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De celebridad en Vine a emprendedor

Jerome Jarre, "that French guy", triunfó en redes como Snapchat y Vine, y hoy usa sus videos para motivar a adolescentes... y ganar dinero.
De celebridad en Vine a emprendedor
Crédito: Depositphotos.com
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La historia de Jerome Jarre no es parecida a la de un emprendedor común... tampoco lo es su estilo de vida ni su modelo de negocio. Sus videos en Vine, una red social donde es posible publicar videos de seis segundos con loop infinito, lo han catapultado a la fama y, también, al éxito en los negocios.

Conocido como “Ese tipo francés” (that French guy), Jarre es una celebridad entre los adolescentes. Su cuenta de Vine tiene ocho millones de seguidores y más de mil millones de reproducciones. Los videos que publica son simples y honestos: muestran el día a día de un joven galo sobreviviendo en las calles de Nueva York o junto a su amigo “ardilla”. Pero sus Vines nunca tuvieron la intención de quedarse como un simple pasatiempo; quería convertirlos en una forma de disminuir el bullying y, a la vez, de ganar dinero.

Jarre tiene 24 años y desde siempre sintió una vocación emprendedora. Nació en Albertville, Francia, y fue criado por su madre, quien acepta que de niño era solitario y que continuamente lo molestaban en la escuela; “pero él siempre sonreía”, dijo Agnés Jarre en una entrevista con The New York Times. A los 19 años dejó la universidad para irse a China y después a Toronto, Canadá, donde emprendió más de media docena de startups. Todas fracasaron. Se sentía solo y sin propósito, hasta que descargó en su celular una aplicación llamada Vine. Publicó su primer video en enero de 2013, el mismo día que la plataforma fue liberada. Y ése fue el “parteaguas” en la vida de Jerome.

Empezó subiendo videos casuales -y un tanto aburridos- de cosas que veía en la ciudad, como velas consumiéndose o gente caminando. Fue en el baño de un bar cuando cambió por completo su narrativa y ganó popularidad: ahí se grabó frente al espejo haciendo un baile tonto. Poco a poco aumentaban las reproducciones y los likes. Subía más videos donde él aparecía y se sumaban miles de fans nuevos. No había duda, “ese tipo francés” tenía potencial.

Cuando se mudó a Nueva York, sin dinero ni prospectos de empleo, ya era famoso. En las calles, la gente lo reconocía y pedía tomarse fotos con él. Lo que sus fans no sabían es que Jarre vivía prácticamente como un vagabundo; dormía en el suelo, se bañaba en las instalaciones de un gimnasio y se alimentaba de sobras ajenas. Sus días transcurrían en las calles, donde grababa Vines sobre lo que le sucedía. Después de crear varios -unos con éxito, otros no tanto-, llegó “Why is everybody afraid of love?” (¿Por qué todos le temen al amor?), el video viral que le valió una invitación al programa de televisión de Ellen DeGeneres. Su fama crecía a pasos agigantados; pero sus bolsillos seguían vacíos.

De la fama al dinero

Cuando Jarome se instaló en la Gran Manzana hablaba muy poco inglés. Lo poco que entendía lo había aprendido escuchando el audiolibro “Crush It!” de Gary Vaynerchuck, que trata sobre cómo convertir un hobby en redes sociales en un negocio. Escuchar repetidamente el libro no sólo contribuyó a que mejorara en el idioma; sino que sirvió para que encontrara al socio ideal para su próxima aventura. Entonces se puso en contacto con Vaynerchuck, quien entendía a fondo estas plataformas. Pronto hicieron un trato que daría vida a GrapeStory, una agencia que conecta a los artistas digitales con las marcas para crear marketing de contenidos.

Aunque la agencia poco a poco fue creciendo y hoy reúne a más de 30 “artistas” de Snapchat, Instagram y Vine, Jarre decidió tomarse un descanso del negocio después de rechazar un contrato por un millón de dólares para promover una marca de comida que él consideraba “poco saludable”. Este hecho también lo impulsó a dejar, por un tiempo, la red social que lo vio brillar.

Ahora, su plan está en generar millones de dólares a través de su cuenta JaromeJarre en Snapchat, donde inició una especie de talk show que reúne temas sobre arte y motivación. Su canal, donde postea narrativas de dos minutos, es tan popular que con una sola mención puede convertir cualquier tema en una tendencia global. De hecho, el hashtag que usó para anunciar su entrada (#JeromeInsideSnapchat) se convirtió en el trending topic en Twitter en Estados Unidos y Reino Unido. La cuenta de Jarome en Snapchat generó tanto buzz que incluso fue invitado a compartir una historia con su CEO, Evan Spiegel, famoso por rechazar tres mil millones de dólares de Google para comprar su startup.  

Hoy el objetivo del emprendedor es aprovechar su extensa cantidad de followers en estos canales para promover valores como la originalidad y la auto-aceptación entre los adolescentes. Por ejemplo, hace unas semanas invitó a sus seguidores a subir “selfies”; pero no las típicas fotos con lentes de sol y arregladas con filtros donde todos lucen atractivos, sino imágenes reales... y feas.

El #UglySelfieChallenge fue todo un éxito: en tan sólo un par de días había acumulado más de 120,000 posteos. Probablemente este proyecto explique por qué las chicas y chicos corren a abrazar a “ese tipo francés” cuando está en público: porque les habla en su idioma en los lugares y momentos donde lo necesitan.

Tips para crear Vines inolvidables

Todos los días nacen nuevas redes sociales y cambian las estrategias para su correcto uso. Y, como emprendedor, es probable que te resulte abrumador este mundo tan dinámico; “¿por dónde empezar?” y “¿cómo hacerlo?” seguramente son preguntas que te han pasado por la mente. En el caso de Vine, como en el de cualquier otra plataforma digital, no existen reglas ni mejores prácticas. Incluso “estrellas” del medio, como Jarre, han creado videos terribles con un número de reproducciones que casi da pena.

Pero si estás dispuesto a probar con esta red para potenciar tu marketing, ¡felicidades! Podría ser una gran decisión. Primero debes preguntarte si tu público lo usa (si son jóvenes o usuarios activos de Twitter, lo más probable es que disfruten estos loops infinitos). Después de analizar a tu target y el potencial de publicar estos videos, Jarre recomienda estos puntos para crear Vines memorables:

1. Sé creativo. La limitación de seis segundos de los videos de Vine resulta una agradable (y complicada) invitación a la creatividad. Apuesta por hacer cosas nuevas y diferentes; evita los memes y las fórmulas “probadas”.

2. Mantenlo simple. Procura hacer una sola toma. “Vine no está aquí para contar una historia”, dice Jarre. “Estás aquí para capturar un momento... un momento interesante”, dice.

3. Muéstrate. Los videos de “that French guy” se hicieron virales cuando empezó a aparecer en ellos. “Mostrar tu cara es una buena forma de generar engagement”, dice.

4. Recuerda el mensaje. Cuando hagas un video en Vine que tiene un fin cómico, deja la parte más graciosa al final.