Emprendedores

Conspiración, un guardarropa virtual

La marca reforzó su servicio online de renta de vestidos para fiestas con la apertura de un showroom físico en Guadalajara.
  • ---Shares

Michelle Gutiérrez es una abogada con vocación por la moda. Prueba de ello son los 10 años que trabajó –ocho en Estados Unidos y dos en México– en casas de subastas online. Esta experiencia le dejó lecciones que, a la postre, aplicaría en su propio negocio. "Debía lograr que la gente quedara 100% satisfecha con la compra de algo que sólo había visto a través de un sitio Web, pero que no conocía físicamente ni había tenido la oportunidad de probarlo", dice.

Si bien el vecino país del norte es pionero en e-commerce, en México esta industria también ha evolucionado hasta ganar la confianza (y el corazón) de millones de clientes. Tan sólo en 2014 esto se tradujo en ventas superiores a los US$12,200 millones, según la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI).

En medio de este panorama en crecimiento, hace tres años Michelle lanzó Conspiración, un portal especializado en la renta de vestidos de diseñador y accesorios para fiesta. "Si los hombres ya alquilan un esmoquin para ir a un evento social, ¿por qué las mujeres no utilizarían un servicio similar?", pensó al iniciar.

Sin embargo, pronto se dio cuenta de que el gran reto era cambiar el pensamiento de las clientas, al principio, un tanto escépticas. "Nosotros les ofrecemos una prenda en renta no porque no tengan dinero para comprarla, sino porque buscamos que vivan la experiencia de usar el vestido que siempre han querido en un evento especial", afirma la emprendedora. Y agrega: "así, les ahorramos el costo de comprar un modelo que sólo van a utilizar una vez y al final termina empolvándose en el clóset".

De la pantalla a la realidad

Luego de un año de arrancar operaciones, Michelle tuvo que tomar una decisión: cerrar el negocio –ante la falta de los resultados proyectados– o bien, abrir un showroom –en Guadalajara, Jalisco– que ayudara a la marca a ganar credibilidad entre el público local.

Con la apertura del espacio físico, Conspiración multiplicó su crecimiento hasta llegar a la renta de 500 vestidos mensuales, lo que implica la compra de 200 unidades más cada mes para satisfacer la demanda. "Ahora las usuarias entran a nuestra página Web, eligen modelos y se los prueban en la tienda; mientras que las que viven en otras ciudades, reciben la prenda hasta su casa", explica.

El plan es replicar esta fórmula en el Distrito Federal, "al ser la segunda plaza que más ingresos nos genera. Para ello, el socio será clave", finaliza Michelle.