Recursos Humanos

6 pasos para poner en forma tu negocio

Incentivar el consumo de agua natural y usar las escaleras son algunas cosas que puedes hacer en tu empresa para que tu equipo sea más productivo.
6 pasos para poner en forma tu negocio
Crédito: Depositphotos.com

La promoción de la salud en el entorno laboral ha dejado de ser una iniciativa exclusiva de las áreas de Recursos Humanos para convertirse en una estrategia de negocio. Esto para impulsar la productividad, atraer y retener talento, reducir costos y mejorar la rentabilidad.

Para ello, las organizaciones están echando mano de su creatividad al implementar acciones que no sólo incluyen los tradicionales check ups con consulta médica, sino también asesorías nutricionales, “maratones” para perder kilos de manera colectiva, clases de yoga, técnicas de relajación y hasta mini sesiones de masaje en el lugar de trabajo.

Todo es válido. Sobre todo cuando se trata de hacer más eficiente el gasto, reducir el ausentismo laboral y garantizar la continuidad de las operaciones. Esta tendencia ya está en el foco de las grandes compañías y comienza a permear en empresas de menor tamaño.

Aunque cada vez son más las organizaciones de todas las industrias que se unen a la onda wellness con programas enfocados a moverse más, comer mejor y relajarse, en México hay mucho qué hacer en materia de salud laboral.

La Ley Federal del Trabajo señala que existen 161 enfermedades laborales (la mitad de ellas relacionadas con un estilo de vida poco saludable). Por su parte, la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), asegura en su libro Mejores prácticas de salud en RH (2013) que un 50 por ciento de los empleados del país tiene obesidad, 33 por ciento colesterol elevado, 30 por ciento depresión, 25 por ciento tabaquismo, 20 por ciento hipertensión arterial y 12 por ciento diabetes.

“El hecho de operar con la fuerza laboral con el peor estado de salud tiene costos enormes: desde rotaciones constantes, incapacidad y ausentismo; hasta afectaciones en la capacidad creativa, en la reputación corporativa, en el clima laboral y, por supuesto, en la productividad”, explica Benjamín Villaseñor, director general de Uhma Salud, firma especializada en programas de salud corporativos.

Por ejemplo, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) dice que la diabetes mellitus merma en un 30 por ciento los ingresos de los trabajadores y aumenta en un 12 por ciento sus posibilidades de quedarse sin empleo. En tanto, la firma consultora en Recursos Humanos, Aon Hewitt, afirma que el estrés –que afecta a uno de cada 10 trabajadores– ocasiona pérdidas por $3,300 millones anuales cuando se conjunta con un mal manejo del tiempo, distracciones y accidentes.

La obesidad y el sobrepeso también representan un grave riesgo tanto para la salud como para las finanzas de la empresa. “El costo de salud causado por la obesidad en México es de US$3,500 millones al año, mientras que los costos indirectos en cuanto a productividad relacionados con sobrepeso y obesidad son de US$2,000 millones al año”, agrega Villaseñor.

¿Cómo modificar este rumbo negativo? A través de acciones saludables que se pueden poner en marcha, ya sea con la ayuda de terceros o con recursos in house. De hecho, según el experto, las compañías que implementan programas de bienestar y salud laboral logran retornos de inversión de hasta 300 por ciento.

Al respecto, Morgan Guerra Gea, director médico de Previta, empresa especializada en la prevención de enfermedades y cuidado de la salud, explica que la salud no sólo es responsabilidad del gobierno o del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Y coincide en que “existen grandes beneficios al implementar programas de salud al interior de una organización”.

“Hay que partir de una necesidad sentida, ya que no es lo mismo un programa de bienestar para una siderúrgica, que para un corporativo del Distrito Federal”, puntualiza. Además, el especialista recomienda implementar programas anuales, pues las iniciativas aisladas producen pocos o nulos beneficios y difícilmente pueden ser evaluadas.

Para Jorge Ponga, socio de Capital Humano en Deloitte México, dichas acciones deben planificarse considerando la posición de los empleados a los que van dirigidas, así como su grupo de edad. Y es que no es lo mismo elaborar un plan de salud para un gerente de 40 años que tiene esposa e hijos, que para un millennial que probablemente cambiará de trabajo unas 15 veces en su vida.

Un gerente piensa en la generación patrimonial y en los planes de salud porque está justo en la edad de “yo nunca había tenido tal enfermedad”; mientras que para un millennial contar con gastos médicos mayores no es tan importante como tener acceso a un club deportivo o gozar de cierta flexibilidad en el horario, destaca Jorge Ponga.

En todo caso, son iniciativas que deben partir de una estrategia de negocio y permear de la dirección general o cabezas de área hacia los diferentes departamentos de la organización. Deben centrarse en la activación física, nutrición, manejo de estrés y abandono de tabaco. La finalidad es que los empleados se comprometan con los programas de salud, para lo cual se puede implementar un sistema de puntos, bonos o beneficios  por aquellas metas alcanzadas de manera individual o grupal. Incluso, algunas empresas tienen esquemas de penalización por objetivos no cumplidos.

Medidas de peso

Al margen del modelo que adoptes, es fundamental que veas la manera de medir el retorno de tu inversión, sin perder de vista que las metas deben ser alcanzables y personalizadas. Para ello es probable que necesites asesoría de firmas especializadas en la implantación de programas de salud laboral.

Uhma Salud, por ejemplo, ofrce un menú de servicios que incluye ferias de salud, módulos de tele-medicina para seguimiento y registro de indicadores de salud, así como valoraciones médicas con resultados impresos e interpretados al instante.

Previta, por su parte, tiene un modelo de atención en salud para la prevención de la obesidad y sus complicaciones como la diabetes, presión alta e infarto. También ofrece monitoreo de pacientes con enfermedades crónicas por medio de telemedicina y unidades móviles para la realización de análisis clínicos, rayos x, ultrasonido, electrocardiograma y vacunación.

Otra opción en la que puedes apoyarte para promover sistemas de administración en seguridad y salud es la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, a través de su Programa de Autogestión en Seguridad y Salud en el Trabajo (PASST). O bien, puedes utilizar la aplicación informática denominada Módulo para la Elaboración de Programas de Seguridad y Salud en el Trabajo, que permite programar y dar seguimiento a los compromisos que se asumen para la adecuada instauración y funcionamiento de los Sistemas de Administración en Seguridad y Salud en el Trabajo, así como para la debida observancia de las normas de la materia.

Considera que existen una serie de iniciativas sencillas que puedes poner en práctica tú mismo y adaptarlas a las necesidades y objetivos específicos de tu negocio. A continuación Benjamín Villaseñor, de Uhma Salud, da algunas recomendaciones que seguro te ayudarán a tener una empresa y, sobre todo, colaboradores más sanos y productivos.

1. Agua etiquetada. Rotula botellas reutilizables de plástico con el logo de tu compañía. Integra alguna frase o eslogan como: “¿ya tomaste tus dos litros de agua hoy? Luego, distribúyelas entre los miembros de tu equipo. A la par, coloca garrafones de agua purificada o instala filtros de agua y retira máquinas de bebidas azucaradas.

Al hacerlo, estarás incentivando el consumo de agua natural, ahorrarás costos derivados del abastecimiento de botellas en salas de juntas y áreas comunes. Además, posicionarás a tu empresa como una organización responsable con la salud de los empleados y el cuidado del medio ambiente.

2. Ciclotón. Convoca a tus colaboradores a participar en cada fecha del ciclotón de tu ciudad. Esto genera la activación física, promueve el uso de la bicicleta, favorece el cuidado del medio ambiente, propicia la convivencia familiar y refuerza valores como el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia a la organización. Puedes hacer dinámicas que premien a los grupos que terminen primero la ruta en cuestión. También puedes organizar paseos en ciclovías o parques.

3. Uso de las escaleras. Consiste en inhabilitar todos los elevadores, salvo uno que se pueda usar para situaciones de emergencia o por el personal con capacidades diferentes. El objetivo es que todos suban por las escaleras. Para ello, motívalos con alguna estrategia.

General Motors, por ejemplo, utilizó los muros de las escaleras como una galería gráfica para que los empleados conocieran la historia de la compañía. Si llevas a cabo algo similar, fomentas la actividad física, ahorras en electricidad y mantenimiento de elevadores, reduces el impacto en el medio ambiente y contribuyes a mejorar la salud cardiovascular de los trabajadores.

4. Día de campo. ¿Eres de los que echa la casa por la ventana en la fiesta de fin de año? Mejor invierte en un día de campo que incluya alimentos saludables, agua natural, juegos y actividad física. Al hacerlo ahorrarás dinero y fomentarás la actividad física, la unión familiar y el trabajo en equipo.

Incluso puedes empatarlo con acciones de reforestación, con lo que aumentarás la actividad física de tus trabajadores y sumarás puntos a tus acciones de responsabilidad social. Lo ideal es organizar varias salidas al año.

5. Apagar las luces. En la medida de lo posible haz un programa de apagado de luces que coincida con el término de la jornada laboral; esto para aumentar la productividad, salud y calidad de vida de tus empleados. Está comprobado que la luz artificial puede afectar la calidad del sueño y aumentar el estrés; por lo que si quieres colaboradores más felices y contentos, baja el switch. Esta acción también incide en el medio ambiente al disminuir la huella de carbono.

6. Curso de primeros auxilios. Saber qué hacer en caso de una emergencia puede reducir el impacto económico a causa de tratamientos, multas y seguros derivados de una situación de riesgo. Además, este tipo de cursos concientizan al trabajador sobre la importancia del cuidado de la salud y su papel como agente de cambio en la organización.