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“Ser sustentable es un deber, no una opción”

Jesús Esparza, vicepresidente global de Enactus, explica cuál es el panorama de sustentabilidad que debe regir a las empresas actuales.
“Ser sustentable es un deber, no una opción”
Crédito: Depositphotos.com

Tal parece que la sustentabilidad está de moda. Y es que “de pronto” comenzaron a surgir empresas con una clara consigna verde, y compañías consolidadas –que aparentemente nunca antes se preocuparon por el entorno– anunciaron que llevarían a cabo medidas para proteger el medio ambiente.

Sin embargo, la realidad es que, más que a una moda, esta tendencia responde a una necesidad creciente. Claro que existen compañías cuyos principios de sustentabilidad responden al deseo de procurar una buena imagen… Pero por fortuna esto no sucede en todos los casos.

La sustentabilidad como punto de partida

Una empresa que se preocupa genuinamente por su entorno debe contemplar tres esferas: el medio ambiente, la comunidad y sus clientes. Así lo explicó a Entrepreneur Jesús Esparza, quien es vicepresidente global de Enactus desde 2009.

De acuerdo con el experto, es preciso que una empresa sustentable tenga una visión a largo plazo, y que entienda que forma parte fundamental de un ciclo. Ésta es en la actualidad la única forma de asegurar su permanencia. En otras palabras, una empresa cuyos cimientos no contemplan un impacto positivo en el entorno está destinada a desaparecer.

“Los dirigentes de un negocio deben entender que cuidar el entorno no es opcional, pues de ello depende que sus insumos sigan existiendo dentro de cien años. La sustentabilidad no es un tema de altruismo, algo para tomarse una foto: es un tema de convicción”, explica.

¿Qué distingue, entonces, a una empresa sustentable por convicción de una que sigue una tendencia? El nivel de entendimiento: la primera se conforma con seguir los procedimientos y cumplir los requisitos para obtener un certificado, y la segunda entiende que el compromiso va mucho más allá.

Jesús Esparza, vicepresidente global de Enactus.

El primer paso para crear una empresa responsable es apasionarse con la idea de ofrecer algo nuevo, y tener la convicción de que lo que ofrezcamos debe servir para mejorar el entorno en que vivimos. “No es un camino fácil: significa horas de trabajo, un mayor nivel de presión y una gran responsabilidad adquirida con los consumidores, la comunidad y los colaboradores”.

Adaptarse al mercado

Uno de los sectores que componen al mercado mexicano, y que se encuentra en constante crecimiento, está consciente de la necesidad de cuidar los recursos naturales y de procurar un bienestar para la comunidad. Estos consumidores tienen una visión a futuro, y saben que sus decisiones impactan en un nivel regional e incluso global.

Pero el reto de las compañías sustentables es aún mayor: sus acciones deben impactar no sólo a los consumidores “responsables”, sino también al resto del mercado. ¿Cómo conseguirlo? “Para llegar al resto de los mercados es importante que trabajemos de la mano con los emprendedores que ya están consolidados, así como con los que apenas están emprendiendo”, detalla el experto.

En ese sentido, Enactus está haciendo una gran labor. Su objetivo es detectar el instinto emprendedor de los jóvenes y asesorarlos para que su negocio tenga un impacto positivo en el entorno en su camino al éxito. La organización, que trabaja en más de 26 países, ofrece asesoría gratuita a través de universidades.

Un caso de éxito es el de Plantae, un grupo de jóvenes poblanos que decidió crear soluciones orgánicas para el tratamiento de agua a través de la biotecnología. Hoy día, ofrecen servicio a municipios, empresas y organizaciones, y ya están desarrollando un modelo a nivel residencial.

“Es vital que desde el inicio nos propongamos construir una empresa sustentable. Tarde o temprano tendremos que hacerlo, y si no lo hacemos al comenzar nuestro negocio, trabajaremos el doble”, finaliza el experto. Está dicho: para cualquier negocio, la sustentabilidad debe asumirse como el principal camino por recorrer.