Consultoría

Despertarme temprano cambió mi vida

Me volví emprendedor para dormir más y luego descubrí la libertad que te da un reloj despertador.
Despertarme temprano cambió mi vida
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Me despierto cuando escucho a un perro ladrar y el Sol entra con toda su fuerza por mis ventanas.

Estoy tan enojado con ese perro. ¿Por qué nadie calla a ese perro?

Ah, es MI perro.

Ugh, sigo muy cansado. Me voy a volver a dormir.

Veinte minutos después…

¿Alguien podría callar a ese perro?

¿Dónde está mi teléfono? Necesito revisar mi Facebook.  Ah, miren lo que mi mamá está desayunando. Se ve rico.  Aquí hay una noticia que realmente no me interesa. La leeré.

Veinte minutos después…

Estoy muy cansado, tal vez ya sea momento de levantarme. Sólo voy a ver qué hay de nuevo en Twitter.

Definitivamente me tengo que levantar ya.

Veinte minutos después…

OK, ya me levanté, pero no estoy realmente despierto.

Así eran mis mañanas. Durante años le dije a las personas que yo no era una persona “madrugadora” y estoy convencido de que mi odio por el despertador fue una de las razones por las que me convertí en emprendedor. Yo sólo quería dormir más.

Mi teoría era simple: comprar muchas propiedades para rentar para tener más ingresos de los que necesito para vivir y así no tener que despertarme temprano. Así podría despertar todos los días a la hora que me apeteciera, descansado y fresco. ¿Te suena familiar? Sin embargo, hay una mentira básica en ese sistema. Despertarse tarde no significa descansar más. De hecho, es más parecido a lo que describí al principio del artículo.

Por años me negué a usar un despertador y “goce” de la libertad de despertarme cuando se me antojara. ¡Era un emprendedor y podía hacer lo que yo quisiera!

Todo eso cambió cuando leí “The Miracle Morning: The Not-So-Obvious Secret Guaranteed to Transform Your Life (Before 8AM)” de Hal Elrod. El libro hablaba del poder que levantarse temprano puede ejercer en tu vida. Este pequeño texto cambió la forma en la que veía las mañanas, así que me decidí un día a experimentar y poner mi despertador a las 5:30 am.

Mi primera mañana madrugadora
Mis ojos se abrieron con el sonido de la alarma y antes de darme cuenta, ya estaba de pie. Pero lo más increíble fue que estaba sonriendo.

Claro, no voy a mentir, estaba cansado. Mi cuerpo no se había acostumbrado al cambio, pero en minutos – comparado con la hora, hora y media que tomaba antes- ya estaba bien despierto iniciando una rutina que incluía leer, rezar / meditar y un poco de ejercicio.

Después de esto, me puse a trabajar en una de mis varias ideas para emprender en la red y que había postergado por años.  Pasé las siguientes dos horas trabajando en un código muy concentrado.

Hacia las 8:30 am (la hora en la que antes me levantaba), ya había leído varios capítulos de un muy buen libro de negocios, escuchado un podcast, había meditado, hecho yoga y trabajado en un proyecto que había ignorado por años. En ese momento supe que mi vida no sería la misma. Incluso mi trabajo normal del resto del día avanzó mpas rápidamente y logré más objetivos que en días anteriores.

En tres semanas ya había establecido una rutina fija. Había leído más que en cualquier otra etapa de mi vida, hacía más ejercicio y en general, mejoré en cada aspecto de mi vida profesional, personal y como emprendedor.  Y, de hecho,  soy más feliz que nunca.

La mayoría de las mañanas me despierto con la misma energía y entusiasmo que se sienten cuando estas a punto de salir de vacaciones.

Para mí, la clave para levantarse temprano ha sido tener el pensamiento adecuado. Cuando asumía que iba a despertar cansado, así amanecía. Cuando cambié la forma en que imaginaba mis mañanas, estas en realidad se transformaron para mí.

¿Libertad gracias al despertador?

Estoy seguro que como emprendedor tienes más que el derecho de levantarte tarde. Sin embargo, espero que entiendas lo que he descubierto: un despertador no es un esclavista sino un liberador.

Te permitirá llevar tu negocio, tu mente y tu vida a lugares que antes sólo imaginabas y que no creías posibles. Así que deja de ver a tu reloj despertador como el enemigo y empieza a visualizarlo como un aliado.