Emprendedores

La magia como herramienta de transformación social

Para el Mago Makartur, la magia es una herramienta para imaginar una realidad distinta... y para transformarla.

“Sé realista” es lo que escuchamos una y otra vez cuando decidimos emprender. Y es que, al parecer, mantener los pies en la tierra es una de las principales cualidades que debe poseer quien aspire a ser un emprendedor exitoso. Quizá deseemos crear algo innovador que resuene en el mundo entero, pero nos vemos obligados a plasmarlo en números, planes de negocios, proyecciones financieras… en fin, esas tareas capaces de apagar el espíritu creativo de cualquiera.

Es cierto que aterrizar nuestras ideas es fundamental para llevarlas al plano de la realidad. Pero esto no debe orillarnos a subestimar la otra cara de un negocio: la posibilidad de dejar volar la imaginación y creer que otra realidad es posible. La posibilidad, en pocas palabras, de despegar los pies de la tierra… aunque sea por un momento.

Para Arturo Aparicio, egresado de derecho de 25 años, dejar volar la mente es una de las principales cualidades del ser humano. Y no sólo eso: es una herramienta para imaginar una realidad distinta y el primer paso para transformarla. Este joven mago –mejor conocido por su nombre artístico, el Mago Makartur–  puede aparecer y desaparecer objetos a voluntad frente a los ojos del público, así como crear actos de ilusionismo capaces de engañar al más avezado ojo humano.

Pero, más que para simplemente divertir a las audiencias, el Mago Makartur ha decidido enfocar su talento en demostrar que el ilusionismo tiene un gran poder de transformación social. “Para cambiar el mundo primero se necesita generar consciencia. Y para generar consciencia requerimos sensibilizarnos. Esto no se consigue sólo con información, sino también tocando los sentidos. El ser humano necesita dos cosas: algo que alimente su intelecto y algo que alimente su espíritu. Yo creo que las artes, y en especial la magia, sirven para alimentar el espíritu”, explica.

El ilusionismo en México

Arturo Aparicio no entró al mundo de la magia por casualidad: en su familia existe una larga tradición de dedicarse al ilusionismo. Desde que tenía 8 años acudía a fiestas y eventos a realizar shows de magia; en la preparatoria conformó un colectivo cultural, donde impartía talleres de magia a estudiantes. Después entró a la universidad a estudiar derecho, y en noviembre de 2011 fundó Magos Ilusionistas de la UNAM, un espacio donde se brindan talleres gratuitos a jóvenes, pertenecientes o no a la universidad.

Hoy, a cuatro años de su fundación, Magos Ilusionistas de la UNAM cuenta con más de 50 miembros y es la única asociación civil de magos registrada. “En México casi no hay organizaciones que promuevan la magia: hay clubs de magos cerrados, pero nada más. A diferencia de España, donde hay una licenciatura de ilusionismo, aquí no hay una formación sólida para magos. Nosotros pretendemos cambiar eso al instituir la magia como una disciplina”, explica.

Magia para un mundo mejor

Algunos podrían creer que la magia es un escape a la realidad, nada más que una ilusión. Pero para el Mago Makartur es todo lo contrario: un medio para promover ideas de cambio, algo que inspira a transformar la realidad, aunque no a través de luchas armadas, sino del pensamiento.
La magia tiene un espíritu revolucionario, pues lleva implícita la idea de hacer posible lo imposible. Es un arte que materializa de forma tangible las cosas: en un acto de magia el espectador toca una moneda y ésta desaparece. Si un ser humano puede transformar así la realidad, ¿qué no es posible?”, añade.

Para promover el arte de la magia, la asociación creada por Aparicio se enfoca en tres ejes: brindar un espacio a magos que quieran presentarse, generar una academia donde se ofrezcan talleres y realizar presentaciones de magia en lugares diversos, como hospitales, reclusorios, comunidades e universidades. En enero de este año su organización dirigió un proyecto interdisciplinario de magia comunitaria, en el cual invitó a otras ONG juveniles a impartir talleres y espectáculos de magia a comunidades indígenas de San Luis Potosí en el Día de Reyes. 

Magos Ilusionistas de la UNAM tiene tres fuentes principales de financiamiento: el voluntariado, el apoyo brindado por la UNAM y los concursos a los que se inscribe. Recientemente, ganó un proyecto impulsado por el Injuve para crear la primera biblioteca de magia en México.

A futuro

¿Qué tiene planeado este joven mago para expandir su proyecto? Explotar el potencial comunicativo del ilusionismo, así como su capacidad de transformar vidas. ¿Cómo? Creando una academia formal de magos, donde se impartan clases y se pueda tener acceso a un gran acervo bibliográfico. En este sentido, Halls ha brindado un gran apoyo: mediante la iniciativa de TEDx, ha apoyado a Arturo y a otros emprendedores sociales para que prepare sus presentaciones y logre consolidar sus proyectos.

¿Quieres conocer más sobre la propuesta del Mago Makartur? Mira la charla que dio en el marco de TEDx.