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5 lecciones de Uber aplicables a tu startup

Las claves del éxito de Uber son simples, pero muy potentes. ¿Lo mejor? Son perfectamente aplicables a tu negocio.
5 lecciones de Uber aplicables a tu startup
Crédito: Depositphotos.com
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Uber: prácticamente todos conocemos este término, que, más que un nombre propio, se ha convertido en un sustantivo, un punto de comparación, un sinónimo de innovación: “el Uber de las compras”, “el Uber de la gastronomía”, “el Uber del hospedaje”…

Tal es el grado de relevancia que ha cobrado esta compañía y su modelo de negocio –conocido como economía colaborativa– en el mundo. El planteamiento es simple: alguien dispone de un recurso que alguien más necesita y cuyos gastos está dispuesto a compartir.

La idea es genial por sí misma, pero Uber la ha llevado a una escala global. Ha logrado que millones de personas usen sus servicios en decenas de países. Esto la ha convertido en una compañía con un valor superior a los 50 mil millones de dólares, y en una compañía que está poniendo en jaque a una gran industria –la de los taxis– en su propia cancha.

¿Una genialidad? Sin duda, algunas de las claves de su éxito son simples, pero muy potentes y eficientes. Lo mejor de todo es que pueden funcionar también para tu startup. Aquí van:

Calidad en el servicio

Suena obvio, y lo es. No hay más: un servicio de calidad es la base del éxito de cualquier negocio. Si no existe, todo lo demás es irrelevante. Claro que si a un excelente servicio le añades un precio atractivo obtienes una fórmula ganadora.

Esto fue justo lo que hizo Uber, ofrecer a sus clientes un servicio superior al de los taxistas. Y lo hizo de una forma absurdamente sencilla: presionando un botón en tu móvil. Si alguien quiere competir contra Uber deberá ofrecer un mejor servicio. ¿Tu startup ofrece un servicio de primera? Vas por buen camino.

Recompensa inmediata

Al crear una cuenta en Uber, una de las primeras cosas que puedes hacer es invitar a tus amigos a usar la aplicación mediante tu código de referidos. El incentivo es que, si uno de tus amigos se inscribe usando tu código de referencia, ambos obtendrán un viaje sin costo.

Suena bien, pero ¿por qué regalarías tu servicio? Antes de considerar esta opción para promocionarte, analiza cuál es el costo de adquisición de tus clientes y la ganancia que cada uno te dará si usan tus servicios. La idea es encontrar formas de motivar a un cliente potencial a suscribirse a tu startup, y después, recomendarla a sus conocidos.

Detección de una necesidad

Airbnb, la empresa que renta más inmuebles en el mundo, no posee uno solo. Asimismo, la empresa de conductores privados más grande del mundo no es dueña de ningún auto, ni tiene en su nómina a un solo conductor. Tal es la razón de ser de estos modelos de negocio: colocarse justo en medio de quienes tienen una necesidad y quienes pueden satisfacerla y cobrar una cuota por conectarlos.

Tomemos a una persona que tiene un coche que no usa, y a alguien más que necesita una alternativa más cómoda al transporte público para realizar sus trayectos. ¿Qué fue lo que hizo Uber? Conectó a ambas partes mediante una aplicación fácil de usar, cobró a los pasajeros y les pagó a los conductores reteniendo una comisión. Sin embargo, el efecto Uber llegó más allá; y es que ahora hay personas, a las que Uber llama socios, que compran un coche (o veinte) y le pagan a otra persona para conducirlo. Ganan los pasajeros, ganan los socios, gana el conductor y gana Uber. ¿Verdad que es una genialidad?

Una “orden superior”

En su libro From Zero to One (De cero a uno), el famoso inversionista Peter Thiel explica que, para aumentar las posibilidades de éxito de una compañía, es preciso que ésta ofrezca algo superior a lo que ofrece la competencia. En sus palabras: “Los clientes no se interesarán por una tecnología a menos que resuelva un problema en particular de una manera superior”.

Pensemos en la principal competencia de Uber, los taxis. La mayoría de estas unidades deja mucho (muchísimo) que desear… ¿y qué decir de sus conductores? No son pocos los que nos inspiran desconfianza. Por otro lado, si algo sobran son historias de terror vividas a bordo de un taxi o quejas por cobros excesivos e injustificados.  

Uber, por su parte, pone a disposición de los usuarios coches nuevos y limpios, conductores certificados, información de los conductores y de los vehículos, tarifas claras basadas en el tiempo y el kilometraje y un sistema de calificación que motiva tanto a clientes como a conductores a “portarse bien”. Ya lo sabes: tu startup no debe ofrecer simplemente una mejora, sino una mejora que supere por mucho los servicios existentes.

Sencillez

Alguna vez, Albert Einstein dijo (o cuando menos esta frase se le atribuye): “se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo”. Tal pareciera que alguien leyó esta frase y después diseñó la aplicación de Uber. Para comenzar a usar este servicio, únicamente debes descargar la app, registrarte, compartir tu ubicación y presionar un botón: en cuestión de segundos, recibirás un mensaje con el nombre y las placas de quien te recogerá, así como un tiempo y tarifa estimados. En serio, ¿podría ser más sencillo que eso?

Si vas a ofrecer un servicio, procura que éste sea lo más sencillo y fácil de entender posible. Tan fácil como apretar un botón.

Sobre el autor:

Jonathan Serrano es cofundador de Beldot.com, un negocio digital dirigido a las parejas que están por casarse. Puedes visitar su blog o seguirlo en Twitter.