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Cambiando el mundo un gramo a la vez

Este emprendimiento social chileno busca que las familias con escasos recursos puedan acceder a alimentos a precios justos.
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Estas son preguntas que a todos los que estamos interesados en el emprendimiento social nos encantaría responder. Sin embargo, las empresas no siempre documentan su crecimiento con detalle, por lo que sabemos poco sobre su inicio.

Por fortuna, este no es el caso de Algramo, un emprendimiento social chileno que hoy día es reconocido por su destacada labor en todo el mundo. Desde su nacimiento, sus miembros han capturado en video su proceso de evolución, permitiéndonos echar un vistazo cercano a uno los proyectos de impacto más reconocidos del planeta.

Conoce la historia de Algramo e inspírate para cambiar el mundo.

Primero, lo primero: ¿qué es Algramo?

Las familias en pobreza pagan hasta 40 por ciento más por los productos más básicos, como alimentos o detergentes. Algramo es un emprendimiento social que propone resolver el problema que genera el “costo de ser pobre”.  Es decir, ataca el problema al que se enfrentan muchísimas familias en condiciones de pobreza: que únicamente pueden acceder a productos de consumo básico en pequeñas presentaciones, y por ende, a un costo más alto.

Hoy día, Algramo está presente en cientos de almacenes (o tienditas) en Chile, Colombia y próximamente en México, poniendo a disposición productos básicos a precios mucho más justos y mejorando notablemente la economía de miles de familias.

¿Cómo empezó este proyecto? 

La idea

EXPERIENCIA DE CO-CREACIÓN from algramo on Vimeo.

 
En 2012, José Manuel Moller y Salvador Achondo vivieron en un barrio de escasos recursos donde se percataron de la precaria situación alimentaria a la que se enfrentan cientos de familias. Entonces tuvieron la idea de crear un sistema de venta que permitiera obtener productos básicos a precios más accesibles que los ofrecidos por los supermercados o las tiendas de autoservicio.

Lo primero que hicieron antes de empezar a trabajar fue presentar su idea ante las personas de la comunidad para desarrollar el proyecto de acuerdo a sus verdaderas necesidades. Ambos entendían la importancia de conocer a las personas con las que querían trabajar, y se esforzaron por entender cómo vivían el problema que buscaban resolver.

Las primeras pruebas

REALIZACION PRUEBA BETA from algramo on Vimeo.

 Una vez que validaron su idea, José Manuel, Salvador y un grupo de amigos desarrollaron un prototipo de bajo costo que les permitió aprender mucho sobre su producto, y sobre todo, cómo éste sería recibido en la comunidad.

Con escasos fondos, un emprendedor social debe hacer lo posible por crear un prototipo que le permita ver en campo cómo funcionaría su idea, y lo más importante, si sus potenciales clientes estarían dispuestos a comprar el producto o servicio.

El primer pitch

 
Una vez que probaron su idea, los fundadores de Algramo  participaron en un desafío con la plataforma de empresas sociales Socialab. Resultaron finalistas y presentaron su proyecto ante un jurado y un vasto público en sólo cuatro minutos.

El proyecto en campo

 
Algramo se convirtió entonces en una empresa social. La idea original sufrió un par de modificaciones a partir del aprendizaje obtenido de estar en constante contacto con los habitantes de las comunidades. Y es que sólo ellos le pueden decir a su emprendedor si su producto o servicio vale la pena.

Una de las claves para que un emprendedor sea exitoso es la capacidad tiene de escuchar a los actores clave de los cuales depende su proyecto, y tomar decisiones a partir de ese aprendizaje que le permitan siempre adaptarse. Así lo hizo Algramo, y los resultados hoy día son palpables.

Reconocimiento internacional

Hoy día, Algramo ha crecido y se ha posicionado en Chile; abrió oficinas en Colombia y ha empezado a tener reconocimiento a nivel mundial.

Recientemente, José Manuel y Salvador resultaron ganadores de The Venture, una competencia de emprendimiento a nivel global que deja claro qué tan lejos han llegado estos jóvenes que hace apenas unos años estaban promoviendo su idea en una hoja de papel.

Me parece increíble lo lejos que puede llegar una idea bien enfocada, y el impacto que puede tener para cambiar la realidad de familias en todo el mundo.

Sin temor a exagerar, Algramo está creando una revolución de impacto.

¿Qué podemos aprender de Algramo?

Hay tantas cosas que podemos aprender de esta iniciativa que resultaría imposible transmitirlas todas por escrito. Recientemente pude entrevistar a sus fundadores para mi podcast Disruptivo, y ahí pudieron platicarme un poco más sobre su trabajo, sus planes para llegar a México en 2016 y los más grandes aprendizajes que han obtenido en su camino.

Escucha la entrevista aquí.

Juan Del Cerro es emprendedor, promotor y entusiasta del emprendimiento social, director ejecutivo de Socialab México y conductor de Disruptivo. Puedes seguirlo en Twitter como @delcerrojuan.