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Star Wars: lecciones de negocios de C-3PO y R2- D2

Estos droides entrañables tienen las cualidades que los socios necesitan para crear un emprendimiento exitoso.
Star Wars: lecciones de negocios de C-3PO y R2- D2
Crédito: Pinterest

Regresó el momento en que todo girará alrededor de Star Wars. Ayer se presentó un breve adelanto de Rogue One: Una Historia de Star Warsla esperada película protagonizada por Felicity Jones y Diego Luna.

Como buen #Geekpreneur (emprendedor con un lado oscuro geek) y fanático de la Guerra de las Galaxias, no puedo dejar de relacionar todo lo que sucede estos días con lo que anticipo será el momento más épico en la historia del cine.

Mientras veía todas las películas de la saga, me di cuenta de algo muy interesante: si Star Wars fuera el mundo emprendedor, R2-D2 y C-3PO serían la pareja perfecta de cofundadores.

Así es: estos droides, queridos por todos nosotros, tienen las cualidades que dos socios necesitan para crear un emprendimiento exitoso.

Pensemos en la personalidad de cada uno.

C-3PO, el negociador

C-3PO es un androide de protocolo; fue diseñado para estar al servicio de los humanos y responder a sus necesidades. Éstas son algunas características que lo convertirían en un gran emprendedor:

Domina más de 6 millones de formas de comunicación. En todo emprendimiento se necesita de una persona que pueda entenderse bien con los clientes, que, sin importar de dónde vengan o cuáles sean sus objetivos, siempre sea capaz de entender sus necesidades. Asimismo, esta persona debería tener la capacidad de traducirlas al desarrollo de propuestas, productos y servicios que generen valor. No es lo mismo atender a un cliente de gobierno, a un gran corporativo o a una persona que vive en una comunidad vulnerable. El emprendedor debe dominar todos estos idiomas para crear una sinergia entre los actores que hagan crecer su empresa.

Sabe calcular riesgos. C-3PO es un androide sumamente inteligente. De hecho, siempre visualiza todos los posibles escenarios en una aventura, y por lo general busca seguir el camino más seguro. Evalúa los riesgos a los que se puede enfrentar y muchas veces prefiere no meterse en problemas. Todo emprendedor debe aprender a medir los riesgos que conllevan sus decisiones, así como a evaluar los escenarios posibles para anticiparse y reducir las probabilidades de fracasar.  

Es leal. C-3PO es calculador, pero R2-D2 es todo lo contrario. Por esta razón, muchas veces nuestro amigo dorado está en desacuerdo con él; de hecho, en varias ocasiones ha ofrecido venderlo o regalarlo a diferentes cazadores de recompensas y gangsters intergalácticos. Sin embargo, en el momento de la verdad, C-3PO siempre es leal a su compañero motorizado, y lo sigue cuando éste decide avanzar por terrenos peligrosos… incluso si esto implica enfrentarse al imperio.

Un emprendedor siempre necesitará un socio que lo apoye, respalde sus decisiones (aun cuando a veces no esté de acuerdo, ya habrá tiempo para discutir a puerta cerrada), y que cuide su espalda cuando esté a punto de dar un gran salto.

En el Episodio IV "Una Nueva Esperanza," C-3PO ofrece sus propias partes para reparar a R2-D2 después de que éste recibió un golé directo de un blaster en el ataque a la Estrella de la Muerte. Si eso no es compañerismo auténtico, entonces no sé qué lo sea.

R2-D2, el que hace que las cosas sucedan

R2 es un droide astromecánico con amplios conocimientos que siempre saca a los héroes de las películas de grandes aprietos, aunque a veces él mismo es especialista en meterse en problemas. Él también tiene grandes cualidades que lo harían un gran emprendedor:

Tiene un gran conocimiento técnico. Ya sea para encontrar a la princesa Leia dentro de la Estrella de la Muerte en el Episodio IV o para arreglar el hiperimpulsor del Millenium Falcon en el Episodio V para que los rebeldes puedan escapar de Vader, no hay tecnología que se escape de sus manos.

Toda startup necesita un fundador que pueda desarrollar su propia tecnología, pues en los inicios de un emprendimiento tecnológico no hay presupuesto para contratar ingenieros o desarrolladores externos. El equipo tiene que arreglárselas por sí mismo. Y sí, R2-D2 tiene lo que se necesita –¿o cuándo vieron que dijera "beep-boop-beep" (no sé usar este lenguaje de programación?–.

Le gusta la aventura y toma riesgos. R2 nunca ha dejado que su tamaño pequeño sea un impedimento para avanzar, por mucho que el camino sea desconocido. Asimismo, no permite que el miedo lo paralice. Ya sea entrar al palacio de Jabba the Hutt sin permiso o adentrarse en los cañones de Tatooine, siempre camina con la frente en alto.

Cuando un equipo inicia un emprendimiento, es clave que al menos uno de los fundadores tenga una enorme determinación para seguir hacia adelante. El camino del emprendedor siempre presentará obstáculos, muchos de ellos inesperados; sin embargo, es importante saber que por más que existan tropiezos, o que el camino sea difícil, es necesario seguir hacia delante. La única forma de llegar a la meta es dar un paso al frente y luego otro, aunque esto a veces signifique ser atrapado por los Jawas y vendido en segunda mano.

Hace que las cosas sucedan. Seamos honestos: sin R2-D2 Leia, Luke, Han Solo o incluso el temible Chewie no estarían vivos, seguramente los resultados de la Guerra de los Clones hubieran sido distintos, y probablemente la rebelión no hubiera logrado derrotar al imperio. De una forma u otra, R2-D2 siempre obtiene resultados, mismos que muchas veces terminan por salvar el día. Hacer que las cosas sucedan es una característica que necesita todo emprendedor que desee ser exitoso.

¡Juntos han cruzado la galaxia completa!


Foto: Lucasfilm / Twentieth Century Fox

Sin duda, tanto R2 como C-3PO tienen cualidades que los convierten en grandes emprendedores en potencia; sin embargo, ninguno hubiera llegado tan lejos si hubiera tenido que enfrentarse a todos estos retos a solas.

Y es que ésa es, justamente, la magia de encontrar un buen socio. No tienes que enfrentarte solo a la gran aventura que implica emprender, y tus cualidades de complementan con las de alguien más, lo cual permite que se multiplique el alcance de un emprendimiento.

Aprende estas lecciones de los dos droides más carismáticos de la galaxia:

-C-3PO evalúa los riesgos, pero R2-D2 los toma.
-R2-D2 hace que las cosas sucedan, y C-3PO siempre estará ahí, listo para cuidarle la espalda si es necesario.
-C-3PO sabe identificar necesidades y traducirlas al lenguaje necesario para que R2 pueda hacer su magia y logre resultados.

¿Qué características buscas tú en un cofundador? ¿Quiénes crees que son otra gran pareja de emprendedores en el mundo del cine?

Ya lo sabes: no tienes que hacerlo tú sólo; allá afuera se encuentra ese droide que estás buscando. Y, mientras lo encuentras, que la fuerza te acompañe.

Sobre el autor:

Juan del Cerro es emprendedor, promotor y entusiasta del emprendimiento social, director ejecutivo de Socialab México y conductor de Disruptivo. Búscalo en Twitter como @delcerrojuan.