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Qué significa que Google se vuelva Alphabet

La reestructuración de una de las empresas más grandes del mundo responde al deseo de Larry Page de experimentar.
Qué significa que Google se vuelva Alphabet
Crédito: Depositphotos.com

Esta semana Google anunció su restructuración y la creación de una nueva empresa madre que englobará todos los productos del grupo: Alphabet.

Esta nueva firma será la encargada de manejar todos los negocios del grupo, mientras que Google pasará a ser la rama que manejará el negocio digital con control en productos como la publicidad online, el buscador, YouTube, el agonizante Google Plus, etcétera.

La creación de esta compañía matriz ofrece grandes lecciones para el mundo de negocios. Algunos expertos dicen que este paso le asegurará a Google recuperar el dinamismo de una startup, mientras que otros consideran que marca el paso definitivo para descentralizar a la firma de su famoso buscador y darle más peso a los demás productos.  

Lo cierto es que con la creación de Alphabet, Google pretende ordenar todos los proyectos tan diversos que maneja (desde la publicidad en línea hasta el desarrollo de un automóvil sin conductor) y acallar a los críticos que aseguran que la firma ya no está innovando… tanto.

El especialista Christopher Mims del Wall Street Journal asevera que con este cambio, Google pasa a ser un emporio al estilo Virgin Group de sir Richard Branson con su CEO, Larry Page, más enfocado al desarrollo de nuevos negocios.

La página Xataka lo explica en términos de acciones: Google tiene tres tipos de títulos desde 2014. La serie A, que pertenece a los inversionistas institucionales; la serie B, que es propiedad exclusiva de Larry Page y Sergey Brin – los fundadores de Google – y que no cotiza en la Bolsa, y la clase C, que son papeles que no tienen derechos políticos.

De manera muy simple podemos explicar que Alphabet mantendrá esta estructura pero a partir del cuarto trimestre, todos los accionistas de Google verán como sus papeles se convierten en títulos de la nueva empresa.  En teoría los inversionistas ahora participarán en una compañía con más ramas y filiales, aunque pueden perder beneficios en las actividades en las que Alphabet sea socio único.

En resumen, Google está separando sus esfuerzos más descabellados de su esencia digital para poder perseguir sus sueños mientras el núcleo del negocio sigue siendo rentable. Es decir, la empresa podrá darse el lujo de fallar al generar un vehículo independiente sin que esto afecte sus ganancias (y las de sus accionistas).

Pero, ¿qué significa esta transformación en términos que pueden aplicar los emprendedores? Simple y sencillamente, una estrategia de branding: darle nueva fuerza a la firma con la nueva estructura.  Con todos los productos que Google – mejor dicho Alphabet- maneja, esta nueva agrupación tendrá mayor control estratégico de sus compañías.

Ahora el poder lo tendrá Alphabet y Google pasará a ser una subsidiaria de otra empresa. Vaya cambio de paradigma.

El fundador suelta las riendas

Pese a todos estos cambios que estamos viendo en Google, es decir, Alphabet, lo más interesante es la decisión de Larry Page de dejar la dirección del producto estrella de su conglomerado. Como dice Harry McCracken de Fast Company, a Page desde hace mucho no le ilusionaba estar en juntas ejecutivas. Esta restructuración le permitirá estar en las nuevas empresas que realmente experimentan.

Los expertos aseveran que Page ha estado preparando desde hace tiempo a Sundar Pichai – el nuevo CEO de Google- para tomar las riendas de su empresa. Con este movimiento, Page se quita a sí mismo de la operación sin desconectarse por completo del proyecto que en 1998 le diera a él y a Sergey Brin el estrellato.

Ya lo decía en la página de la nueva firma al anunciar el cambio: “Sergei y yo estamos en el negocio de empezar nuevas cosas y nuestro laboratorio, X, estará dentro de Alphabet”.

¿Qué tan grande se volverá Alphabet? Por el momento, es demasiado pronto para decir cómo afectará este cambio a Google, a su relación con los entes gubernamentales y cómo afectará esto al negocio digital mundial.  Ya veremos si este nuevo Leviatán digital seguirá buscando “no ser malos” y si desde su nueva trinchera Page puede darnos una sorpresa.