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Nomofobia, ¿la enfermedad del siglo 21?

Sales corriendo de tu casa sólo para darte cuenta de que, en la prisa, dejaste tu celular en la mesita de noche. ¡Horror!
Nomofobia, ¿la enfermedad del siglo 21?
Crédito: Depositphotos.com
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 Te despiertas tarde, desayunas cualquier cosa y sales corriendo de casa sólo para darte cuenta de que, en la prisa, dejaste tu celular en la mesita de noche. ¡Horror! Aunque no lo creas, el temor de dejar el smartphone en casa es un miedo tan real que algunos lo consideran la enfermedad del siglo 21.

Gracias a los smartphones, en nuestro bolsillo tenemos acceso a redes sociales, GPS, videojuegos, películas, fotografías, aplicaciones, etcétera. La llamada nomofobia viene del acrónimo del término en inglés No Mobile Phone Phobia y, de acuerdo con los psicólogos, está afectando a cada vez más jóvenes. No es de extrañar que nuestra dependencia del teléfono celular haya crecido.

Los síntomas de este curioso síndrome, por llamarlo de alguna manera, incluyen ataques de pánico cuando la persona se separa de su smathphone, checar constantemente el dispositivo para ver mensajes o notificaciones en redes sociales, sentir que está vibrando cuando no lo hace y una verdadera frustración y enojo cuando se queda en casa.

El término fue acuñado por la Oficina de Correos del Reino Unido cuando realizó un estudio para estimar la ansiedad que provoca separarse del aparato. Se encontró que 53% de la población encuestada siente verdadero malestar cuando no tiene su teléfono o éste se queda sin batería.

Según el doctor David Greenfield, de la Universidad de Connecticut, el apego severo al teléfono involucra un desajuste en los niveles de dopamina en el cerebro, algo que sucede con otras adicciones. La dopamina es un neurotransmisor que regula el centro de recompensas de la materia gris; es decir, motiva a las personas a hacer cosas que creen que podrían darles una satisfacción.

El experto relata que cada vez que recibimos una notificación en nuestro teléfono, ya sea un mensaje de texto o un simple like en Facebook, se elevan los niveles de dopamina.

Cifras de Psychology Today indican que este padecimiento está creciendo entre los estudiantes, que 2 de cada 3 personas duermen pegadas al teléfono, 34% admite revisar el smartphone durante momentos de intimidad con su pareja, más del 50% jamás apaga el celular y, más sorpresivamente, 1 de cada 5 personas preferiría vivir sin zapatos una semana que no traer su teléfono.

Según diversas estadísticas, los usuarios checan su celular al menos 34 veces al día, algo impresionante si consideramos que sólo en México –según reporta The Competitive Intelligence Unit– hay 43.5 millones de smartphones.

Actualmente, la nomofobia no es considerada una enfermedad real, aunque ya ha es contemplada por el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM), la máxima autoridad sobre salud mental. El problema es que hasta ahora nadie se ha puesto de acuerdo sobre cuáles deberían ser los límites razonables sobre el uso del dispositivo.