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¿Te está matando la ansiedad? ¡Respira!

Manejar la tristeza y la incertidumbre no sólo permite dormir mejor y evitar enfermedades. También nos mantiene enfocados y potencia nuestra creatividad.
¿Te está matando la ansiedad? ¡Respira!
Crédito: Depositphotos.com

No es ningún secreto que cuando estamos estresados, nuestra capacidad de trabajar y dar mejores resultados disminuye. Y nadie conoce mejor los efectos negativos de la ansiedad que un emprendedor. La operación diaria, la solución de problemas, el manejo de equipos y la rendición de cuentas a clientes e inversionistas hacen del cuidado del bienestar personal una tarea casi imposible.

Cuando la angustia se convierte en parte de nuestro estado de ánimo y el cuerpo empieza a decir “basta”, algunos buscan refugio en el deporte, que libera las tensiones del organismo. Otros en la psicología, o en las terapias alternativas a fin de relajar la mente. “Pero hemos olvidado la respiración, que nos permite trabajar en nuestra mente y nuestro cuerpo a la vez”, explica Beatriz Goyoaga, coordinadora de la fundación El Arte de Vivir en América Latina.

En los últimos años, las técnicas de respiración como una herramienta para el bienestar físico y mental han ganado fuerza en todo el mundo. La Escuela de Medicina de Harvard clasifica a la respiración entre las siete técnicas para provocar la llamada “respuesta de relajación” ante situaciones de estrés.

¿Cómo adoptar esta técnica? ¿Cuánto debemos esperar para ver los primeros resultados en nuestra vida y en el negocio? De todo esto hablamos con Beatriz Goyoaga.

¿Qué es realmente el estrés?

No es sobrecarga de actividad ni de trabajo. El estrés es una permanente fluctuación de la mente entre el proyecto futuro y el pasado. “Será que consigo este cliente, será que ese posible socio me dice que sí, será que invertimos aquí…”.

Vivimos pensando en un futuro incierto, o atascados en algún fracaso del pasado. Y mientras tanto el estrés empieza a manifestarse de diferentes formas: nos volvemos más impacientes, ansiosos, tenemos explosiones de ira, empezamos a tener insomnio y hasta nos enfermamos.

¿Los problemas siempre van a estar ahí?

La realidad es que el estrés no se puede quitar por la fuerza. Pero podemos prepararnos para enfrentarlo con la respiración, que está íntimamente unida a las emociones. Es simple: cada emoción que produce la mente tiene un ritmo de respiración paralelo. Cuando estás estresado, jadeas, tienes una respiración rápida y superficial. Si nos dan un susto, se nos corta la respiración. En cambio, cuando estamos relajados, nuestra respiración se vuelve más lenta y profunda.

Entonces, trabajando con patrones de respiración conscientes, podemos ir a la inversa, empezando con la respiración para trabajar en esas emociones que en general no podemos controlar. Ni nuestros padres, ni en el colegio nos enseñaron cómo manejar los celos, la angustia, la negatividad, la ira y la impaciencia.

La respiración trabaja a un nivel profundo, al de la causa, al que no llegan ni la medicina ni la palabra. Con el entrenamiento necesario, sólo hace falta dedicarle unos minutos al día.

¿Cuáles son los principales beneficios de esta técnica?

En primer lugar, se eliminan los malestares físicos relacionados con el estrés, como el insomnio y las contracturas musculares.

A nivel mental, ganamos foco, tenemos más claridad mental, energía y creatividad. Asimismo, incrementamos nuestra paciencia y comenzamos a dar margen al error. El problema es que muchos de nuestros problemas como líderes de empresas es que no sólo buscamos el resultado inmediato, queremos el resultado perfecto.

Esto nos trae desesperación, porque no todo el mundo va a la velocidad a la que nosotros vamos.

Los beneficios de la respiración no sólo son evidentes en los líderes, sino también para los equipos de trabajo.

En México ya hemos trabajado con empresas como IBM y Coca Cola, y en Latinoamérica con GE, Bayer, Citibank y Nivea. Porque los resultados de la respiración no sólo impactan en la empresa, sino en la vida de la gente. Y como siempre digo: un empresario que no es feliz, no es un buen empresario.

FUNDACIÓN EL ARTE DE VIVIR

(55) 5543 5764 / 4693
info@artedevivirmexico.org