Consultoría

6 elementos a considerar al diseñar tu oficina

El ambiente influye en nuestra productividad y estudios respaldan el uso de la arquitectura para crear espacios de trabajo efectivos.
6 elementos a considerar al diseñar tu oficina
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

El ambiente tiene un efecto muy poderoso en nosotros, tanto física como mentalmente. Como generalidad eso puede parecer algo obvio, pero cada vez más investigadores están utilizando estudios científicos para dividirlo en segmentos más específicos.

Revelaciones en el campo de la neurociencia, ciencias sociales y ciencia del comportamiento están teniendo una profunda influencia en el diseño del espacio laboral. Y conforme sigamos utilizando el impacto cognitivo de los elementos arquitectónicos, mejor podremos alterar nuestros ambientes para ser más productivos.

“Nunca ha habido un mejor momento para el diseño”, dice Scott Wyatt, socio en NBBJ, una firma de arquitectura que ha diseñado las oficinas de varias empresas tecnológicas incluyendo Google, Amazon y Samsung. “Tenemos las herramientas y la investigación”.

Por años, la arquitectura ha sido una profesión que requiere de intuición, añade Andrew Heumann, diseñador en NBBJ. “Pero ahora, a través de las lentes de la ciencia y la simulación, podemos complementar, apoyar e incluso retar a nuestra intuición sobre qué es lo que hace a un espacio increíble”, afirma. “Por medio de pruebas podemos entender las consecuencias que un diseño en particular tiene en los trabajadores que operan en él”.

A continuación te compartimos un vistazo sobre los estudios realizados en algunos de los elementos clave del espacio laboral:

1. Altura del techo. “Existe bastante investigación que sugiere que los techos altos promueven un mejor desempeño en cuanto al pensamiento conceptual, mientras que los más bajos son mejores para el pensamiento matemático”, dice Wyatt.

Intuitivamente, tiene sentido que los techos altos pudieran motivar el trabajo expansivo, mientras que los bajos son óptimos para tareas que requieren concentración.

Wyatt tiene evidencia anecdótica que apoya estas investigaciones. Recientemente, estaba paseando por las oficinas de una empresa de software. Cuando llegó al área donde se encontraban los programadores notó que muchos de ellos contaban con estructuras tipo tiendas de campaña sobre sus escritorios, lo que les permitía reducir la altura del techo.

“Cuando estás consciente sobre estas cosas, empiezas a notar cómo las personas adaptan su espacio acorde”.

2. Distancia. “Hemos estado estudiando cuidadosamente la relación entre la distancia de traslados y la interacción organizacional”, dice Heumann. ¿El resultado? “Qué tan lejos tienes que caminar de tu escritorio al de alguien más transforma radicalmente la probabilidad de que interactúes con esa persona”. Nuevamente, ésta es una observación intuitiva, pero sus implicaciones son muy importantes.

“Hay umbrales específicos: si te sientas a más de 24 metros de una persona, es menos probable que hables con ella diariamente a si te sientes cerca”, dice Heumann.

Y no sólo las conversaciones de cortesía son las que se disminuyen cuando existe distancia física entre colegas –sino también las probabilidades de colaboración. En un estudio reciente se demostró que las coautorías entre académicos estaban correlacionadas con la proximidad física de las oficinas entre investigadores. “El tiempo de traslado generalmente guía nuestro proceso de diseño”, dice Heumann. “Queremos motivar la colaboración”.

3. Visibilidad. El simplemente poder ver a alguien incrementa la probabilidad de que interactúes con él o ella, dice Heumann quien ha hecho varios estudios computacionales que simulan el número de conexiones visuales que un empleado hace con sus colegas a lo largo del día.

Debido a que hasta los vistazos más simples pueden servir de recordatorio para buscar a alguien, “mantenemos en mente cómo nuestro diseño puede impactar las métricas de visibilidad”, dice Heumann. Él recomienda establecer redes de circulación, como escaleras y pasillos principales, en medio del edifico en caso de ser posible.

4. Naturaleza. La hipótesis de la biofilia (de que hay una conexión instintiva entre seres humanos y otros seres vivos) ha estado presente desde 1984. Pero un estudio reciente ha confirmado que una conexión visual con el exterior tiene un enorme impacto cognitivo.

“Nuestras respuestas humanas a la naturaleza, ya sea una planta, aire fresco o vista al cielo, están demostradas tener una enorme influencia en nuestro nivel de estrés, así como en nuestro desempeño”, dice Wyatt.

Desafortunadamente, sólo funciona la naturaleza real. Un estudio reciente comparó a personas que trabajaban junto a una pared blanca, personas que trabajaban junto a una ventana con vista y personas que trabajaban junto a un video simulado de la misma vista. Heumann, quien confía bastante en los poderes de la tecnología, se asombró con los resultados:

“Mientras que la ventana motivaba la recuperación del estrés y el desempeño cognitivo, la pantalla funcionó igual que la pared blanca”.

5. Ruido. Los arquitectos han observado las acústicas de los espacios por mucho tiempo, pero ahora estas consideraciones se hacen más y más científicas. “Pensar cómo el sonido afecta la productividad y creatividad es la nueva frontera”, dice Heumann.

“Ahora tenemos bien establecido el nivel de ruido y de silencio que distrae. El punto medio está alrededor de los 70 decimales –ése es el ruido suficiente para brindar energía creativa, pero no demasiado silencioso como para sentirte atrapado”.

6. Luz. Instintivamente, sabemos que la luz es importante. ¿Prefieres trabajar con luz natural o con una iluminación fluorescente?  Pero una vez más, nuevos estudios científicos están identificando nuestras respuestas innatas a reacciones específicas. Está demostrado que la luz cálida disminuye los niveles de estrés y potencian el desempeño cognitivo. 

El hecho de que el ambiente tiene un efecto significativo en nuestro estado mental no es para nada una revelación novedosa. Pero Wyatt y Heumann afirman que la posesión de información tangible que nos muestra exactamente cómo los elementos de diseño impactan en nuestra productividad está cambiando el juego.

Las empresas por fin lo están notando. “No fue hace muchos años cuando intentamos vender la idea de que el ambiente debe usarse como herramienta de negocios”, señala Wyatt. “Ahora, la mayoría de los clientes llega a nosotros con esa expectativa en mente”.

Y mientras que las investigaciones pueden inspirar importantes rediseños, también pueden usarse para hacer cambios rápidos, eficientes y de bajo costo. “Considera tus mesas del comedor”, dice Heumann. “Al cambiar las mesas pequeñas por otras largas, los grupos pequeños naturalmente se mezclarán con los grandes”.

De hecho, un estudio encontró que al simplemente cambiar el tamaño de las mesas en la cafetería, los empleados eran 36% más propensos a interactuar con otros a lo largo del día, lo que potenció la colaboración y productividad.

El hecho de que las mesas largas incrementan la interacción podría parecer intuitivo, pero ése es exactamente el punto, sostiene Heumann. Toda esta investigación “se trata tanto de retar lo que asumimos, como de traer los elementos obvios a nuestro foco de atención”.