Emprendedores

¿Es crítico o mentor? 5 formas de saberlo

Todo emprendedor necesita la ayuda de un consejero, pero es importante reconocer en qué punto la crítica deja de ser una guía.
¿Es crítico o mentor? 5 formas de saberlo
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Todo negocio naciente requiere consejeros que tengan experiencia, conexiones con otras empresas o habilidades financieras que complementen su conocimiento técnico. Los consejeros necesitan ser mentores también, que sepan mirar hacia adelante para dirigirte en acciones que debes tomar o evitar en tu inicio como emprendedor. Desafortunadamente, muchos consejeros prefieren tomar el papel de críticos que sólo se fijan en los errores del pasado en lugar de guiarte hacia el futuro. Estas personas no le benefician a tu startup.

Obviamente puedes aprender de un mentor y un crítico, pero el objetivo es no repetir errores en el futuro. La perspectiva de un mentor te debe ayudar a mejorar tu autoconfianza para implementar estrategias para el futuro, mientras que un crítico tiende a desanimarte al pasar más tiempo estudiando tus debilidades que fortalezas.

Estas mismas consideraciones aplican para cada miembro de tu equipo, incluyendo fundadores, inversionistas, socios estratégicos, etcétera. Aquí hay algunas claves que te ayudarán a atraer a los mejores consejeros y miembros para tu equipo.

1. ¿Hay respeto mutuo? Las relaciones de negocios más productivas están basadas en el respeto y la confianza, donde ambas partes buscan cuidar los intereses del otro. Estas son las relaciones que son ganar-ganar. Los verdaderos mentores no tienen interés en relaciones que donde una parte pierda.

2. ¿Las credencial de tu consejero incluyen experiencia práctica en tu área? Los críticos tienden a basar sus observaciones en anécdotas o evidencias académicas, mientras que los mentores saben aconsejarte porque ya pasaron por una situación similar a la tuya. Los buenos mentores no hablan en términos de bien o mal, sino en cuanto a las mejores prácticas que puedes tomar y cuáles son los riesgos que conllevan.

3. ¿Qué tan efectivas son las habilidades de comunicación de tu consejero? Necesitas personas que sean comunicadores directos que puedan darse a entender perfectamente, tanto en persona como por teléfono o correo electrónico. Cuídate de los individuos que tengan explosiones emocionales, que eligen tener discusiones en público y que esperan influenciarte con mensajes mandados a través de tus amigos o colegas.

4. ¿La ética de tu consejero empata con la cultura y expectativas de tu empresa? Un consejero que tenga una forma de actuar que no cuadre con tus reglas personales no servirá para tu negocio. Las prácticas éticamente cuestionables son un lujo que un emprendedor no se puede dar.

5. ¿Te imaginas tener una relación a largo plazo con tu consejero? Los consejeros que son buenos mentores suelen transformarse en amigos y colegas de toda la vida, como le pasó a Bill Gates con Warren Buffet. El valor de un buen consejero se incrementa con el tiempo porque pueden guiarte como persona y como negocio. ¿Te atreverías a tener una relación de largo plazo con una persona crítica?

Sin embargo, no siempre podrás elegir a tus consejeros y deberás esperar toparte con algunos críticos en el camino. Cada emprendedor debe aprender a manejar las críticas para saber sacarles provecho. Aquí hay algunas recomendaciones que te pueden ayudar:

-No tomes todas las críticas de manera personal: cada comentario a tu negocio no busca retratar tu calidad como persona. Hasta el mejor mentor dejará de darte sus consejos si tomas cada crítica como un ataque personal y reaccionas a la defensiva.

-Trata de escuchar a todos: es natural descartar hasta el mejor concejo cuando proviene de alguien a quien no conoces bien, tiene una edad muy diferente a la tuya o es parte de una cultura distinta. Los emprendedores inteligentes aprenden a apreciar la sabiduría que se les ofrece, independientemente del origen del consejo.   

-Escucha antes de responder: tratar de contestar inmediatamente a las críticas puede dificultar la comprensión, evitar la retroalimentación o incluso impedirte escuchar la verdad que puede existir detrás de una crítica. Piensa antes de responder y siempre contesta los puntos de acuerdo antes de defenderte de las críticas.

-Siempre responde con una sonrisa: contestar una crítica con rabia y emoción inevitablemente te lleva a la confrontación. Una sonrisa proyecta confianza y una disposición a escuchar. Además, las sonrisas son contagiosas y ayudan a tranquilizar a todas las partes cuando una discusión puede tornarse volátil. Dicho de otra manera, tu crítico podría ver tu punto de vista y convertirse en tu seguidor.

La mayoría de los consejeros que conozco realmente creen que son mentores y no críticos. Así que, antes de contratar a un consejero, revisa las referencias que tenga. Los verdaderos mentores jamás podrían ser confundidos por críticos. Todo emprendedor necesita ayuda para avanzar, pero es difícil hacerlo cuando te concentras en el pasado.

En resumen: encuentra a mentores y aléjate de los críticos.