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¿Empresario introvertido? 3 tips para promocionarte

En un entorno en el que la extroversión es la norma, ser introvertido podría ser una amenaza. ¿Cómo superar este reto?
¿Empresario introvertido? 3 tips para promocionarte
Crédito: Depositphotos.com

Es un mito que las personas introvertidas no puedan convertirse en empresarios exitosos. De hecho, cuatro de cada 10 altos ejecutivos son introvertidos, incluyendo a Bill Gates, Warren Buffett y Steven Spielberg.

De manera automática, muchas personas asumen que los introvertidos son tímidos, poco asertivos e incluso nada proactivos –cualidades no asociadas con el liderazgo–. Pero la realidad es que las personas introvertidas pueden ser tan sociables como las extrovertidas; simplemente, prefieren regresar a sí mismas para cargar pilas. De hecho, muchas de sus fortalezas (introspección, análisis y sensibilidad, entre otras) las vuelven líderes efectivos y exitosos, quizá incluso más que aquellas que adoran ser el centro de atención.

Los introvertidos son observadores agudos, lo cual significa que aprovechan mejor las oportunidades para estudiar su entorno. Por otro lado, quizá no se sientan tan cómodos para abrirse paso enfrente de las multitudes y exponer sus ideas.

Por esta razón, los empresarios introvertidos pueden enfrentar algunos problemas cuando se trata de venderse a sí mismos. En un ambiente de trabajo en el que la extroversión es considerada la norma, no venderse a sí mismo puede ser un enorme obstáculo para los hombres de negocios que prefieren estar detrás de una computadora portátil.

Las personas introvertidas no necesitan cambiar por completo; simplemente necesitan aprender algunos consejos básicos para venderse a sí mismos como empresarios.

1.    Centrarse en el networking “uno a uno”

Venderte a ti mismo puede sonar pretencioso, como si implicara hacer alarde de tus cualidades… y, para quienes piensan que el mundo del emprendimiento es demasiado ostentoso, esto podría ser un dolor de cabeza–. Dicho esto, los introvertidos tienen una amplia gama de habilidades que otras personas no tienen, y que pueden aprovechar para conformar relaciones sólidas de negocios.

Por un lado, los introvertidos son muy buenos para escuchar, por lo que pueden hacer conexiones significativas uno-a-uno. Aunque las charlas triviales no son precisamente su fuerte (nunca sabrán qué contestar cuando les preguntes por el clima), son buenísimos para hablar de “temas reales” y adoran discutir sobre temas que les apasionan.

Para poner en práctica esa habilidad, los emprendedores introvertidos deben inscribirse a eventos de networking y a seminarios, pero encontrar la forma de dirigirse a una persona a la vez. Esto les permitirá forjar una conexión más personal, desarrollar una lista de contactos, tener conversaciones significativas y absorber información al usar sus habilidades de escucha.

2.    Sacar ventaja de la tecnología

Las palabras son una herramienta básica en los negocios y en la venta de uno mismo, y los introvertidos tienen su propia manera de utilizarlas. A diferencia de los extrovertidos, quienes suelen decir lo que piensan, los introvertidos suelen frenarse a sí mismos para recopilar sus pensamientos y dar respuestas elocuentes, perfectamente ordenadas… En lugar de decir algo sólo porque sí. Es entendible que los introvertidos prefieran escribir que hablar.

En este sentido, existe una plataforma perfecta para ellos. El internet es un excelente medio para que los introvertidos plasmen sus ideas, y es también esencial para cualquier emprendedor que quiera promocionar su marca. Estos días, los sitios web, blogs, correos electrónicos, boletines, podcasts, videos y redes sociales son cruciales para las personas que desean venderse a sí mismas, aumentar la presencia de su negocio y crecer sus redes de contactos.

3.    No preocuparse por la impresión, sino por los resultados

Ésta es una regla que aplica a todo el mundo, introvertidos y extrovertidos por igual: no te centres demasiado en la impresión que vayas a causar en las personas; enfócate en cómo tus ideas les ayudarán. Las personas quieren saber cómo ayudarás a mejorar sus vidas, así que eso debería ser lo primero que deberías decirles al venderte a ti mismo y a tu producto.

Por supuesto, una de las cosas más difíciles de ser un empresario, sobre todo si eres introvertido, es preocuparte por dejar una impresión positiva. Así que quítate ese peso de encima. En lugar de eso, enfócate en que la conversación gire en torno a tus ideas.

Cuando te conviertes en empresario, tu principal trabajo consiste en usar tus habilidades para ofrecer a la gente algo que facilite su vida. Si eres introvertido, aprovecha tus cualidades: la atención por los detalles, tu habilidad para formar vínculos uno-a-uno, tu aptitud para escuchar y establecer empatía y tu sensibilidad.