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Los 4 peores consejos que recibí cuando empecé

Cuando inicias tu negocio es importante abrirte a toda idea, pero también, hay que saber qué no escuchar.
Los 4 peores consejos que recibí cuando empecé
Crédito: Depositphotos.com
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Empecé mi compañía (Headbands of Hope) cuando iba a la universidad. Obviamente tenía cero experiencia en los negocios, por lo que decidí apoyarme en el asesoramiento externo para empezar a responder mis preguntas.

Durante este tiempo recibí unos de los mejores consejos de  negocios, que mantengo hasta la fecha.  Mucho de mi éxito, se debe a las increíbles personas que me brindaron un poco de su voz y expertise  y que ayudaron a construir mi visión.

Pero con tanta gente en mi oído, los malos consejos también se hicieron notar. A continuación, cuatro consejos que estoy orgullosa de no haber escuchado.

1. Busca financiamiento

Un profesor de negocios me sugirió que empezara a hablar con inversores para obtener financiamiento y así empezar mi negocio. En vez de eso,  hice todo lo posible para usar mi propio dinero y crecer de forma orgánica. Ahora que veo hacia atrás, estoy muy orgullosa de no haber renunciado desde temprano a mi autonomía, sobre todo cuando ni siquiera era necesario.

Empecé con el mínimo inventario. Y cuando este fue creciendo, pude comprar más.

Hay demasiados negocios en los que el financiamiento temprano es una necesidad, pero piensa bien si es tu caso.

2. Encuentra un socio

La idea se me ocurrió a mí sola mientras hacía un trabajo de verano. Un consejo que recibí fue encontrar a un socio confiable para conformar el negocio. Sé que muchas grandes empresas son dirigidas por socios, sin embargo, no creo que esto sea una necesidad para probar el éxito.  Disfruté al cien estar al mando y crear exactamente la visión que tenía en mente.

Tener un socio puede resultar increíble para la productividad, pero si no lo tienes, no pasa nada.

3. Ten una estrategia de salida

Antes de concretar mi primer venta me preguntaron cuál era mi estrategia de salida. Ni siquiera había empezado, y ¿se supone que tenía que saber cómo acabaría esto? Tenía sueños y metas para el negocio y sabía a dónde quería llegar en el futuro, pero definitivamente no tenía conocimiento de a quién venderle mi idea.

Uno de los más grandes errores que veo en los emprendedores es que usan el potencial de venta de la compañía como principal motivador. Si la razón de ser de tu negocio es cobrar, entonces tus decisiones están basadas en eso y no en los valores o clientes.
Concéntrate en crear la mejor compañía que puedas. Vender tu negocio es la cereza del pastel.

4. No sueñes tan en grande

Recuerdo haberme sentado en la oficina de un profesor mientras le contaba mi idea sobre una empresa socialmente responsable que regalaba bandas para la cabeza a niños con cáncer. Él me preguntó cuál era mi sueño. Le dije que quería liderar una compañía de bandas para la cabeza para donarlas a todos los hospitales  infantiles en Estados Unidos (sueño que se cumplió hace un mes).

El profesor me dijo que tenía que pensar “más en pequeño” y ser más realista. Me sugirió pensar en los brazaletes de LIVESTRONG – una moda de uno o dos años cuyas bandas tuvieran un estilo particular para después quedar en el olvido– .

Hoy tenemos más de 100 artículos y hacemos diseños nuevos cada mes. Estamos en más de 300 tiendas a través de Estados Unidos y Canadá y nuestro sitio de comercio electrónico está en auge.

Entiendo que mi profesor quería que fuera más realista y simplificara mi idea, sin embargo, siempre he mantenido la realidad cerca de mis sueños.

La mayoría de los emprendedores se siente obligada a decirte cómo manejar tu negocio. No importa si es tu primera empresa y estás empezando en blanco, o si ya llevas varios casos de éxito. Es importante mantenerte abierto a toda idea, pero también, crear un filtro para los consejos que debes dejar ir.