Recursos Humanos

10 tips para “enamorar” a los millennials

Descubre las claves para conquistar a los empleados de la Generación Y (y evitar que abandonen tu empresa).
10 tips para “enamorar” a los millennials
Crédito: Depositphotos.com

Una de las principales preocupaciones de los líderes en la actualidad es retener al personal joven, fidelizarlo y lograr que la inversión que en ellos se destina -incluyendo tiempo y dinero- sea bien aprovechada.
    
Uno de los fantasmas que azuzan sistemáticamente es la pregunta de si vale la pena insistir en que alguien recorra un largo camino en la compañía o bien aceptar al “joven golondrina”.

Aquí algunos consejos para fascinar los oídos, la mente y el corazón del novel colaborador.

1. Dedica tiempo a explicar los “para qué”
La búsqueda por el sentido de las tareas es una condición para lograr engagement con las mismas. No te excuses con que en tu época solo era suficiente con que el jefe estableciera una directiva para seguirla al pie de la letra. Asume que los tiempos han cambiado y conviene adaptarse a ellos antes que quejarse o practicar la nostalgia como un doloroso ejercicio.

Ningún joven talentoso hará algo solo porque sí. Y si lo realiza, su nivel de entusiasmo estar ¡por el suelo!

2. Inspíralo con un sueño anclado en la realidad
Todos sabemos lo importante que resulta tener una visión grande y ambiciosa. En el caso de los jóvenes de la Generación Y o millennials, por ser escépticos, necesitan ser atraídos por la grandiosidad de una meta pero al mismo tiempo sentir también que es posible. Requieren ver que existen hechos concretos capaces de permitirles su alcance. Por ejemplo, si aspiras a ser el proveedor número uno y más confiable de software de diseño, debes mostrarles cómo la empresa va caminando ese sendero. Coméntales tu crecimiento en volumen de ventas; muéstrales cartas de agradecimiento de sus clientes; enséñales que el departamento de reclamos no tiene qué hacer porque no existen quejas de compradores, etcétera.

3. Hazlo sentir como miembro dentro de un equipo de élite.
Debes hacer todo lo posible para lograr que el joven sienta que es parte de algo importante. De un equipo constituido por personas distintas, profesionales y con ganas de meter goles. No descuides hacerlo sentir como una pieza clave dentro de un grupo selecto.

4. Tolera su constante “vocación de justicia”
La Generación Y reclama ser tratada de forma equitativa y ecuánime todo el tiempo. Inclusive se enfada cuando cree o piensa que otro no es tratado así. Mi sugerencia aquí es: hazlos ver que ellos también son parte de la solución y que si son hábiles para detectar injusticias, también pueden generar acciones para evitar que ocurran.

5. Elógialo siempre que lo merezca.
Anota esto: cuando el joven millennial realice algo bien, debes reconocerlo siempre. Pero solo cuando lo merezca. Si algo le cae realmente mal a la Generación Y es notar imposturas, manipulaciones o falsedades en sus líderes.

6. Dile que no
Márcale límites claros, normas y reglas de juego y fundaméntelo. Que no sienta que se trata de un “No” caprichoso de tu parte sino que responde a una lógica de funcionamiento global de la organización o de requisitos del cliente.

7. Bríndale autonomía, pero quédate cerca
En los jóvenes hay una falsa pretensión de autonomía. Tal como el niño echa menos a su papá, pero solo a condición de que esta separación certifique que aquel lo extraña, de igual modo ocurre con los “Y”. El líder inteligente les dará un marco para que puedan moverse y tomar decisiones, pero al mismo tiempo nunca los dejará solos. No se ausentará. Debes guardar una distancia prudente y hacer sentir al joven que ante su llamado, acudirás.

8. Desafíalo
Hazle notar que cuenta con competencias suficientes para llevar adelante una tarea compleja. Actívale el botón de orgullo propio. Ponlo a prueba planteándole una situación que los lleve a tomar riesgos y a responsabilizarse por decidir.

9. Asígnele proyectos con principio y fin
La mecánica de ideas en el joven se dibuja como un ciclo, es decir, algo que comienza y termina. Los trabajos demasiado extensos en el calendario lo desmotivarán, provocándole aburrimiento. No olvides que el tedio en el joven es uno de sus principales enemigos a derrotar.

10. Involúcralos con el cronograma desde el inicio
Hazlos parte no solo de los contenidos, sino también del diseño de tiempos. Ayúdalos a estimar períodos y a administrar su reloj. El millennial vocifera que necesita flexibilidad de tiempos, y que lo importante es el cumplimiento de objetivos. Utiliza esto en pos de las necesidades de la empresa y aproveche esta tendencia juvenil desde el comienzo, para desarrollar su compromiso personal con el proyecto.

Escrito por Gustavo Giorgi.