Plan de Negocios

Abre una clínica del deporte y rehabilitación

Si eres un apasionado del deporte y la salud integral y además tienes conocimientos en el ramo médico, puedes emprender con esta opción.
Abre una clínica del deporte y rehabilitación
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Tu público meta incluye a personas de los 15 a los 80 años que realizan alguna actividad física, que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), constituyen el 43.8% de la población mexicana.

Modelo de negocio. Clínica del deporte y rehabilitación física. Abre de lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 9:00 p.m. Los sábados opera de 9:00 a.m. a 7:00 p.m. Ofrece electroterapia, hidroterapia, termoterapia y mecanoterapia. También cuenta con servicio de orientación nutricional.
Público objetivo. Hombres y mujeres de 15 a 80 años de edad que requieren rehabilitarse de alguna lesión derivada de la práctica deportiva, de padecimientos adquiridos o congénitos que limitan o impiden la movilidad.
Infraestructura. Local de 200 m2, en zona comercial, cercano a zona de oficinas, gimnasios y corporativos. Se recomienda esté en planta baja o, de lo contrario, que tenga elevador. Debe tener estacionamiento a la puerta y adaptaciones para facilitar el acceso para personas con problemas de movilidad.
Equipamiento. Recepción, sala de espera, dos sanitarios, cuatro cubículos para terapia, cuatro camas de terapia, cuatro ultrasonidos, cuatro electroestimuladores, dos compreseros, dos aparatos láser, un equipo de ondas de choque y una tina para hidroterpia. Equipamiento para gimnasio (banda sin fin, escaladora, bicicleta fija). Bandas de sujeción reusables para electrodos, electrodos de placa de aluminio o de goma de silicona reutilizables, baterías recargables, gel conductor, anteojos protectores, algodón, gasas, compresas y batas desechables. Tres computadoras, equipo de audio, circuito cerrado de televisión.
Personal. Cinco fisioterapeutas divididos en dos turnos, dos personas para limpieza, dos asistentes, dos recepcionistas, un preparador físico y un nutriólogo. Contador en outsourcing y valet parking.
Inversión inicial: $1,209,000
Margen de utilidad: 24 al 34 por ciento.

Las clínicas de medicina del deporte y rehabilitación física han detonado en los últimos años, para convertirse en un nuevo nicho de negocio para quienes buscan hacer crecer su dinero en el ramo de los servicios alineados a la cultura deportiva y el cuidado de la salud. Los consumidores son personas de 15 a 80 años de edad que necesitan asesoría para la práctica deportiva recreativa o de alto rendimiento; así como fisioterapia deportiva y rehabilitación de lesiones adquiridas o congénitas.

El mercado es grande y está en crecimiento. Prueba de ello es el 43.8% de la población mayor de 18 años, que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) cataloga como físicamente activa. A este segmento se suma el de las personas con dificultades para el movimiento, que constituyen el 58.8% de los 5.7 millones de personas con discapacidad en México.

De este mercado potencial total, entre ocho y nueve de cada 10 pacientes acude a servicios públicos de salud, y el resto se atiende en la práctica privada. Este tipo de consumidor tiene un perfil definido. Pertenece al nivel socioeconómico A, B y C+, tiene acceso a servicios médicos particulares y puede pagar consultas y/o terapias con un costo de entre $300 y $1000, e incluso más cuando involucra tecnología de punta como la robótica.

Si te interesa emprender en el sector, apuéstale sin miedo, pues aún hay cabida para negocios que cumplan con cuatro aristas: servicio, instalaciones, tecnología y trato humano en las grandes ciudades, pero también en algunas localidades al interior de la República.

El mejor local

Para abrir una clínica de rehabilitación física y deportiva se necesita un local cercano a corporativos, hospitales y/o gimnasios; que sea de fácil acceso en auto particular o en transporte público. Debe ofrecer facilidades para acceder en silla de ruedas y muletas. Por ello, te recomendamos buscar un espacio en planta baja o que cuente con elevador y estacionamiento.

La superficie de local depende de tus proyecciones, pero puedes comenzar con una superficie de 80 a 100 metros cuadrados, e ir escalando a medida que tu clientela crezca. La distribución es fundamental para transmitir una imagen profesional, confiable y pulcra. Para lograrlo subdivide el espacio en recepción, sala de espera y una base de al menos dos consultorios, con la expectativa de crecer a cuatro cubículos.

A lo anterior suma un área de hidroterapia, otra que haga las veces de laboratorio de evaluación morfofuncinal y otro para pruebas de esfuerzo y desempeño físico. El objetivo es que tengas un espacio conformado por estaciones de servicio, de modo que mientras un paciente ocupa la tina de hidroterapia, otro esté en sesión de ultrasonido o en una evaluación de resistencia.

Juan Carlos Holguín, director general y fundador de Holfer, Clínica del Deporte, acuñó este concepto al montar una clínica de más de 200 metros cuadrados en la Colonia del Valle, al sur de la Ciudad de México. Aquí los pacientes tienen acceso a las áreas antes descritas, así como a una pequeña zona de snack y hasta a un consultorio de nutrición.

“Nuestro objetivo es crear un espacio integral, donde el paciente encuentre la atención que necesita en un entorno profesional”, explica Holguín, egresado de la Unam y con experiencia como médico del deporte en el servicio médico de Pumas.

En esta misma línea se encuentra +Fisio, una clínica de medicina física y rehabilitación también ubicada en la Colonia del Valle. Su espacio consta de 150 metros cuadrados, seis cubículos, gimnasio, sala de espera, recepción, cuarto de blancos y de aparatos, cocineta para uso de terapeutas, baño y cuatro lugares de estacionamiento, explica Daniela Flores, su cofundadora y directora.

Obviamente, hay otros conceptos, como el de Juan Pedro Canales, quien tras laborar por años en el Hospital ABC, decidió independizarse y montar una clínica en unos 90 metros cuadrados, donde cuenta con zona de evaluación, gimnasio y dos camas para terapia que atiende él mismo.

Cualquiera que sea el concepto que elijas, es importante que tengas en mente crear espacios adecuados que garanticen la seguridad y confort del paciente.

Equipamiento básico

Los consultorios de atención especializada deben alinearse a la Norma Oficial Mexicana NOM-016-SSA3-2012, que establece las características mínimas de infraestructura y equipamiento. Dicha norma indica que los consultorios de rehabilitación física deben contar con asiento giratorio, banqueta de altura, barras paralelas, colchón para ejercicios terapéuticos, colchoneta para gimnasio, despachador de toallas desechables, divisorios de espacios de material antibacteriano, espejo para postura, mesa de exploración y mesa de tratamiento.

El área de hidroterapia debe contar con baño de remolino para miembro superior y baño de remolino para miembro inferior.

La zona de electroterapia debe integrar mesa de tratamiento, baño de parafina, compresas frías, compresas químicas, diatermia, neuroestimulador o su equivalente tecnológico, rayos infrarrojos y ultrasonido terapéutico.

A estas áreas se suma la de mecanoterapia, que debe contar con barras paralelas, colchón terapéutico, escaleras terapéuticas, espalderas, espejo móvil para valorar postura, mesa de tratamiento, polea doble, timón y escalerilla para hombro.

Si de momento no puedes arrancar con todo el mobiliario, ten en mente un equipo básico. +Fisio, por ejemplo, cuenta con dos equipos de ultrasonido, dos TEN (equipo de electroestimulación) y dos unidades de corriente interferencial, así como material de rehabilitación: cuñas, pelotas, rodillos, ligas, etcétera.

El precio del equipo depende de la marca y proveedor. Un ultrasonido oscila entre $22,000 y $25,000, un electroestimulador cuesta $22,000; un compresero, $8,000, una mesa de terapia, $4,000; un aparato láser, $24,000 y un equipo de ondas de choque, $300,000.

A esto hay que sumar el equipo de hidroterapia, como el tanque tipo Hubbard, con un precio de $25,000. Además accesorios e insumos varios como parafina, aceite mineral, bandas de sujeción reusables para electrodos, electrodos de placa de aluminio o de goma de silicona reutilizables, baterías recargables, gel conductor, anteojos protectores, algodón, gasas, compresas y batas desechables.

Para hacer economía de escala lo mejor es tener varias mesas de terapia. Esto te permitirá optimizar el equipo y recuperar más rápido tu inversión. A la par debes cuidar varios detalles. Por ejemplo, prever que haya un suministro constante de agua para garantizar la continuidad en el servicio de hidroterapia, que el diámetro de las tuberías sea el adecuado, que haya una buena conexión al drenaje y un desagüe a nivel de piso.

También hay algunas consideraciones para el equipo eléctrico. Por ejemplo, hay que verificar que la instalación de electricidad esté en buenas condiciones y que los equipos que usan esa fuente de energía estén lo más alejados posible de la zona de hidroterapia.

Busca un distribuidor autorizado, que cuente con refacciones y servicio. Es recomendable que tenga oficinas en México y, de preferencia, es la localidad donde vas a abrir la clínica. La opción más socorrida por los emprendedores es la compra directa, ya sea en pago de contado o a través del crédito (incluso hay aparatos que puedes comprar a meses sin intereses). También puedes explorar la opción de adquirir equipo de segunda mano, el cual es más barato pero implica riesgos de alteraciones en su funcionamiento y de una vida útil reducida. En cualquier caso, busca que el proveedor capacite a tus empleados y te ofrezca el soporte técnico que necesitas.

Alta tecnología

Uno de los diferenciadores en este giro, es el tipo de servicios. Cerebro es un ejemplo. Esta clínica es un centro de evaluación y rehabilitación biónica y robótica, por lo que la tecnología es el potenciador en el tratamiento de los pacientes. Se encuentra en el corazón de la Colonia del Valle, en la Ciudad de México, y desde su creación, hace tres años y medio, es referente en servicios de rehabilitación.

La clínica tiene tres ejes de servicio: neurorehabilitación biónica y robótica (enfocado a terapias para pacientes con secuelas de lesión medular, parálisis cerebral o accidente vascular cerebral), laboratorio de análisis de movimiento (para identificar por medio de equipo de cómputo problemas relacionados con movimiento), y laboratorio de desempeño humano (para identificar por medio de la biónica problemas morfofuncionales y hacer evaluaciones de capacidades físicas).

“La rehabilitación robótica es nuestro negocio. Contamos con tecnología de punta única en América Latina para contribuir a la rehabilitación física de nuestros pacientes”, explica Roberto Beltrán, gerente comercial de marketing y ventas en Cerebro.

Los precios de los servicios dependen del tipo de terapia. Por ejemplo, una terapia física tiene un precio de $500 por sesión. Un análisis de movimiento completo $3,200; una prueba de esfuerzo directa $2,500; una sesión de Lokomat $2,700, y una sesión con Ekso Esqueleto $1500. Cabe señalar que cada paciente necesita de 15 a 20 terapias, por lo que el centro hace paquetes.

“Tenemos una inversión aproximada en equipo de alrededor de USD$50 millones y aparatos suizos, americanos, italianos y coreanos. El 60% de los ingresos del negocio proviene de los servicios de rehabilitación robótica. El resto se lo divide desempeño humano (30%) y análisis de movimiento (10%)”, añade Beltrán.

Al igual que Cerebro, puedes hacer que tu clínica tenga un diferenciador que no precisamente depende de grandes inversiones. Por ejemplo, ofrece terapias basadas en los aparatos tradicionales para este tipo de negocio, pero ‘aderezadas’ con la calidez humana.

La capacitación también es muy importante. Y la presencia también. El objetivo es que tus pacientes perciban que están ante profesionales capacitados para atender sus dolencias. La Clínica Holfer, por ejemplo, pone especial atención en la presentación de sus empleados. Para ello, su propietario, Juan Carlos Holguín, los dotó con un uniforme que responde a su identidad corporativa.

A lo anterior se suma otro diferenciador: la tecnología. Un CRM, por ejemplo, permite conocer el comportamiento de los clientes, generando información de utilidad para el desarrollo de campañas de mercadotecnia y lealtad.

Si no puedes invertir en un software de este tipo, lleva un récord en una hoja de Excel. Registra qué servicios toma cada cliente, cuándo fue su última visita, por qué motivo, cuánto invirtió en su tratamiento, cuál fue su medio de pago y cuáles son sus expectativas de servicio. Aprovecha esta información para armar promociones y generar la lealtad de tus clientes.

Finalmente, elabora un código de ética y valores para tu negocio, privilegiando el trato amable y respetuoso para con los pacientes, pues después de todo, son la principal razón de ser de tu empresa.

Catálogo de servicios

Los servicios de tu clínica dependen del tamaño, mercado y plan de negocios, dice Juan Carlos Holguín, de Holfer. “Nosotros usamos técnicas innovadoras y tecnología para tratar todo tipo de lesiones; la idea es lograr tu recuperación en el menor tiempo posible, minimizando la posibilidad de tratamiento quirúrgico y el riesgo de recaídas”, explica.

Su carta de servicios incluye termoterapia, crioterapia, hidroterapia, láser, electroestimulación, ultrasonido terapéutico y terapia de ondas de choque. A esto se suma el servicio de nutrición, preparación física y asesoría deportiva especializada.

+Fisio, por su parte, ofrece terapia de cadenas musculares, electroterapia, medicina del deporte y de neurorehabilitación; así como terapias de neurodesarrollo Bobath para niños y adultos, sensorial, ocupacional y de lenguaje.

Como líneas alternas de negocio venden cremas, esencias, aceites de origen natural, ligas y pelotas terapéuticas. También ropa deportiva, cinta para vendaje muscular y suplementos alimenticios para deportistas.

“Teníamos la inquietud de tener un espacio de fisioterapia que permitiera a otros terapeutas aportar desde sus diferentes especialidades una perspectiva más amplia, sobre los problemas de salud de los pacientes”, dice el cofundador de +Fisio, Yael Attie Nahmad.

Y es precisamente ese deseo de independencia el que mueve a muchos otros especialistas a emprender. Tal es el caso de Siddhartha García Tamez, propietario de Biehum, un centro especializado en rehabilitación física y medicina del deporte que se encuentra ubicado en la colonia del Valle. Este es un centro adicionalmente ofrece el servicio de quiropráctica y control de peso, entre otras.

“Trabajé casi cuatro años en la clínica de futbol americano de la Unam, pero decidí independizarme. Creo que nuestro éxito se basa en que ofrecemos un servicio integral, que combina fisioterapia convencional con homeopatía y acupuntura”, explica este especialista en medicina del deporte, quien emprendió junto con su esposa Mariana Morales, psicoterapeuta corporal.

Este centro médico del deporte no sólo se enfoca en la rehabilitación del paciente, sino en evitar que se llegue a ese estado. “Lo más importante es prevenir para seguir disfrutando de correr o hacer cualquier tipo de ejercicio de forma saludable y segura”, explica Mariana.

Por ello, entre la oferta de Biehum destaca un paquete deportivo que incluye una historia clínica médico deportiva; la monitorización continua de la actividad eléctrica del corazón, que permite observar si al realizar ejercicio se presentan alteraciones que pueden poner en peligro la vida de los pacientes; antropometría y análisis postural; electrocardiograma en reposo; prueba de esfuerzo con monitoreo electrocardiográfico; evaluación y asesoría nutricional básica y ajuste quiropráctico de la columna vertebral.

La operación diaria

El día a día en una clínica de rehabilitación física y medicina del deporte empieza a las 8:00 a.m. y concluye a las 9:00 p.m. Abre de lunes a viernes en dos turnos. El sábado también opera, pero el horario de servicio se acorta a las 7:00 p.m.

El personal operativo depende del tamaño de la clínica y tipo de servicios. +Fisio, por ejemplo, tiene una asistente/recepcionista, un médico del deporte, un médico neuro rehabilitador, un nutriólogo, un ortopedista, un psiquiatra, un terapeuta de lenguaje, un terapeuta ocupacional, cuatro terapeutas físicos y dos terapeutas alternativos (Ayurveda, acupuntura y reiki).

No obstante, si tu plan de negocio contempla sólo fisioterapia, empieza con dos terapeutas por turno y un médico responsable. También puedes apalancarte con fisioterapeutas en servicio social.

“El sueldo promedio de un fisioterapeuta es de cinco salarios mínimos al día; es decir $340 diarios”, indica Juan Carlos Olguín, de Holfer. Muchos de estos profesionales son egresados de la licenciatura en Fisioterapia de la Unam.

Respecto a las mejores épocas para este negocio, Álvaro Baigorry considera a febrero, marzo, junio, septiembre, octubre y noviembre. El resto del año debes administrarte para no salir perdiendo con el pago de los gastos fijos.

Para este fisioterapeuta un buen manejo del negocio responde a la división de tareas. De este modo propone una supervisión para el área administrativo y contable y otra para especialistas médicos. Para administrar las finanzas se recomienda que el pago de los servicios se realice en caja. ¿El objetivo? Tener un mayor control sobre los ingresos.

Juan Carlos Holguín, por ejemplo, lleva el total manejo de su negocio. Dice que tras cinco años de actividades ha aprendido a administrar los gastos y a no sobrepasar su capacidad crediticia. Esto no le ha impedido crecer para pasar de ‘hombre orquesta’ en un solo consultorio, a un empresario que hoy emplea a 15 personas y atiende a un promedio de 30 pacientes diario.

“En este negocio, el 20% de los ingresos se destina a la renta, el 20% a nómina y otro 20% a gastos fijos. El resto puede ser tu ganancia”, explica. Para lograr este ideal hay que cuidar varios factores: administración, servicio y manejo adecuado del mobiliario y equipo.

“Cada terapeuta es cuidadoso del material, manteniendo los espacios ordenados y limpios después de cada tratamiento”, explica Álvaro. Los terapeutas firman un convenio de responsabilidad de cuidado de los espacios y áreas comunes, siendo responsables de cualquier desperfecto ocasionado por mal uso de éste.

Pero, ¿qué recomiendan estos emprendedores para atraer más clientes? Siddhartha García Tamez, de Biehum, aconseja hacer una fan page en Facebook y postear de manera regular en Twitter, amén de tener una página de Internet con contenido de interés para tus clientes.

También publicitarse en directorios especializados, como Vrim, que ofrecen los servicios de diversos especialistas a un precio de promoción. “Lo que mejor funciona es la recomendación de boca en boca. No hay mejor publicidad que un paciente satisfecho”, agrega.

Finalmente, considera que una clínica de rehabilitación y medicina del deporte requiere un emprendedor que conozca del ramo (aunque no sea médico), que esté dispuesto a gestionar personal especializado y que tenga pasión por el servicio. ¿Te animas?

Las lesiones más comunes

Los deportistas recreativos y de alto rendimiento están expuestos a una serie de lesiones que se tratan en las clínicas de rehabilitación y medicina del deporte. Conoce las lesiones más comunes.
Contractura. Se debe a la irrigación sanguínea insuficiente al músculo, contusión, sobrecarga de trabajo muscular. Causa dolor y contracción.
Contusión. Es una lesión de tipo traumático-inflamatorio. Genera dolor, rubor, calor y/o hinchazón.
Desgarro. Es la ruptura parcial de un músculo. Ocasiona dolor, hinchazón y dificulta el movimiento.
Distensión. Se debe a un estiramiento excesivo de las fibras musculares. Ocasiona dolor.
Epicondilitis medial (codo del golfista). Es consecuencia de la flexión y pronación forzada de la muñeca. Se manifiesta con dolor, inflamación y dificultad para el movimiento.
Epicondilitis lateral (codo de tenista). Se debe a una tensión constante sobre ciertos músculos del antebrazo. Causa dolor y dificulta el movimiento.
Esguince de ligamentos. Es la distención o ruptura parcial o total de ligamentos. Se debe a movimientos bruscos.
Esguince lumbar. Es el desgarro de los músculos y tendones de la zona lumbar. Causa dolor e incapacidad para el movimiento.
Fascitis plantar (talón de corredor). Es una lesión frecuente en corredores. Se debe a la inflamación de un tendón denominado fascia plantar. Ocasiona dolor en el talón. Puede incrementarse con la actividad física. Duele al estirar el pie.
Fracturas. Ruptura del hueso. Puede haber pérdida de la continuidad de uno o más tejidos.
Lesión muscular. Es una distensión o desgarro muscular. Ocurre como consecuencia de un esfuerzo excesivo.
Lumbalgia. Dolor de la espalda baja debido a malas posturas, traumatismos y hernias de disco, entre otras causas.
Luxación. Es el desplazamiento de los huesos fuera de la articulación. Puede deberse a un golpe. Causa dolor, dificultad del movimiento, deformidad e hinchazón.
Periostitis. Se debe a la inflamación del periosto, una de las capas más superficiales de los huesos. Afecta la tibia y ocasiona un dolor intenso, que es frecuente en corredores.
Tendinitis. Lesión del tendón por sobreuso o cargas repetidas.
Tendinitis del manguito de los rotadores (hombro de nadador/hombro de tenista). Es causada por la rotura de ciertos tendones de esa zona. Genera dolor intenso y dificultad para el movimiento.

Terapias

Para optimizar el espacio de tu clínica, distribúyela por zonas. Sigue esta guía.
Electroterapia. Está equipada con aparatos de luz ultravioleta, rayos infrarrojos, corrientes interferenciales, ultrasonido y láser, entre otros, que se basan en el uso de corrientes eléctricas para estimular las fibras nerviosas de los músculos. Genera efectos analgésicos, relajantes, estimulantes y espasmolíticos.
Hidroterapia. Usa tanques de remolino  para extremidades superiores. Para las inferiores se usan tinas de cuerpo entero. El agua puede ser fría o caliente, dependiendo de la lesión.
Termoterapia. Consiste en la aplicación de calor y frío por encima o debajo de los niveles fisiológicos. Puede hacerse a través de compresas calientes o frías que se procesan en un aparato especial para ese fin.
Mecanoterapia. Es un gimnasio. Debe contar con barras paralelas, bicicleta, banda sin fin, colchonetas, espejo para valoración de postura, ejercitador de manos y dedos, escaleras con rampa, mancuernas, pelotas, remos, sistema de poleas, entre otros. Aquí se evalúa y ejercita la funcionalidad motriz, las habilidades manuales, la fuerza muscular y la coordinación.