Emprendedores

7 reglas de oro para alcanzar el éxito

Para elevar tus estándares de éxito, deberás hacer a un lado el conformismo y las limitaciones autoimpuestas.
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Cada una de nosotras tiene una definición distinta del éxito. Quizá para una sea convertirse en una empresaria reconocida, para otra, en una madre, para otra más en una profesionista destacada… Sea cual sea nuestra definición del éxito, una cosa es segura: éste tiene poco que ver con la buena suerte, y mucho con la capacidad de pensar a lo grande –“think big”, dirían los norteamericanos– y no conformarse con recompensas más pequeñas.

Para elevar tus estándares de éxito, deberás hacer a un lado los pensamientos pequeños, el conformismo y las limitaciones autoimpuestas. Sigue estos siete tips y recuerda: piensa a lo grande, no esperes nada menos que lo mejor, ten mucho valor y, sobre todo, sé amable.

Aprende a colaborar

En esencia, el éxito tiene que ver con las relaciones que entablamos. Si tienes planeado poner un negocio, involucra a tus socios, empleados y clientes en la creación y consecución de tus objetivos. Lo mismo con tu pareja: inclúyela en tus planes y formula con ella una lista de acciones a seguir en conjunto.

Ten presente que difícilmente conseguirás alcanzar tus objetivos si no te apoyas en alguien más. Necesitas de otras personas para completarte y empoderarte. Rodéate por personas que te inspiren y saquen lo mejor de ti: ese equipo te llevará hasta donde quieres llegar.

Sé cuidadosa

Dedica el tiempo y la energía necesarios para asegurarte de que ninguna área importante de tu vida, ya sea personal o profesional, se vea descuidada. Termina las tareas que inicias y trabaja duro para superar obstáculos, enfocándote en lo que puedes aprender y mejorar. Concentra tus esfuerzos en lo que es más importante para el panorama completo, no en lo que es urgente. Asimismo, concéntrate en lo que puedes controlar.

Visualiza posibilidades, no problemas

Busca siempre las soluciones de los problemas. Cuando miras los retos desde esta perspectiva, tu mente echa a volar su creatividad para crear rutas alternas en lugar de permanecer estancada en creencias falsas que explican por qué las cosas no salen como quieres. Cuando te enfocas en las soluciones aprendes a fallar y adaptarte, y te alejas del enfoque del fracaso.

Si te es imposible encontrar una solución a los problemas, abre tus pensamientos a los demás. ¡Busca sus ideas y consejos!

Evalúate

Monitorea constantemente tu propio trabajo, tus actitudes y creencias. Una de las mejores formas de mantenerte motivada para alcanzar tus objetivos es escribirlos y definir una dirección. Describe cuáles deben ser tus acciones para conseguir tus metas, y después describe qué acciones tomarás para alejarte de los hábitos distractores.

Aprende a manejar tu tiempo

Pregúntate en qué ocupas la mayor parte de tu tiempo. ¿Resuelves primero las tareas más importantes o sueles terminar las tareas más pequeñas, pero que parecen urgentes? Quedarte atorada en las tareas pequeñas te distrae de los objetivos más grandes que requieren tu atención. Enfócate en lo más importante y parte de ahí.

Cuando tengas citas o juntas, llega siempre a tiempo o incluso antes: dale la importancia necesaria a tus compromisos. Cómo manejas tu tiempo así como tu puntualidad dice mucho sobre tu nivel de compromiso y tu carácter como persona y como líder.

Asume tu responsabilidad

Pase lo que pase con tu carrera o tu vida, acepta la responsabilidad por los resultados, sean éstos positivos o negativos. Si cometes un error, velo como una experiencia de aprendizaje y busca qué necesitas hacer para que tus esfuerzos sean más efectivos. Asumir la responsabilidad te permite ser más flexible y cambiar de enfoque. Los errores te aportan mucho más de lo que te quitan: cuando comprendas esto, te sentirás con muchísimo poder. Sé humilde y mantente dispuesta a aprender.

Y sobre todo: sé amable

Créenos: no hay valor más alto para un humano que la amabilidad. Ser amable no significa decir “sí” a todo o ser fácil de convencer: significa que puedes ser sencilla en tu trato, así como dar buenas o malas noticias con delicadeza. Las personas amables dan retroalimentación en lugar de criticar. Ven posibilidades, no problemas. Sé buena contigo misma y con la gente que trabajas; crea un ambiente positivo que sea contagioso y que haga sentir afortunados a los que forman parte de él. La amabilidad te llevará más lejos en el camino al éxito que cualquier otro atributo.

Para conocer tu poder personal en toda su extensión, abraza tu derecho inalienable de pensar por ti misma, de expresar lo que está en tu mente, intentar ser feliz y buscar una sensación de paz sin tener que ajustarte a los estándares de alguien más. ¡Empodérate siendo tu misma! En tu libertad recae tu poder.