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5 sacrificios que todo emprendedor debe hacer

Los negocios son un proceso de dar y recibir: entre más inviertas y estés dispuesto a ofrecer, más recibirás de recompensa.
5 sacrificios que todo emprendedor debe hacer
Crédito: Depositphotos.com

Todo emprendedor comienza con grandes sueños y mucho entusiasmo. Al emprender puedes controlar tu propio destino y, con las ideas correctas, las habilidades adecuadas y una dedicación inquebrantable, puedes crear riqueza o establecer una empresa que se convierta en tu legado.

Éste es el lado positivo del emprendimiento, pero, por desgracia, también existe uno oscuro. Los rigores de emprender exigen sacrificios, y si no los haces, difícilmente podrás saborear el éxito. En esencia, los negocios son un proceso de dar y recibir: entre más inviertas y estés dispuesto a ofrecer, más recibirás de recompensa. Estos son los cinco sacrificios que todo emprendedor debe hacer.

1. Estabilidad

Estás empezando un proyecto, y no hay garantía alguna de que vaya a funcionar. Incluso si tu idea y tus planes son sólidos, crear una empresa es un camino rocoso; no hay forma de saber qué dirección tomará tu negocio hasta después de varios meses… o incluso más.

Si aún no has sacrificado un trabajo estable, cómodo y bien remunerado para seguir este camino, lo más probable es que te veas orillado a sacrificar otro tipo de estabilidad para poder seguir adelante.

Por naturaleza, el camino del emprendimiento es inestable. No te sorprendas si encuentras cambios múltiples y repentinos mientras progresa tu trabajo: es parte del proceso. Eventualmente, si trabajas duro y tienes una visión clara, las cosas se estabilizarán.

2. División entre trabajo y vida privada

Cuando te conviertes en un empresario, las líneas que dividen tu vida laboral de la privada se vuelven algo borrosas. Comenzarás a pensar en negocios incluso cuando te encuentres lejos de la oficina, algunas veces porque querrás hacerlo, y otras, porque no podrás evitarlo. Asimismo, recibirás llamadas y correos que exigirán tu atención inmediata, pues tú serás el jefe y nadie más podrá responderlas.

Tu tiempo libre se convertirá en un horario de trabajo más tranquilo, pero la otra cara de la moneda es que el tiempo que pases en la oficina se sentirá menos pesado, pues realmente querrás estar ahí.

Recuerda: esto no quiere decir que no sea importante que equilibres tus prioridades laborales y personales. Siempre encuentra tiempo para estar con tu familia y para procurar tu salud mental. Pero ten en cuenta que la línea clara entre tu tiempo personal y el profesional se borrará por más que quieras evitarlo.

3. Ingresos

Esto se relaciona con el sacrificio de estabilidad: durante los primeros años de tu negocio, lo más probable es que no hagas mucho dinero. En la mayoría de los negocios, los emprendedores y sus familias invierten muchísimo para que el proyecto camine. Si éste es tu caso el sacrificio será mucho mayor, pues tu red de seguridad desaparecerá.

Ya que tú decidirás a dónde se irá el dinero, puedes fijar tu propio sueldo. Sin embargo, muchos emprendedores ni siquiera establecen un sueldo para ellos mismos durante los primeros meses de operación, o al menos no hasta que existan ingresos constantes que los respalden. Prepárate para este escenario. Necesitarás un plan de marketing fuerte para superar las barreras de entrada y ganar un sector del mercado de tu industria.

4. Sueño

Dormir es de vital importancia, pero, sin importar cuánto trates de preservar hábitos de sueño saludables, deberás sacrificar un poco de descanso con tal de administrar tu negocio. Algunas veces incluso te mantendrás despierto durante toda la noche para terminar esa propuesta importante. Otras veces, te levantarás muy temprano para llegar a una junta u organizar tu agenda del día. Y, en otras ocasiones, te quedarás toda la noche en vela, inquieto y preguntándote sobre el futuro de tu empresa.

Cualquiera que sea el caso, tus hábitos de sueño cambiarán cuando te conviertas en emprendedor, y tendrás que aprovecharlos al máximo sin importar cuáles sean.

5. Comodidad

Ser el dueño de una compañía significa que la mayor responsabilidad recae en ti. Tendrás que usar un sinfín de sombreros, tomar decisiones que nunca habías tomado y profundizar en temas que no habías considerado antes. En parte, ser un empresario significa salirte de tu zona de confort… incluso varias veces al día.

Los empresarios más exitosos son los que abordan las situaciones incómodas con seguridad y con un cierto grado de emoción. Aprende a manejarte en ambientes incómodos y te sentirás mucho más en paz con tu trabajo.

Ciertamente, estos son sacrificios que deberás hacer. Pero piensa en ellos como una especie de inversión. Estarás dejando ir lujos intangibles para obtener algo mucho mejor. Estarás pagando por la oportunidad de encontrar el éxito en tu propia empresa, y tus sacrificios serán recompensados muchas veces, siempre y cuando te mantengas comprometido con el camino que elegiste.

Como dijo un alumno de Warren G. Tracy:

“Emprender significa vivir un par de años como no lo haría mucha gente, para pasar el resto de tu vida como mucha gente no podrá”.