Recursos Humanos

7 señales que eres un jefe "adulto - niño"

Hay algunos emprendedores que nunca maduraron y que se toman a juego todo lo relativo a su empresa. ¡Evíta ser así!
7 señales que eres un jefe "adulto - niño"
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Hace poco terminé una colaboración de dos años en una institución que impulsaba a diversas startups. Mientras trabajaba ahí, noté un fenómeno muy común que decidí llamar “adultos niños”. Se trata de aquellos directores ejecutivos o altos mandatarios de empresas que, francamente, nunca se tomaron la molestia de madurar.  Encontraron mucho apoyo económico de sus padres y conocidos para levantar sus empresas y realmente no se han tenido que esforzar demasiado en la vida.

Trabajar para un “adulto niño” puede ser absolutamente miserable. Los empleados tienen que lidiar con sus caprichos, berrinches y cambios constantes de estrategia para la empresa. Pasan más tiempo haciendo control de daños con los clientes o proveedores que en el trabajo para el que supuestamente los contrataron.

No todos los emprendedores que han tenido apoyo para triunfar son así, pero las nuevas oportunidades han hecho que cada vez sea más fácil lanzar un negocio.¡Evita convertirte en un director de este tipo!

Te dejo una lista de señales de alerta para descubrir si tienes una personalidad “adulto niño”.

1. Pones caras
Ya sea que su equipo de dirección no lo deje hacer de las suyas o alguien no concuerde con él, el director ejecutivo “adulto - niño” literalmente hace un puchero. Recuerda, los emprendedores maduros no hacen gestos cuando alguien no está de acuerdo con ellos. Saben manejar las desavenencias y negociar.

2. Adoptas TODAS las nuevas tendencias
¡Atención! Si sueles decir cosas como “¡Acabo de ver esta nueva red social que va a revolucionar todo!” y luego pides a tu equipo abandonar el plan de mercadotecnia digital que llevaban trabajando desde hace meses por adoptar esta moda reciente, entonces estás mostrando señales de ser un “adulto - niño”.

Estos individuos tienden a leer blogs de figuras famosas y tratan de poner en marcha las nuevas tendencias que ven ahí cada semana sin hacer mucha reflexión. Lamentablemente, es posible que algunas de estas tendencias –aunque pueden ser buenas ideas – no encajen con la estrategia o producto de tu empresa.  Lo peor es que realmente no importa porque el CEO “adulto niño” no implementará nada porque la siguiente semana tendrá una nueva “idea millonaria”.

Antes de adoptar una idea que se ve muy atractiva en el papel, reflexiona si realmente tiene sentido implementarla en tu negocio.

3. No escuchas consejos internos
Los directores “adultos - niños” son expertos a ignorar los consejos que vienen de su equipo de trabajo. Un buen líder sabe que no hay nadie mejor que sus colaboradores para decir qué está fallando en las operaciones diarias de su empresa. En cambio, los CEOs que no han madurado contratan a miles de “gurús” externos para que les digan qué hacer. Evidentemente, hay expertos que sí saben lo que hacen, pero los buenos emprendedores saben escuchar ambas fuentes de sabiduría, mientras que los “adultos niños” ignoran todo lo que venga del interior de la compañía.

No olvides que nadie conoce mejor las necesidades de tu compañía que las personas que laboran en ella todos los días. ¡Apóyate en ellas y recuerda que por algo las contrataste!

4. Te importa más divertirte que tus productos
Es muy válido querer tener una empresa donde trabajar sea divertido, muy al estilo de Google. Sin embargo, no debe ser lo más importante para tu negocio.  Sabes que estás mostrando rasgos de un “adulto niño” cuando te importa más hacer torneos de pin-pong entre los empleados que en tener un producto innovador con altos estándares de calidad.  

Está muy bien tener eventos de integración en la empresa, siempre y cuando no afecten la productividad de la misma. No planees una noche de diversión para tu equipo cuando tienen cerca una fecha de entrega.

5. Sientes que algunos de tus colaboradores son tu papá
Tal vez no eres padre, pero es casi seguro que alguna vez hayas estado en contacto con un niño pequeño. Piensa si tratar contigo hace sentir a los demás como una niñera. Algunos de los CEOs "adultos - niño" no llegan a sus juntas a tiempo y hay que estarlos acarreando para que cumplan con sus obligaciones con clientes, inversionistas o proveedores.
No solo eso, los directivos que son “adultos niños” tienen problemas para controlar sus impulsos porque nunca tuvieron que crecer.

¿Quieres evitarlo? Ten encuenta que aunque eres el director de tu empresa también debes valorar el tiempo y el trabajo de los que te rodean.

6. Te niegas a aceptar que te equivocas
Una vez tuve un jefe inmaduro que era absolutamente incapaz de admitir que se había equivocado en algo. Culpaba a su equipo directivo por no aconsejarlo correctamente o insistía en que nunca había expresado una opinión que fuera dañina. También solía a achacar a los clientes los errores que cometía y se negaba a tomar cualquier responsabilidad de cualquier fallo.

Recuerda que los emprendedores maduros saben aceptar cuando se equivocan para así poder aprender, los “adultos - niños” jamás lo hacen.

7. El consejo directivo te contrató a una “niñera”
Algunas veces es ideal tener a alguien que supervise y apoye a un director cuando éste es serio respecto a su negocio (Sheryl Sandberg apoyó de esta manera a Mark Zuckerberg).  Traer a alguien con experiencia a una empresa es bueno, pero cuando el director es un “adulto - niño” puede ser una mala señal para la firma ya que significa que es necesario vigilarlo. No dejes de tomar los consejos de un mentor que te permita ver en qué puedes mejorar como persona y empresario.

No te asustes si tienes alguno de estos rasgos. El primer paso para cambiar es reconocer que hay aspectos que puedes mejorar. Madurar como emprendedor te ayudará a llevar al éxito tu negocio y ha ser un jefe con el que tus empleados amen trabajar.