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5 lecciones que nos dejó Christopher Lee

El rostro de Saruman y Drácula tuvo una vida plagada de enseñanzas que los emprendedores pueden aprovechar.
5 lecciones que nos dejó Christopher Lee
Crédito: Depositphotos.com
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Este jueves el mundo perdió a uno de sus mejores y más queridos actores: Christopher Lee murió a la edad de 93 años luego de encarnar por décadas a muchos personajes queridos por el público.

Este hombre, cuya vida real en sí misma es digna de una película, no solo fue el rostro del Drácula de Hammer Films o de Saruman en la saga de “El Señor de los Anillos”, también deja grandes lecciones que todo emprendedor podría hacer propias.

Te dejo las que considero son cinco mejores lecciones de la increíble vida de Christopher Lee:

1. Sé multifacético
Como ya mencioné, Lee fue el rostro de Drácula. De hecho, muchos consideran que él modernizó, junto con Peter Cushing, el personaje de Bram Stoker. Sin embargo, no fue su único papel. También fue el Monstruo de Frankenstein, Mycroft y Sherlock Holmes, un villano de James Bond, el conde Doku de Star Wars, etcétera. Sin embargo, nunca perdió la clase y el porte que lo distinguió como uno de los mejores actores del mundo.

Como emprendedor, sobre todo cuando tu negocio está naciendo, deberás practicar muchos papeles: administrador, gerente de recursos humanos, mercadólogo, hasta community manager. No debes permitir que estos “personajes” te hagan olvidar quién eres en realidad: el fundador de una empresa que nació de tu pasión. Y cuando llegué el momento, delega.

2. Todos empezamos de cero
Hoy, Lee es una de las figuras más queridas de los fanáticos del cine, pero empezó su vida laboral siendo un empleado de oficina, luego de estudiar Letras Clásicas en el Wellington College. Ganaba una libra a la semana – lo equivalente a 24 pesos actuales -. Así es, uno de los más prolíficos actores de la historia empezó siendo un empleado común y corriente.

Todos tenemos que comenzar en algún punto; no importa cuál sea tu pasado, todos los que deciden emprender tienen una curva de aprendizaje propia que vencer. Lo que importa es que te atrevas a dar el salto y lo hagas.  

3. Sé valiente
Uno de los aspectos más extraños y fascinantes de Christopher Lee es que no siempre dirigió su vida a las artes. En 1939, poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, el actor renunció a su trabajo, tomó un barco a Finlandia y se enlistó en su ejército para luchar contra la invasión comunista en el país.

No solo eso, después se unió a la Royal Air Force en 1940 donde trabajó en Inteligencia descifrando códigos Nazis

Salvando las diferencias, podemos aprender del histrión a ser valientes cuando la situación requiera hacer lo correcto. Lee no tenía deber alguno de ir a Finlandia, pero decidió hacerlo porque creyó que era lo correcto y después decidió seguir combatiendo porque despreciaba la ideología Nazi. Como emprendedor, sobre todo en mercado que se preste a la corrupción burocrática, deberás ser muy valiente para hacer lo correcto y defender tu ética profesional.

4. Ten “experiencias extrañas”
Durante la guerra, Lee se unió a un batallón especial llamado The Ministry of Ungentlemanly Warfare, que se dedicaba a pelear contra de los nazis en maneras no muy “caballerosas”. Su base se ubicaba en la calle Baker – la misma de Sherlock Holmes – y otro de sus miembros fue Ian Fleming, autor de James Bond.

No se sabe qué hizo exactamente Christopher Lee en esta unidad confidencial, pero se dice que en una ocasión Peter Jackson le pidió que imaginara cómo se sentía ser acuchillado en la espalda – para mejorar su actuación- a lo que Lee le respondió: “No necesito imaginarlo, sólo recordarlo”.

¿Te imaginas todo el conocimiento que el actor ganó en esos años? No digo que hay que unirse a una organización secreta, pero es indispensable mantenerse abierto a las nuevas oportunidades de aprendizaje y a vivir nuevas experiencias, por más extrañas que sean porque nunca sabes de dónde vendrá la siguiente gran lección.

 Por ejemplo, el actor era fluente en inglés, francés, italiano, alemán y español, entendía bien el ruso y el griego, y era capaz de articular el chino mandarín.

5. Nunca es tarde para vivir
Lee empezó a actuar en 1946 y siguió haciéndolo casi hasta el final de su vida. Sin embargo, una de sus obras más interesantes la realizó cuando tenía 88 años de edad cuando lanzó un disco de Heavy Metal sobre Carlomagno –de quien era descendiente- e incluso escribió el sencillo “Let Legend Mark Me as the King” con música escrita por miembros del grupo Judas Priest.

Aquí la lección es clara. NUNCA se es demasiado tarde para probar cosas nuevas; nunca se es demasiado viejo para emprender.