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3 razones por las que tu salud es clave para el éxito

Tres razonamientos que te convencerán de prestar mayor atención a la forma en que comes, duermes y te ejercitas.
3 razones por las que tu salud es clave para el éxito
Crédito: Depositphotos.com
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Cómo cuidamos de nuestro cuerpo repercute en nuestro desempeño laboral. Saltarte tu rutina semanal porque “no tienes tiempo” sólo hará que adoptes hábitos negativos que, a su vez, impactarán en tu estado de ánimo y productividad. Asimismo, ordenar comida rápida en lugar de cocinar con tal de ir al supermercado te perjudicará mucho más de lo que crees.  

Aquí, tres razonamientos que te convencerán de prestar mayor atención a la forma en que comes, duermes y te ejercitas.

La comida sana nutre tu cuerpo y alimenta una mente fuerte

¿Sabías que algunos alimentos te vuelven más inteligente? Las comidas más favorecedoras para el cerebro de los emprendedores son la remolacha, el pescado, las moras, las proteínas y las nueces. Inclúyelas en tu dieta diaria para mejorar tu concentración, enfoque, memoria y agudeza. Además, para tener un sueño profundo, consume miel pura, tisanas relajantes y alimentos fáciles de digerir.

Los horarios también son importantes. No permitas que tu hambre dicte cuándo debes comer. Los estudios sugieren que el mejor tiempo para desayunar es entre las 7 y 7:30 am, comer entre las 12:30 y la 1 p.m., y cenar entre 6 y 6:30 pm. Aunque apegarse a un horario estricto es poco realista debido a la cantidad de trabajo y de juntas, seguir una guía para comer te proporcionará una estructura sólida para tu dieta y te dotará de energía suficiente para conquistar tu día.

Trabajar sin dormir genera resultados pobres

    Hoy día, uno de los hábitos profesionales menos saludables es presumir lo poco que se durmió la noche anterior. Aunque es admirable que una persona esté dispuesta a sacrificarlo todo por conseguir sus objetivos, aun si esto implica aventarse un maratón laboral de 48 horas, esto es más contraproducente que efectivo.

    Para emprendedores super exitosos como Arianna Huffington y Marc Andreessen, descansar lo necesario es una prioridad. Los trabajadores que se desvelan con frecuencia se agotan, y esto se ve reflejado en su productividad.

    De acuerdo con la división de del sueño de la escuela médica de Harvard, las consecuencias de no dormir suficiente son desastrosas para tu salud y tu desempeño laboral. “En el corto plazo, la falta de sueño puede afectar tu juicio, estado de ánimo, habilidad para retener información y aprender, y puede aumentar el riesgo de sufrir accidentes graves. En el largo plazo, la falta de sueño crónica puede derivar en un gran número de problemas de salud, como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso la muerte”.

    A menudo, los trabajadores desvelados se sorprenden a sí mismos mirando fijamente a una pantalla en blanco, luchando por completar tareas, actuando de manera agresiva, sintiéndose irritable u olvidando completar asignaciones importantes. Los riesgos de dormir menos para “ganar” una o dos horas de trabajo superan por mucho a los beneficios, que, ciertamente, son pocos.

    El ejercicio refresca la mente

    En una entrevista breve, el magnate de los negocios Richard Branson sugirió: “el ejercicio mantiene el buen funcionamiento del cerebro. Definitivamente, puedo lograr el doble en un día si me mantengo en forma”.

    Las rutinas físicas diarias son un ingrediente necesario para el éxito a largo plazo. De hecho, el presidente Barack Obama, Bill Gates y Mark Cuban son conscientes de esto, y hacen un gran esfuerzo por ejercitarse.

    Para los emprendedores ocupados, existe un sinfín de maneras de transitar lentamente hacia una rutina de ejercicio. En primer lugar, recuerda que los cambios pequeños pueden hacer diferencias enormes. Comienza por tomar las escaleras en lugar de subir por el ascensor. Levántate cada cierto tiempo de tu escritorio para caminar y estirarte. Camina al trabajo. Pronto te percatarás de que estos cambios menores tendrán un gran impacto en tu estado de ánimo, tu seguridad y nivel de energía. Muy pronto no odiarás ir al gimnasio… ¡o tal vez incluso lo disfrutes!