvo éxito de un día para otro. Asimismo, conozco negocios que han abierto y cerrado en cuestión de meses. Yo tuve mucha paciencia y disciplina, y el amor por lo que hago hizo que el trayecto no me pareciera largo ni pesado”.

Enfócate en tu negocio
“Me mantengo ocupada con mi escuela y no preocupada por lo que hacen las demás. Mi punto de partida para tomar decisiones son mis alumnas; para ellas trabajo”.

Aprende a colaborar
“Me intereso por conocer a mis colegas y trabajar con ellos. Participo en eventos con otras escuelas, soy creadora de un evento que reúne a muchas escuelas a nivel nacional y ahora hasta algunas de otros países. Lo hago sin fin de lucro: creo firmemente que una comunidad unida llega más lejos. También soy parte de la Mesa Directiva de la Asociación de Pole México, A.C., cuyo objetivo es aumentar la calidad en el servicio de las escuelas de pole en este país”.

Juega limpio
“Mi mamá me enseñó que el sol puede brillar para todos. Nunca he pretendido que seamos la única escuela ni la más grande, esto último (somos la escuela con más sucursales en México y quizá en el mundo) lo logramos sin querer. Fue el resultado de trabajar con amor y de rodearnos por gente profesional que creyó en el proyecto. Tengo los pies en la tierra: todos mis logros me enorgullecen, pero sé que nada de esto lo pude haber conseguido sola”.