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5 pasos para recuperarte de un desvelo

La siguiente vez que no pegues el ojo durante la noche, sigue estos pasos para recuperarte por completo y mantenerte alerta el día siguiente.
5 pasos para recuperarte de un desvelo
Crédito: Depositphotos.com
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Si has estado en el mundo de los negocios durante cierto tiempo o estás en el proceso de despegar tu empresa, sabes que emprender es gratificante y, a la vez, desgastante. Con frecuencia, la satisfacción de liderar un proyecto se ve atenuada por el hecho de que tú eres responsable de prácticamente todo. Y esto significa quedarte despierto hasta el día siguiente cuando tienes un plazo que cumplir.

Ahora que sabes que los desvelos no son sólo para estudiantes universitarios que se acercan a los exámenes finales, probablemente también sepas que no puedes desaparecerte de la faz de la tierra después de mantenerte despierto toda la noche. Así que, la siguiente vez que no pegues el ojo, sigue estos pasos para asegurarte de recuperarte por completo y mantenerte alerta el día siguiente.

Cárgate de vitamina B


Cuando te mantienes despierto toda la noche para trabajar, tu cuerpo toma más vitaminas B de su reserva –incluyendo vitamina B12, una de las principales fuentes de energía del organismo–. Así que, además de hacerte sentir exhausto el día siguiente, la falta de esta vitamina puede derivar en una gran variedad de síntomas, incluyendo una función cognitiva deficiente y un pésimo humor.

Retoma tu ritmo habitual consumiendo alimentos ricos en vitamina B12, como res (de preferencia alimentada con pasto) o queso cottage, o tomando un suplemento alimenticio natural.

Suplementos con jengibre


El cortisol es una hormona esteroide producida por las glándulas suprarrenales del cuerpo. Se libera en respuesta a las funciones diarias normales, incluyendo la de despertarse. Los niveles de cortisol bajan en la medianoche mientras duermes, pero cuando estás despierto hasta tarde, esos niveles elevados pueden poner tu cuerpo en un estado de estrés, elevar tu presión arterial, provocar ansiedad y cambios de humor repentinos y reducir tu respuesta inmune.

Existen varias hierbas adaptogénicas que pueden ayudar a regular los niveles de cortisol de forma natural, pero el ginseng o jengibre es la más popular y eficaz. Compra un poco en tu tienda local de alimentos saludables; además de percibir una mejora en tu estado de ánimo, sentirás que tu cerebro funciona mucho mejor… por ende, serás más productivo.

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Evita el azúcar y los granos


Las comidas altas en azúcares y carbohidratos pueden ofrecer una descarga inmediata de energía, algo que, en definitiva, necesitarás después de estar en vela toda la noche. De hecho, tener sueño podría incrementar tu antojo por las comidas dulces debido a la energía de corto plazo que proporcionan.

El problema con el azúcar, los granos y otros alimentos altos en carbohidratos es que, después de consumirlos, causan una disminución repentina del azúcar en la sangre, reduciendo drásticamente tus niveles de energía y haciéndote sentir peor que antes. Evita meterte en este círculo vicioso y prefiere las comidas que incluyan proteínas, fibras y grasas saludables para obtener energía duradera.

Consume aceite de coco


Cualquiera pensaría que consumir más grasa te adormecería en lugar de despertarte, y ciertamente, eso pasaría si consumieras el tipo de grasa inadecuado. Opta por el aceite de coco y sus ácidos grasos serán enviados directamente a tu hígado, donde serán procesados y transformados de manera inmediata en energía (en lugar de ser almacenados como grasa).

¿No estás seguro de qué forma incluir el aceite de coco en tu dieta? Úsalo como aceite de cocina, añade una cucharada a tu smoothie o mézclalo con miel de abeja y semillas de chía para un boost de energía inmediato y saludable.

Toma una siesta más larga


En última instancia, sin importar qué comas o qué suplementos consumas, el mejor remedio para superar una trasnochada es dormir. La ciencia ha comprobado que las siestas cortas son efectivas para estar más alerta durante el día, pero si no pudiste dormir la noche anterior, una siesta más larga será crucial para proveerte de energía y un buen funcionamiento cerebral.

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Busca tomar una siesta de 1.5 a 2 horas (lo suficiente para completar un ciclo de sueño completo, así no te despertarás sintiéndote más cansado), y asegúrate de hacerlo antes de las 3 de la tarde si no quieres tener problemas para conciliar el sueño esa misma noche.