Plan de Negocios

10 pasos para iniciar un producto fuerte

Para triunfar es necesario seguir una serie de pasos bien ejecutados como pensar como el cliente y hacer pruebas.
10 pasos para iniciar un producto fuerte
Crédito: Depositphotos.com

Tener éxito en cualquier proyecto no es cuestión de suerte ni tampoco una gran ciencia, sino, creo yo, se trata de una cronología de pasos bien ejecutados y paciencia; no querer correr sin antes gatear ni caminar.
En Rabbot hemos seguido estos 10 pasos en los proyectos que se han realizado y nos han traído los resultados deseados.

1.Pensar en el siguiente gran problema. El primer GRAN error es aferrarse a la idea de querer crear el siguiente Facebook o el siguiente Uber. No debes pensar en hacer la siguiente gran cosa, sino en resolver el siguiente gran problema. Todo éxito parte de ahí: Facebook con la comunicación en Harvard; Uber con la movilidad; las cámaras GoPro con los surfistas queriendo tomarse fotos a sí mismos, etcétera.

2.Segmentar, segmentar, segmentar. Lo primero es resolver un problema, después encontrar qué nicho de mercado tiene ese problema. Cuanto más pequeño sea tu mercado inicial más lo podrás controlar y construir algo que apasione a ese grupo primerizo, por eso segmenta hasta más no poder.

Volvemos al punto #1, Facebook inicialmente era para estudiantes de Harvard, GoPro para surfistas, Uber para empleados de empresas de tecnología, incluso el famoso Beeper para doctores.

Seleccionando un segmento pequeño podrás llegarle a todo ese grupo de manera más sencilla y económica, teniendo un crecimiento orgánico y de ahí saltar a otro y otro mercado. Como diría tu abuelita “quien mucho abarca poco aprieta”, concéntrate en uno y ve pensando en los siguientes.  

3.Sé tu propio cliente. Si encuentras una solución a un problema que tú tienes, la vida te será mucho más sencilla; no desperdiciarás tiempo en estudios para entender el mercado. Airbnb nace porque los fundadores querían rentar su departamento para ganar dinero, y así todas las empresas de los puntos anteriores. Solo asegúrate de que en verdad sea un problema que muchas personas tengan, y no seas el único.

4.Antes que cualquier cosa: valida. Muchos hacen una inversión inicial innecesaria. Lo primero es validar el nicho de mercado, si tu solución al problema es la mejor para ellos. Quizás te das cuenta de que no les causa tanto problema o que simplemente tienen otras soluciones más sencillas y económicas. Preguntas como ¿Tienes este problema? ¿Qué haces para solucionarlo? ¿Cuánto te cuesta esa solución? así como también la percepción de tu solución, sensibilidad de precios y tamaño de mercado, te ayudarán a validar.

5.Cada persona, cada razón. Tener en la empresa a socios por ser amigos tuyos o “fue el cuate que estaba cuando pensamos la idea” es un gran error, y muy común aunque no lo creas. El amor al compadre pega muy duro en este tipo de cosas. Un socio es un matrimonio para toda la vida, debes pensar fríamente si es la persona adecuada. Es mejor solo que mal acompañado.

6.Valor a lo que vale. Muchas veces queremos comernos el mundo entero y tomamos cualquier oportunidad que se nos viene sin pensar en el futuro.  A la hora de buscar una inversión inicial cuida cada porcentaje como tu hijo, no lo dejes con cualquiera. Da una valuación correcta a tu empresa en la etapa en la que te encuentras y busca justo lo que vale, ni más ni menos. Habrá varios “no”, pero solo necesitas un sí, ten paciencia. Cuida lo que es tuyo, y piensa con la cabeza fría considerando si es lo mejor para el futuro de la empresa.

7.El cliente viene después. El cliente es indispensable, pero no es lo primordial. Para llegar a tener clientes, primero debes tener un buen producto y para tener un buen producto es indispensable un buen equipo. Checa los 8 tips para construir una gran cultura empresarial. Dale más importancia al empleado y ese empleado va a darle mucha más importancia al cliente.

8.Ten aliados, no proveedores. Convierte a tus proveedores en aliados estratégicos, hazlos partícipes de tu empresa. Para esto, una relación Ganar-Ganar es fundamental, pagar lo justo y pagar a tiempo es un buen comienzo. La calidad del producto dependerá en casi su totalidad de tus proveedores.

9.Competencia. Tus competidores van mucho más allá de los de tu misma categoría de producto o servicio, son todas y cada una de las que tienen los mismos puestos de empleados que tú. Cuídalos igual o más que a tu mismo producto; consiéntelos y respétalos para mantener el talento contigo y evitar fugas. Hablando de la competencia en tu misma categoría: conoce lo que hacen, pero no pierdas mucho el tiempo. Enfócate en lo tuyo.

10.Propiedad intelectual. Invierte tiempo y capital en este punto, no escatimes. En México y Latinoamérica no se tiene tanto la costumbre de esto, y varios se dan cuenta ya muy tarde. Al final del día la propiedad intelectual de cualquier empresa es la que muchas veces le da el valor a esta. Infórmate bien y ten todo bien planeado para estar totalmente protegido.

Si lo quieres ver más simple y directo, no hay fórmula más sencilla que:
Una solución adecuada a un problema específico de un grupo de personas + las personas adecuadas para ejecutar = Un producto fuerte.
La clave está en encontrar el valor en cada palabra de esa ecuación.

Por Rabbot / Enrique Uribe.