Emprendedores

Elige socios correctos para lograr tu idea

Emprender en solitario puede resultar más costoso que contar con personas que aporten capital, conocimiento y contactos.
Elige socios correctos para lograr tu idea
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Impulsar el crecimiento de una empresa es una labor ardua. Afortunadamente, no es una tarea que exija un esfuerzo en solitario por parte del fundador. En muchas circunstancias, la participación de un socio es el factor que activa el desarrollo exitoso de una organización. Consciente de dicha ventaja, el actual ecosistema empresarial ofrece distintas opciones que fomentan las alianzas y las asociaciones: fondos de inversión, franquicias, licencias, inversiones particulares, etcétera.

Ante dicha diversidad, la confusión es un riesgo constante. Por eso, al desconcierto hay que combatirlo desde el inicio, algo en lo que ayuda una simple pregunta: ¿mi negocio requiere un socio? Según los expertos, la búsqueda de un aliado debe perseguir dos metas principales: 1.- conseguir recursos financieros para la empresa (capital para un proyecto de expansión, para renovar/ampliar infraestructura o crecer la nómina); y 2.- obtener asesoría en temas críticos de negocio (operación, planeación estratégica, gestión corporativa). Aunque ambos beneficios se pueden recibir de modo independiente, en la actualidad, la práctica habitual es que vayan acompañados. Un fondo de inversión, por ejemplo, aportará capital y mentoría, y a cambio obtendrá una participación en la compañía (lo que le dará una porción de las ganancias e intervención en la toma de decisiones). En el caso de las franquicias, el franquiciatario debe pagar regalías al dueño de la marca (su socio en este modelo), quien entregará manuales de operación que ayudan a administrar el negocio eficientemente. Un caso de contraste: un familiar que se asocia a un negocio a través de una contribución monetaria. Aquí el aliado suele aspirar a recuperar su dinero; la operación de la empresa, poco le interesa.

¿No requieres capital ni asesoría? En tal caso, recuerda que “en el mundo de los emprendimientos sólo existe una certeza: siempre habrá una dificultad por enfrentar. Y a la hora de encarar un día nublado, hay una gran diferencia entre hacerlo solo o acompañado”, dice Álvaro Rodríguez, cofundador y managing partner de IGNIA Partners y mentor en The Pool Club de Emprendedores.

Sin embargo, esto no significa que un aliado sea un salvavidas. “Las sociedades no deberían buscarse en los momentos malos, cuando hay urgencia de dinero o asesoría, sino cuando el análisis objetivo de tu empresa te indica que necesitas apoyo para alcanzar la meta de crecimiento deseada”, afirma Luis Miguel Coutiño, fundador y director general de MyCoffeeBox.com.

La elección de un socio, con el fin de obtener capital o conocimiento (o ambas cosas), es un proceso que requiere honestidad y mucha claridad respecto de tus anhelos como empresario. Más allá de ciertas sociedades que tienen contextos específicos (como las alianzas sectoriales), algunas prácticas resultan útiles al momento de explorar socios potenciales.

1. Entiende el compromiso. Si no deseas compartir la dirección ni las utilidades de tu compañía –condiciones que podría solicitar un aliado–, una sociedad no es la mejor opción. Por lo tanto, reflexiona sobre el tema a profundidad. Considera que con el capital y conocimientos de un aliado, tu empresa podría crecer a un ritmo más acelerado.

2. Analiza al socio potencial. ¿Por qué desea participar en el negocio y por cuánto tiempo?, ¿qué experiencia tiene en el nicho?, ¿qué atributos aportará a la sociedad (capital, trayectoria en el mercado, contactos, clientes)?, ¿cuáles son sus expectativas en torno a la sociedad (es un proyecto de vida, diversifica un portafolio de inversión, se retirará de la iniciativa tan pronto como obtenga cierto nivel de ganancias)? Este análisis también debe incluir temas difíciles; por ejemplo, si el negocio fracasa, ¿cómo se asumirán las responsabilidades, en qué términos materiales, financieros y legales?

3. Sé transparente. Si el proyecto presenta fallas en algunas áreas o no genera las utilidades esperadas, ocultar la verdad es un error. Eso lesiona la confianza entre aliados. Además, si tu socio tiene mayor experiencia en la gestión de una empresa, una mentira retrasará el arribo a una posible solución.